sábado, 3 de diciembre de 2016

¡Larga vida al libro antiguo!





Texto Por Alberto Casares, sugerido por Ricardo Alonso




El texto inédito que se reproduce a continuación fue el discurso de inauguración de la Décima Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires, llevada a cabo en el CCK el 9 de noviembre de 2016. Alberto Casares, presidente de la Asociación de Libreros Anticuarios de la Argentina lo cedió gentilmente a nuestro colaborador Dr. Ricardo N. Alonso quien nos solicitó su publicación dado los valiosos conceptos que contiene en cuanto a la historia pasada, presente y futura del libro papel.
Buenas noches. En nombre de todos mis colegas libreros anticuarios reunidos esta noche les damos la bienvenida a nuestra 10a. Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires. Cuentan que cuando murió doña Leonor Acevedo, la madre de Borges, a la edad de 99 años, alguien se acercó a él a darle sus condolencias y le dijo “pensar que por poco tiempo hubiera llegado a los 100”, a lo que Borges contestó: “caramba, señora, veo que usted es devota del sistema decimal”.
Pienso que todos de alguna manera lo somos y el sistema decimal lo llevamos impreso en nuestra condición humana. Por esa devoción, hoy nos sentimos orgullosos y felices de haber llegado a nuestra 10a. feria. Cuando a principios del siglo un grupo de libreros nos propusimos refundar la Asociación de Libreros Anticuarios de la Argentina, “ALADA” y entre otras actividades, organizar ferias de libros antiguos, nos pareció una hermosa pero difícil tarea. Con mucho entusiasmo, amor y pasión por el libro,  fuimos avanzando y no sin esfuerzo hoy festejamos esta décima edición.
Algunos colegas nos acompañan desde la primera feria en el Museo Larreta en el barrio de Belgrano, luego en el Paláis de Glace, en el Museo Fernández Blanco, en el salón Alfredo Bravo del Ministerio de Educación, en la Abadía de San Benito y hoy en este emblemático Palacio de Correos al que todos hemos visitado tantas veces para imponer una carta de amor o una encomienda, para adquirir una estampilla con el “sello Primer Día” o para hacer o recibir un giro postal. Esta tarde misma he vuelvo a visitar la magnífica sala de las casilla de correo donde cientos o miles de ellas recibían a diario la correspondencia del país y de todo el mundo.
Otros colegas no pudieron acompañarnos en todas las ferias pero se han ido sumando nuevos expositores, algunos de ellos jóvenes libreros que vibran en la misma cuerda y que sienten como los viejos la misma pasión. Mucho se habla de las nuevas formas de comercialización del libro a través de grandes cadenas que opacan la figura del librero. Mes a mes las “novedades” van desplazando los libros publicados meses atrás que rápidamente pasan a “descatalogarse” –curiosa forma que tienen las editoriales para firmar el acta de defunción de un libro.
También se habla de los avances de internet y del libro digital. Nosotros, los libreros anticuarios y especializados en los buenos libros, capaces de separar la paja del trigo, trabajando a diario para poner en valor muchas cosas que se perderían, colaborando con instituciones públicas y privadas, acercando las viejas novedades a lectores ávidos, bibliófilos, estudiosos y coleccionistas, seguimos haciendo honor a este viejo y maravilloso oficio, contra viento y marea, porque el libro, objeto de nuestros desvelos es indestructible.
Miramos atentamente la fecha de publicación de nuestros libros pero jamás establecemos su fecha de vencimiento.Aquí hemos puesto al alcance de todos las maravillas que pasan por nuestras manos. Salimos del museo, de la biblioteca, del silencio de nuestro recinto, para acercar a todos el maravilloso mundo del libro antiguo, del cual fuimos y seremos celosos custodios.
Agradecemos mucho al señor Ministro Hernán Lombardi, al director del CCK señor  Gustavo Muzzi, al personal de esta casa que nos ha abierto generosamente sus puertas, a los colegas expositores y a todos los amigos que hoy nos acompañan. Los invitamos a compartir una copa de vino para celebrar al libro en esta nueva fiesta, que eso es nuestra feria anticuaria. ¡Larga vida al libro! Buenas noches.
Fuente: (Aporte exclusivo del Dr. Ricardo Alonso)

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La verdad que duele: no somos competitivos





Los vicios de nuestra cultura económica y la falta de políticas adecuadas han relegado a la Argentina y a Salta a los últimos puestos para la oportunidad de negocios.




