viernes, 26 de octubre de 2012

Un nuevo Título para la Pre Conferencia Industrial

Lic. Félix González Bonorino, 26/oct/2012 para El Cronista de Salta


El 12 de octubre se realizó en Salta la Pre Conferencia Industrial del NOA, en el Centro de Convenciones de Limache. El eje de la convocatoria fue “Argentina y Brasil: Integración y Desarrollo o el riesgo de la primarización”. 

Dado que la integración es un proceso que se viene dando fuerte y sistemáticamente aunque con tropezones, entre las economías a nivel de las industrias, en especial metal mecánica y automotriz, ¿qué se quiso decir con “Integración y Desarrollo o el riesgo de la primarización”?. ¿Qué se esconde en esta aparente disyuntiva?

En primer lugar, hay que reconocer que esta frase sea dicha en Salta, una provincia que se caracteriza por producir commodities como hidrocarburos, minerales casi sin elaboración o granos sin procesamiento, situación bastante parecida a la de las otras provincias del NOA, tiene que impulsar una reflexión en los ejecutivos e inversores regionales.

Nuestra región tiene una economía eminentemente primaria, así que desde un punto de vista sub regional, ese riesgo del título, esa amenaza, ya es un hecho. Ese es el perfil histórico de la provincia, y como no ha recibido las inversiones en capital y en recursos humanos apropiadas, sigue siendo ese su perfil.

Nótese por ejemplo que situación diferente se vive con el turismo en Salta. Allí se hicieron las inversiones de capital y RRHH y la Provincia comenzó rápidamente a transformar parte de su actividad, hasta ser hoy una de las principales actividades tanto en empleo como en PBR. No es ningún descubrimiento.

El descubrimiento sería que sin invertir en capacidades gerenciales y laborales, sin invertir en capitalización, se produjera un cambio en la estructura económica de la Provincia.
Pero por otro lado, ¿cuál es el problema de tener una economía primarizada? ¿Por qué se insiste tanto con el tema del agregado de valor?

A saber, y simplificando, los problemas pueden ser al menos 3 y no menores.

Primero, al ser productos primarios estos dependen de la demanda global, y esta puede fluctuar haciéndonos peligrar en nuestros ingresos como región/nación. Y las fluctuaciones de valores pueden ir desde pequeñas modificaciones en el mercado por cuestiones climáticas o políticas hasta la desaparición de nuestro preciado bien por cuestiones tecnológicas, como fue el caso del salitre para Chile.

Segundo, si bien la producción de commodities no es sinónimo de producción sin tecnología, ya qu en un grano de maíz transgénico hay más tecnología incorporada que toda la producida por la humanidad hasta principios del S.XX., esta tecnología no es nuestra, en el sentido nacional o, menos aun, regional del término. Y no lo estoy planteando en términos de un nacionalismo anacrónico. La tecnología que se va incorporando sirve para aumentar la productividad del sector y en este aumento de la productividad está la reducción del costo de mano de obra. Dicho de un modo sencillo, en cada grano que le vendemos a China hay mas trabajo e inteligencia extranjera que argentina. Lo que se exporta es fundamentalmente tierra, agua y capacidad logística y en el mejor de los casos seguridad jurídica. La primarización no genera empleo, no al menos en la medida que necesitamos.

Tercero, por definición, si estas primarizado quiere decir que no has desarrollado tu cadena de valor y dado que este entramado productivo es el que agrega valor al bien, la parte del “león” se la está llevando otro, en otra parte del mundo. Cada vez que un bien es transformado incorpora valor que proviene del capital, el trabajo y la inteligencia incorporada al mismo.

Entonces el tema de la primarización y cómo salir de este estado es central para el crecimiento de la sociedad. Esta sociedad como la de Islandia. E insisto, crecimiento de la sociedad y no de la economía. Son conceptos diferentes. Se debe buscar el crecimiento de ambas. (Algunos llaman a esto desarrollo, pero no quiero entrar en cuestiones semánticas)

Por otro lado en el título de la Pre Conferencia se encuentra la asociación aparente: Integración y desarrollo entre Argentina y Brasil. Pero sucede que puesto así parece una relación natural. Pero puede suceder lo contrario. Podemos integrarnos sin desarrollarnos. Con Brasil o con quien se quiera. Justamente, dos siglos de división internacional del trabajo hablan a las claras de cuáles son las esperanzas de las potencias centrales. Nosotros proveemos materias primas, en lo posible baratas, ellos nos venden los productos con valor agregado, ¿Hay integración? Si. ¿Hay desarrollo? No

La integración con desarrollo, o un desarrollo integrado, es una definición política que requiere de una planificación conjunta. Estos procesos de planificación son bien complejos y por los chispazos que saltan entre la Cancillería e Itamaraty, no siempre andan bien. Para el desarrollo de las regiones necesitamos un proceso de planificación regional bastante más ambicioso que el alcanzado hasta el momento.

Inevitablemente e invariablemente, con integración o sin integración, con ZICOSUR, con MERCOSUR o la UNASUR, la única alternativa de “estirar” la cadena de valor de los commodities producidos hoy en día en Salta y la Región a bienes de uso final, pasa por la inversión. Inversión en bienes de capital, pero más importante aún en Recursos Humanos. Recursos humanos con visión empresaria y visión regional. ¿Tenemos esa formación en Salta?
La Pre Conferencia puso el acento donde tenía que estar. Pero adaptado a Salta el título podría haber sido:

Dado que estamos primarizados, ¿qué tipo de integración tenemos que tener con Brasil y sus regiones para lograr el desarrollo de Salta?
Pero coincido con ustedes, es muy poco marketinero.

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