En muchas oportunidades escuchamos decir – especialmente a nuestros empresarios – que necesitamos tener un dólar más caro para que nuestros productos sean competitivos en el exterior e incluso en el mercado interno.
No es un tema menor ya que en nuestro país la cotización del dólar se maneja con lo que se denomina "una flotación controlada" para regular el ingreso, salida y reservas de esta divisa, y también como ancla para frenar la inflación, muy distante de la oferta y demanda.
Hoy nuestra economía no solo ha dejado de crecer sino que también disminuyeron las exportaciones y estos síntomas preocupan no solo a los empresarios sino también al propio Gobierno; unos y otros deben generar las condiciones para revertir esta situación.
MEJORAR COMPETITIVIDAD
El concepto de competitividad no tiene parámetros precisos. Su definición depende del tipo de análisis que desarrollemos para referirnos a un determinado nivel: nación, sector, producto, cadenas de valor, etapas de producción, mediano o largo plazo, reconversión o penetración en los mercados, entre otros.
Si analizamos la competitividad de las empresas de un país, podemos decir que es la capacidad para perfeccionar, producir y vender sus bienes y/o servicios en el mercado internacional compitiendo con empresas de otros países.
La Harvard Business School define a la competitividad como la habilidad de un país para crear, producir y distribuir productos o servicios en el mercado internacional, manteniendo ganancias crecientes de sus recursos. Podemos definir dos tipos de competitividad:
a) la artificial, que se sustenta en varios factores como la disminución de la demanda interna, el aumento de la capacidad ociosa, la explotación de recursos naturales extensos y abundantes, el aprovechamiento de mano de obra barata, otorgamiento de subsidios a los factores de producción, manipulación de la tasa de cambio y otorgamiento de préstamos con tasas diferenciales, entre otros. Está claro que todas estas condiciones no son sustentables ni perduran en el tiempo; son solo circunstanciales.
b) la competitividad estructural apoyada en la capacidad de una economía que tiene como parámetros; tornar eficientes la organización empresarial, las cadenas productivas, la incorporación de innovaciones tecnológicas en un marco de patrones de productividad; esta competitividad es perdurable en el tiempo y está apoyada con políticas de Estado.
LOS RETOS DEL MUNDO
Recientemente un CEO del Grupo Adecco presentó un informe en la ciudad suiza de Davos y explicó: "El mundo del trabajo está cambiando más rápido que nunca y aporta tanto grandes oportunidades como retos. A medida que avanzan las tendencias de digitalización y envejecimiento, se confirma la gran importancia que tiene la movilidad del talento a la hora de impulsar la competitividad y de equilibrar los excedentes y las carencias de facultades en el mundo. Los países líderes demuestran que, para atraer al talento, los gobiernos deben invertir en educación y en conocimiento, así como reducir la burocracia y simplificar los mercados laborales. Los empleadores deberían acoger la movilidad de talentos, invertir en hiper conectividad para capitalizar la tecnología, sacar provecho de las oportunidades que ofrece la economía mundial y crear empleos". Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) actualmente existe en el mundo más de 200 millones de personas se encuentran en situación de desempleo con el agravante que el 47% de los puestos de trabajo corren peligro a medida que avanza la automatización.
Aclara que la población cada vez está más envejecida y los desafíos aún son mayores, este organismo prevé que para el año 2030 las generaciones más jóvenes se reducirán a la mitad y la de mayores de 65 años será el grupo que más crecerá, provocando escasez de mano de obra en países como Alemania (10 millones), Brasil (40,9 millones) y China (24,5 millones)
ARGENTINA Y LA COMPETITIVIDAD
La escuela de negocios IMD elaboró un ranking para 2016 y diagnosticó que Argentina sigue siendo uno de los países menos competitivos del mundo; la ubica en el puesto número 55 sobre 61 naciones con un avance de 4 posiciones respecto del año anterior.
Este informe reconoce que respecto a infraestructura se encuentra mejor posicionada y la ubica al puesto 51. Par esto analizó la base tecnológica, científica y de recursos humanos que posee el país para el desarrollo de los negocios.
Otorgó la nota más baja a la capacidad del Gobierno para generar políticas que conduzcan a la competitividad, aumentando la nota cuando analiza la forma en que las empresas están innovando, buscando que su trabajo sea rentable y responsable. La evolución de la macroeconomía le da un mayor puntaje y el informe determina los factores que registran los progresos más significativos respecto al año anterior y también los retrocesos más salientes.
Entre los progresos respecto del año anterior figuran; la transparencia, la situación de las finanzas públicas, la política monetaria del Banco Central, el combate contra los sobornos y la corrupción y la calidad de las decisiones gubernamentales. Y los aspectos que desmejoran a la Argentina son; el déficit de la cuenta corriente, el desequilibrio de las cuentas del Tesoro, la cantidad de maestros en la educación secundaria, la baja en el producto bruto interno por habitante, entre otros.
El trabajo, que contó con la colaboración de la Universidad Católica Argentina, señala cinco desafíos. Ellos son:
Sostener la estabilidad económica a través de una creciente cohesión social y política.
Fortalecer la administración pública y el imperio de la ley.
Contener las presiones inflacionarias mediante políticas monetarias y fiscales, pero sin poner en peligro el crecimiento.
Fomentar la competencia en sectores clave en la formación de precios.
Desarrollar incentivos para estimular la actividad empresarial y la internacionalización en actividades con mayor valor agregado.
En este trabajo la novedad es que Estados Unidos dejó de estar en primer lugar, de donde lo desplazó Hong Kong, caracterizado por mantener un ambiente favorable para realizar negocios; luego Suiza, país del que se destaca su compromiso con la calidad de la oferta, y en tercer lugar la superpotencia del norte, a la que siguen Singapur, Dinamarca, Holanda Noruega y Canadá, caracterizadas con regulaciones favorables para la realización de negocios contando con infraestructura física como intangible e instituciones inclusivas.
Respecto a Latinoamérica, Chile ocupa el puesto 36 y Argentina fue el único que avanzó, superando a Brasil que se ubica en el puesto 57.
En nuestro país existen bienes y servicios que lograron competir en el mundo pero para muchos otros la distancia a lograrlo depende de muchos factores, el desafío está latente, es cuestión de intentarlo.
Y POR SALTA, ¿CÓMO ANDAMOS?
En Salta, y el Norte Grande en general, estamos sometidos a variables que maneja el Gobierno nacional (de turno), pero esa dependencia de una organización centralista ha generado una costumbre demasiado extendida de esperar que llueva "maná del cielo".
Las tres fortalezas básicas de nuestra provincia, agro, turismo y minería, están subaprovechadas debido, especialmente, a errores de concepto y a falta de políticas de desarrollo, que llevan a gobernantes y a empresarios a ceder la iniciativa.
Existen problemas concretos y graves, como el costo del transporte, el déficit de infraestructura de caminos y de riego, y los costos productivos. Pero también es cierto que no hay una decisión por el desarrollo de la industria alimentaria, dato que se confirma apenas se recuerda la paralización de millones de hectáreas por un capricho político, fundado en pretextos ambientales sin sustento pero explicable, exclusivamente, por intereses ajenos a la provincia y que movilizan a las organizaciones del fundamentalismo verde.
En menor medida, la indolencia para sostener políticas técnicamente fundamentadas ha llevado al empantanamiento del desarrollo turístico, librado a la suerte de la inercia y sin iniciativas estatales ni privadas locales.
A esto se suma la minería, una actividad con capacidad para generar hasta 80 mil empleos en nuestra provincia y que comienza a ver luz en el horizonte luego de una década de oscurantismo.
En nuestro caso está fallando la vocación productiva.
Como en todos los problemas de fondo, la solución va a empezar a vislumbrarse cuando se instrumenten medidas firmes para la generación de empleo, la modernización tecnológica y la formación técnica del recurso humano.


miércoles, 23 de noviembre de 2016

Nehru, Yupanqui y Bob Dylan

Ricardo Alonso









Bob Dylan, flamante y a la vez discutido premio Nobel de literatura 2016, inmortalizó la frase que habla de una piedra que rueda (“Like A Rolling Stone”). En realidad es una metáfora de la vida de una persona, una chica que lo tiene todo y que luego cae en desgracia. Esto es pasar de los placeres mundanos a mimetizarse entre los harapientos, andando por la vida sin un rumbo determinado; como una completa desconocida: como una piedra rodante.

Son muchos los que desde la literatura, sea por letras de canciones, cartas, poesías o ensayos, se han acercado a tratar de abordar el fenómeno geológico de los cantos rodados. La geología, la física y hasta el sentido común interpretan que cualquier roca se va destruyendo con el tiempo generando nuevas rocas y que a mayor lejanía de transporte van a lograr una mejor redondez y pulido. Sin embargo hay pueblos que piensan el tema al revés, esto es creer que las partículas de arenas se unen unas a otras para formar rodados que con el tiempo crecen y se convierten en rocas grandes. Esto choca contra el sentido común, pero precisamente ha sido este famoso sentido una fuente de confusión, en muchos temas, desde la más remota antigüedad. Si únicamente fuera por el sentido común seguiríamos atados a pensar que el Sol gira alrededor de la Tierra, ya que lo vemos emerger por el este al amanecer y hundirse por el oeste al atardecer. Y así podrían sumarse los ejemplos, muchos de ellos marcados a fuego durante milenios en el imaginario colectivo de las sucesivas generaciones.
Lo que sabemos es que las rocas son descalzadas de las montañas y comienzan su lento migrar pendiente abajo y, aguas abajo, arrastradas por las corrientes fluviales. Meteorización, erosión y transporte forman parte de la cadena de eventos que van reduciendo las rocas, por duras que sean, en esa moledora natural que son las corrientes fluviales. En un río o torrente de montaña, como los que tenemos en abundancia en el norte argentino, podemos ver distintas granulometrías que van desde la arena, pasando por las gravas, los rodados y la piedra bola, hasta bloques de algunas toneladas. Durante el verano, el golpeteo entre las rocas, van generando el desgaste y alisando los rodados para aumentar su redondez y esfericidad, dos cosas que parecen iguales pero que son distintas.
Los rodados en un río son la mejor evidencia y prueba fáctica de cuáles son las rocas de las montañas que atraviesa. El porcentaje de rodados de distintas naturalezas, litologías y composiciones nos da certidumbres de la existencia de distintas formaciones geológicas en su recorrido. También el contenido de los minerales pesados en las arenas, las que pueden ser portadoras de minerales comunes o en algunos casos valiosos (oro, platino, diamantes, zafiros, etc.), son un inestimable tesoro para comprender el origen de los arrastres fluviales. Un río muestra rocas de gran tamaño en sus nacientes y estas van perdiendo volumen al pasar de la cuenca alta a la media y de la media a la baja. Es así como desde las rocas grandes que se observan en las cabeceras de las montañas terminan encontrándose sólo arenas, limos o arcillas al divagar los ríos en las amplias llanuras.

Estas cuestiones inspiraron, como se dijo, a escritores, poetas, músicos, filósofos y otros espíritus sensibles. En estas tierras, uno de nuestros Bob Dylan, fue el cantor y filósofo de lo campero don Atahualpa Yupanqui, quién escribió un lindo poema de tinte geológico sobre las piedras. Decía don Ata: “Tanto vivir entre piedras/yo creí que conversaban/voces no sentí nunca, /pero el alma no me engaña”. Y continuaba apuntando: “Algún algo han de tener/aunque parezcan calladas/no de balde ha llenado Dios/de secretos la montaña”. Presiente Yupanqui un lenguaje mudo en las piedras como que lo inorgánico tiene alguna vida oculta o secreta que se atesora en las montañas. Hoy sabemos que las rocas encierran en sus minerales y en su química toda la historia desde el mismo momento en que fueron formadas. Son como las páginas de un libro que podemos leer a través de la profundidad de sus arcanos. Por ello, continúa Atahualpa mentando que: “Algo se dice en las piedras/a mí no me engaña el alma, /temblor, sombra o qué sé yo, /igual que si conversaran”. Y remata su poema geológico-filosófico con un: “¡Malhaya, pudiera un día, /vivir así, sin palabras! Cada vocablo tiene aquí un alto peso específico y deja abiertos interrogantes para todos los espíritus sensibles.
Para los geólogos el lenguaje de las rocas es evidente y para el poeta una suerte de metáfora. Un texto que resulta de una profundidad notable y está referido a similar temática es el que escribió Sri Pandit Jawaharlal Nehru (1889-1964), primer ministro de la India en la segunda mitad del siglo XX, para su única hija: Indira Gandhi (1917-1984). En sus recordadas “Cartas de un padre a su hija”, Panditji Nehru reflexiona sobre los rodados de un río como lecciones de humildad y una alegoría de la existencia humana. Comienza llamando su atención sobre qué le está diciendo la simple vista de un pequeño guijarro. ¿Cómo hizo este para llegar a ser redondo, liso y brillante sin filos ni bordes ásperos? Entonces explica que si rompemos una roca grande con un martillo vamos a obtener pequeños trozos rocosos angulosos y con filos. O sea que no son redondos como la piedrita del principio. A modo de que llego ésta a ser lo que es, o sea un rodado liso y pulido. Le dice a Indira: “Él te contará su historia si tienes buenos ojos para ver y buenos oídos para escuchar”. Te dirá que alguna vez, seguramente mucho tiempo atrás, fue un trozo de roca tosca, angulosa y llena de bordes filosos. Probablemente ella descansaba en la ladera de una montaña hasta que llegaron las lluvias que la movieron pendiente abajo hasta un arroyo de montaña que la transportó hasta otro arroyo de montaña  hasta llegar al cauce o río principal. Y así durante todo el tiempo que estuvo rodando de río en río fue alcanzando su redondez y pulido. Esa es la roca que se ve ahora, le explica, pero si ella hubiese continuado su camino, rodando y rodando, se hubiese desgastado más y más hasta convertirse en granos de arena. Muchos de esos granos diminutos y hermanados, pueden finalmente llegar a concentrarse en una playa donde los niños pueden construir con ellos castillos de arena. Concluía la lección comentándole a su hija Indira que si un pequeño guijarro podía contarle todas esas extraordinarias historias sobre su origen, cuanto más se podría aprender de las rocas y de las montañas y de todas las demás cosas maravillosas que vemos alrededor de nosotros.

Indira Gandhi, sin ningún parentesco con el Mahatma Gandhi, llegó a ser como su padre primer ministro de la India y cumplió un rol político fundamental hasta que fue asesinada en 1984 en manos de sus propios guardaespaldas. Las cartas de Jawaharlal Nehru escritas para Indira en 1928, cuando ella tenía 10 años de edad, son un compendio de pensamientos profundos acerca de la historia natural y la historia de las civilizaciones. Este pequeño libro lleno de sabiduría marcaría el carácter de quién llegaría a ser una de las figuras políticas más importantes del siglo XX. 

martes, 22 de noviembre de 2016

UNA GRIETA CON OLOR A AZUFRE

Felipe Medina


"Se diría que a través de alguna grieta ha entrado, el humo de Satanás en el templo de Dios. Hay dudas, incertidumbre, problemática, inquietud, insatisfacción, confrontación." (Pablo VI en la festividad de San Pedro y San Pablo en 1973)





Parece una frase apocalíptica y desesperanzadora, pero es simplemente una advertencia del Papa Pablo VI acerca de lo que sucedía hacia el interior de la iglesia en los años del post concilio, cuando la reforma de esa institución milenaria generó un verdadero terremoto en la conciencia de no pocos miembros de la jerarquía de ese tiempo.
Casi todos los Concilios Ecuménicos fueron dogmáticos y algunos disciplinares, como es el caso del Concilio de Trento que inició un proceso conocido como la Contrarreforma para frenar a Lutero y a todas la corrientes protestantes que surgieron en el norte de Europa. El Concilio Vaticano II fue un concilio pastoral, no discutió dogmas, sólo buscó poner a la iglesia en sintonía con la modernidad desde el mensaje de Cristo.  Fue el Concilio del Evangelio. Y el Papa Francisco se ha empeñado en llevarlo a la práctica para mostrar, en plenitud, la verdadera riqueza de la iglesia. La iglesia tiene una dinámica interior, en ella se visualiza la acción de Dios, pero también, el mal muestra sus aristas. El mal conocido por nosotros como el diablo que se empeña en dividirla. Justamente, su nombre lo dice "día" y "bolos", proceden de dos palabras griegas, "día" es atravesar, pasar por el medio, es decir, quebrar, y "bolos" es una unidad, algo que está compactado. El diablo es el que destruye la unidad, el que divide, el que genera una grieta y la profundiza.
El Pontificado de Francisco se ha caracterizado por cambiar el rostro de la iglesia y dinamizar desde el amor su vida interior. Hacer una institución centrada en Jesucristo, más humana y comprometida con los descartados del mundo, los pobres, los enfermos, los ancianos, los jóvenes, los sin techo, sin tierra y sin trabajo, los inmigrantes, los marginados. Y se ha empeñado en luchar contra la tiranía del dinero frente a la persona humana, en todos sus rostros, sistema económico financiero, guerras, discriminación, drogodependencia y narcotráfico.

Esta postura de un hombre despojado de todo boato, con una sencilla sotana blanca, sin cruces de oro y con sus viejos zapatos ortopédicos ha provocado la admiración y respeto de muchos hombres y mujeres del mundo, la esperanza de los pobres y la preocupación de los poderosos, especialmente, de algunos cardenales que pretendieron un cuestionamiento improcedente. Francisco nos recuerda con tristeza que el virus de la polarización y la enemistad se nos cuela en nuestras formas de pensar, sentir y actuar. La iglesia está formada por hombres y mujeres de tierras lejanas- nos recuerda el Papa-,  de costumbres diversas, de distinto color de piel, idiomas y condición social, hasta se celebran ritos diferentes, permaneciendo en plena comunión. Y nada de esto nos hace enemigos. Al contrario es una de las mayores riquezas de la iglesia.
Francisco dice que “la nuestra es una época caracterizada por fuertes cuestionamientos e interrogantes a escala mundial”.“Nos toca transitar un tiempo donde resurgen epidémicamente en nuestras sociedades la polarización y la exclusión como única forma posible de resolver los conflictos”
“Poco a poco las diferencias se transforman en sinónimos de hostilidad, amenaza y violencia. Cuantas heridas crecen por esta epidemia de enemistad y de violencia que se sella en la carne de muchos que no tienen voz porque su grito se ha debilitado y silenciado a causa de esta patología de la indiferencia”.
El humo del que divide ha penetrado en nuestros corazones con la pretensión de clasificar a la persona humana en buenos y malos. El hombre  poderoso busca seguridad y ya no ve en el otro a un hermano por descubrir, sino a una amenaza de la que tiene que defenderse levantando muros, uniformando a todos bajo un mismo pensamiento. Lo diferente se convierte en un peligro. También, no pocas veces, en la iglesia se vive éste espíritu del mal, que divide, acusa, murmura, destruye. Todas las instituciones sociales desde los países hasta las organizaciones pequeñas sucumben a la tentación que conduce inexorablemente a la guerra.  Una época que aún podemos cambiar aprendiendo a ser humanos, a ver en cada hombre un hermano y en cada pobre de la tierra, una causa para vivir y trabajar. Humano tan humano casi divino.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Ricardo Alonso



Los cuatro grandes sabios y padres fundadores de la química argentina, doctores Miguel Puiggari, Max Siewert, Juan Kyle y Pedro Arata, estuvieron relacionados con los primeros análisis de petróleo realizados en el siglo XIX, sobre muestras procedentes del norte argentino.




Miguel Puiggari (1827-1899) fue un doctor en química español, que nació y estudió en Barcelona. Este científico catalán alcanzaría un gran renombre en nuestro país donde llegaría en 1851. Si bien comenzó como farmacéutico, su interés estaba centrado en la aplicación comercial e industrial de la
química. Su nombre se hizo conocido en una polémica periodística en 1854, que mantuvo con Alfredo Fougen en el diario de Buenos Aires, sobre cuestiones industriales del país. Cuando el rector José María Gutiérrez llamó a concurso para proveer el cargo de profesor de química, Puiggari se presentó y lo ganó. A partir de allí ocuparía distintos cargos en la enseñanza y en el Estado, ocupándose de cuestiones relativas a los saladeros, las curtiembres, la conservación de la carne, el aprovechamiento de las materias grasas, análisis de aguas, entre otros asuntos. Fue decano de la Facultad de Ciencias Físico Naturales y miembro de la Academia Nacional de Medicina. Su retrato preside actualmente el gabinete de química de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. 
En 1865, Leonardo Villa realizó una petición al Gobierno de Jujuy para explotar el petróleo de Laguna de la Brea. Las actuaciones fueron giradas al Gobierno nacional, junto a una muestra de petróleo, que se entregó para su análisis al Dr. Puiggari. El resultado del análisis fue muy prometedor ya que de 100 gramos de muestra se obtuvieron 9,4 gramos de un primer producto claro conteniendo gran cantidad de bencina; 44,7 gramos de un segundo producto coloreado, que contenía naftas, petróleos o kerosene; 4, 6 gramos de un producto muy viscoso, negro, breas; 37,3 gramos de coque y un 4% de pérdida. La conclusión del químico fue que consideraba muy halageño el resultado para la explotación del mineral, "puesto que todos sus productos son utilizables". Se había llevado a cabo así el primer análisis químico científico del petróleo argentino.
Max Hermann Siewert (1843-1890) fue el primer científico contratado por Sarmiento para la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba. Era un doctor en química alemán que había estudiado en Halle y llegó al país en 1870. Montó un laboratorio de química analítica, orgánica e inorgánica, para analizar las más diversas materias minerales, vegetales y animales que le traían los otros académicos en sus recorridos por el interior del país. Estuvo cuatro años en Córdoba y fue dejado cesante por desavenencias con Burmeister. Sarmiento lo rescató para enviarlo a Salta, donde montó un laboratorio en la Quinta Agronómica y siguió analizando aguas y minerales. Mientras tanto, publicaba frenéticamente en revistas europeas o en el diario alemán que dirigía Ricardo Napp en Buenos Aires (La Plata Monatschrift). En Salta enfermó de paludismo y en 1876 regresó a Alemania. Entre sus estudios se cuentan los que realizó sobre muestras de petróleo procedentes de Jujuy y Salta. Las de Jujuy fueron enviadas por la comisión provincial y provenían de Laguna de la Brea, en campos de don Salvador Villar. Las de Salta, habían sido enviadas a la Exposición Nacional de Córdoba de 1871 por el Colegio Nacional y fueron recolectadas por Francisco Host y Federico Stuart, ingenieros alemanes residentes en Salta, quienes las mencionan en sus respectivas memorias. Los resultados publicados por Siewert en 1872 en Alemania, a pesar de su valor, pasaron casi desapercibidos en nuestro país.
Juan José Jolly Kyle (1838-1922) fue un químico escocés que estudio en Edimburgo. Antes de viajar a América del Sur, primero a Uruguay y luego a Argentina, fue jefe del laboratorio químico de la Universidad de Glasgow. Llegó a Buenos Aires en 1862.
En 1865 se alistó como soldado farmacéutico en la guerra con Paraguay. Estuvo en varias batallas. En 1866, bajó a Buenos Aires en el vapor Pavón acompañando heridos e inválidos de Tuyutí, Boquerón y Curupaytí. Completó sus estudios de farmacia y obtuvo su licenciatura en la Facultad de Medicina. Se naturalizó argentino. Fue profesor del Colegio Nacional donde instaló un laboratorio de enseñanza y análisis. Al igual que Siewert en Córdoba, se dedicó a la química orgánica e inorgánica. Hizo análisis de minerales, aguas y plantas medicinales y publicó numerosos artículos. En reconocimiento a su encomiable labor fue distinguido como doctor honoris causa. Kyle conoció al salteño Teodosio López, uno de los pioneros argentinos del petróleo. López le llevó muestras para análisis y le explicó la yacencia del betún en laguna de la Brea. Con estos elementos, Kyle publicó en 1879 un interesante trabajo en los Anales de la Sociedad Científica Argentina (T. VII, págs., 241-252). Su análisis le dio 6% de nafta, 29% de kerosene, 53% de aceites densos y 10% de coque. Lo comparó también con otros petróleos mundiales según la bibliografía.
Pedro Narciso Arata (1849-1922) fue un renombrado químico y médico argentino. Hijo de padre italiano y madre argentina, se fue a estudiar a Italia adonde realizó estudios primarios y secundarios y se le despertó su amor por la química. Completó sus estudios en Buenos Aires donde se doctoró primero en química y luego en medicina.
Fue profesor y académico, publicó numerosos trabajos científicos en revistas internacionales y también varios libros útiles sobre Química. Ocupó altos cargos, entre ellos director nacional de Agricultura en el gobierno de Julio A. Roca y presidente del Consejo Nacional de Educación en el de Victorino de la Plaza.
Fue un bibliófilo consumado en todos los campos del saber. Una faceta interesante era su enciclopedismo y la biblioteca personal que llegaba a 60.000 volúmenes, la que fuera donada a su muerte a la Facultad de Agronomía y Veterinaria; lugar donde hoy se emplaza un busto a su memoria. Una calle de Buenos Aires lleva su nombre. Junto a J.J. Jolly Kyle fue uno de los fundadores de la Sociedad Científica Argentina.
Precisamente en los anales de esta sociedad publicó en 1877 (Tomo III, p. 40), un estudio sobre un esquisto bituminoso de la provincia de Salta. La muestra fue enviada para su análisis por el administrador de Correos de Salta, con el solo dato de que se encontraba a unas 20 leguas de la ciudad. Algunos autores han creído que esta muestra provenía de la región de Tartagal. Sin embargo por la distancia señalada ello no sería así. En cambio está más acorde con un dato que brinda Manuel Solá en su Memoria Descriptiva de la Provincia de Salta (1889), cuando señala que: "En el departamento de Guachipas hay varias aguadas mortíferas para el ganado, que no son otra cosa que manantiales más o menos abundantes de kerosene". Luego explica que los esquistos bituminosos del departamento de Guachipas tienen la misma característica que los del río De las Piedras y "no es más que un esquisto arcilloso, más o menos bituminoso, y que no se diferencia de lo que en mineralogía se llama nafto esquisto. Entre ellos cabría agregar al polaco Rodolfo Zuber quien también realizó y publicó un análisis del petróleo de Laguna de la Brea en 1887. Estos y otros temas serán parte de un libro del suscripto, en prensa, sobre la rica historia del petróleo en el norte argentino. Parafraseando a Armando Novelli, honrar a los precursores es no solamente manifestación obligada de reconocimiento, sino compromiso de superación.


martes, 8 de noviembre de 2016

PINTANDO EL HORIZONTE

Felipe Medina


«El futuro de la humanidad no está únicamente en manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias y las elites. Está fundamentalmente en manos de los pueblos, en su capacidad de organizarse y también en sus manos que riegan con humildad y convicción este proceso de cambio» (Discurso en el Segundo Encuentro mundial de los Movimientos Populares, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 9 de julio de 2015)


Quienes hemos tenido la experiencia de la desocupación alguna vez en la vida, sabemos lo que significa quedarse sin piso, no saber dónde estamos parados, y sin horizonte, no tener un rumbo claro a donde ir. Esa sensación de nada y vacío es crucial.
Crucial nos hace referencia a una cruz, a un cruce de caminos, a una crisis, una auténtica encrucijada.  Y frente a la incertidumbre podemos tomar varias actitudes, la de volver atrás y no optar por ningún camino nuevo, la de quedarnos paralizados en el cruce de caminos, con una gran depresión, u optar por nuevos caminos, aventurar nuevas vías. Una encrucijada es un desafío y una oportunidad. Y lo primero que debemos hacer es desamarrarnos, quitarnos las cadenas de cualquier tipo de esclavitud que no nos permita movernos. Nos paraliza el miedo,  miedo al fracaso, miedo a lo nuevo. El miedo impuesto. Nos paraliza la ansiedad que provoca no tener todo lo que nos ofrece la sociedad de consumo, lo último o lo que consideramos mejor en todas las cosas que creemos poseer. La libertad que nos regaló Dios o la vida nos permitiría seguir caminando.
En nuestro país muchos compatriotas, hermanos argentinos están frente a una gran encrucijada, no querida o buscada, a veces, impuesta por las circunstancias económicas o políticas. Han perdido su empleo, se ha precarizado su situación laboral y social, han padecido conflictos personales o familiares por cuestiones de droga, alcohol, accidentes, mayor pobreza por el aumento del costo de vida, cambio de colegios privados a escuelas públicas por razones presupuestarias, y podríamos enumerar, así,  miles de razones por la que entramos en crisis. El sinceramiento o crecimiento de una pobreza extrema e inexplicable en un país naturalmente rico. En una sociedad en crisis sin percibir el horizonte la gente tiende a ponerse nerviosa y se torna violenta.
Pienso que es importante hacer un balance de nuestro año,  a nivel personal, familiar y como sociedad de las oportunidades que hemos tenido en nuestras manos, de cómo hemos llevado adelante la crisis propia y de la familia. Ello nos permitiría saber donde estamos parados y hacia dónde vamos.  Y debemos hacerlo durante este mes de noviembre, ya que diciembre es un mes lleno de compromisos, de cancelar deudas, preparar las fiestas, algunos las vacaciones; cosas que tienden a ponernos un poquito o quizás demasiado nerviosos y tensos.
 En este mes debemos hacer un alto, como un viaje al interior de nuestra mente y nuestro corazón, revolver nuestros recuerdos, los buenos y los malos. Mirar cómo hemos caminado en lo personal, profesional, laboral, familiar y social.
Y un breve balance social a nivel de país es el grave sinceramiento de las estadísticas de la pobreza, el avance descontrolado del narcotráfico, el crecimiento de la inseguridad y la falta de reactivación de la economía, tan esperada en el segundo semestre, sin olvidar los tarifazos e impuestazos que crearon una gran incertidumbre entre los votantes por el cambio. Y por encima de ese balance negativo debe estar nuestra esperanza activa, sabiendo que cualquier cambio no depende sólo del Estado o de los políticos, como decimos generalmente. Depende de cada uno de nosotros, de nuestra actitud frente a la vida. Como dice el Papa Francisco, " las soluciones reales a las problemáticas actuales no van a salir de una, tres o mil conferencias: tienen que ser fruto de un discernimiento colectivo que madure en los territorios junto a los hermanos, un discernimiento que se convierte en acción transformadora «según los lugares, tiempos y personas» como diría san Ignacio." (Discurso a los MP en Roma 2016)
La clave de nuestro balance sea personal, familiar o social es la esperanza, insisto, esperanza activa, conciencia de que todo puede ser mejor si somos capaces de poner nuestra propia existencia y la de los demás, especialmente a los más pobres,  al hombro sin esperar que nos llueva todo de arriba. A un mes y días de terminar el año 2016, tengamos el coraje de enfrentar nuestra propia historia, de dónde venimos, donde estamos parados y hacia dónde vamos.

domingo, 6 de noviembre de 2016

EL REINO DEL REVES

Felipe Medina



“Me dijeron que en el Reino del Revés
nadie baila con los pies,
que un ladrón es vigilante y otro es juez
y que dos y dos son tres” (María Elena Whalsh)




Cuando éramos niños, nuestros padres nos decían que,  ante cualquier problema que tuviésemos a la salida de la escuela,  debíamos acercarnos al policía vigilante de la esquina, el nos protegería y nos guiaría. Hoy  no nos dirían lo mismo. Pareciera que muchas cosas funcionan al revés. Lo cantaba María Elena Walsh y lo profetizaba el tango Cambalache.
Y a pesar de que pululan noticias en el éter sobre policías vinculados a delitos graves, creo que hay muchos hombres y mujeres policías conscientes de su vocación de servicio, que no llegan a ser noticia, simplemente porque cumplen con su deber. Lo cierto es que en muchos ámbitos de la vida pública, de las distintas instituciones están las cosas patas para arriba. Poli ladrón, Poli narcos, corrupción política y judicial por todo el país, son noticias que preocupan. Hace unos días el Arzobispo de Tucumán, a raíz de la muerte del Padre Juan Viroche, habló de corrupción en ámbitos de las fuerzas de seguridad, de la política y de la puerta giratoria en la justicia tucumana. Sintiéndose interpelada, la  Corte de Justicia de la vecina provincia citó al prelado para que especifique sus declaraciones. Algunos lo vieron como algo correcto y otros lo interpretaron como un típico apriete institucional.
Lo cierto es que los actores sociales con responsabilidades importantes van dejando en el país una estela de dudas sobre su desempeño, poniendo en peligro la validez de la representatividad, la gobernabilidad y el concepto mismo de autoridad. Muchos ya no creen en el sistema de organización de la sociedad y de la democracia y se va creando un clima de mal humor social. Quizás en Tucumán se vislumbra con mayor nitidez este emergente social, una verdadera y profunda grieta entre el pueblo y sus representantes en los tres poderes y en las instituciones sociales, culturales o religiosas, que hacen a la vida cotidiana de una ciudad. Seguimos mirando a las autoridades como soberanos, cuando soberano es el pueblo.  Nuestra inconciente colectivo aún vibra al ritmo de la colonia, después de 200 años de independencia.
Tal vez por ello,  el problema más grave es que nos hemos acostumbrado a esperar todo de arriba.  Pretendemos que el estado o las instituciones se hagan cargo de nuestras cosas y  a veces ni siquiera tenemos capacidad para exigir que el Estado u otras Instituciones hagan al menos,  lo que les corresponde.  Si queremos poner las cosas en su lugar debemos comenzar por nosotros mismos. Exigir al Estado, a nuestros representantes que nos den la seguridad necesaria para vivir en paz. Que controle su funcionamiento y combata la corrupción. Cuando llegamos a situaciones de crisis, todos, absolutamente todos, hemos aportado algo para que no funcionen bien las cosas. El mundo no se divide entre buenos y malos. Cuando hay un funcionario político, judicial o de seguridad corrupto, hay un ciudadano, empresario o simple contribuyente que paga, que es cómplice. No pocas veces hemos celebrado la picardía de los que son transgresores a la ley, y luego no queremos sufrir sus consecuencias.
Las generaciones pasadas, de nuestros padres y abuelos, lucharon mucho por mejorar la calidad de vida de la comunidad,  se organizaban en sociedades de fomento y de progreso, sostenían con sus recursos los emprendimientos comunitarios, trabajaban por su honor, sin ninguna paga. Hoy esperamos todo de arriba, se ha perdido mucho la capacidad de unidad y de esfuerzo.
Si no nos organizamos en comunidad, con un profundo sentido solidario, no podremos desenmascarar esa lacra que carcome nuestro futuro, llamada corrupción, que afecta a todos los niveles institucionales. Nuestra indiferencia y silencio nos convierten en unos cómplices