martes, 17 de marzo de 2020

Los minerales que preservan el suelo



Dr. Ricardo Alonso
Geólogo
Sec. De Minería, Pcia de Salta, Argentina


Es sabido que los suelos son el producto de la descomposición de las rocas y están compuestos por fracciones varias de arenas, limos, arcillas y otros materiales, además de líquidos, gases y materia orgánica.
Los suelos son la "piel de la tierra" y como tales forman parte de los ciclos geoquímicos de numerosos elementos químicos. Como tales respiran, intercambian elementos químicos con la biota y son lavados, alterados física y químicamente por la circulación del agua, la formación de ácidos y la temperatura ambiente.
Las plantas extraen a los suelos decenas de elementos químicos que necesitan para sus necesidades fisiológicas. Así, los suelos se empobrecen en esos elementos que deben ser restituidos para mantener el rendimiento y su productividad.
Los revitalizantes agroquímicos
Para ello existen los fertilizantes, los correctores de suelos, las enmiendas y otras formas de devolverle al sistema lo que los cultivos le han extraído. Obviamente que cada cultivo demanda ciertos elementos unos muy distintos de otros.
No son iguales los requerimientos para soja, maíz, sorgo, trigo, caña de azúcar, hortalizas, alfalfa, frutales, etcétera, ya que las necesidades fisiológicas de cada una de esas plantas son diferentes.
Algunas necesitan más de un determinado elemento y otras menos. Lo que para un cultivo puede ser un veneno para otro es un remedio. Todo ello tomando en cuenta las dosis de administración tal como lo enseñó el sabio alquimista, médico y astrólogo Paracelso (1493-1541), el llamado "padre de la toxicología", con su inmortal frase: "La dosis hace al veneno". Los elementos químicos que necesitan los suelos para su lozanía y recuperación provienen del mundo de las rocas y los minerales.
La Guerra del Pacífico que en 1879 enfrentó a Chile contra la coalición peruano- boliviana fue por el control de los ricos depósitos de nitratos y por las islas con gruesos depósitos de guano de aves marinas.
Se daba allí la conjunción perfecta del triángulo N-P-K que representa a los elementos químicos esenciales del agro como son el nitrógeno, fósforo y potasio. La conjunción de océano frío, clima árido y caliente y la ausencia de lluvias dio pie a la singular generación de nitratos y yodatos de la pampa salitrera y a las guaneras o covaderas de la costa del Pacífico.
Miles de barcos surcaron los mares rumbo a Europa con esa preciosa carga que iba a revitalizar los suelos exhaustos del viejo mundo logrando duplicar o triplicar los rindes por hectárea.
Con el tiempo nuevas fuentes se sumaron para reemplazar el fósforo a través de antiguas rocas de fosfatos marinos; el potasio con rocas volcánicas alcalinas o bien con las capas de potasa formadas por evaporación en mares extintos hace decenas o centenas de millones de años; y el nitrógeno a través del nitrato artificial obtenido por la quema de gas natural para la producción de nitrato de amonio. Cuando los suelos se acidifican su corrección viene de la mano del carbonato de calcio, que forma el mineral "calcita" o "aragonita", y que se encuentra en calizas, travertinos, mármoles, ónix, cascajo de conchillas marinas, entre otras rocas ricas en esa sustancia.
Las dolomías, formadas por el carbonato doble de calcio y magnesio (dolomita), también es un corrector de suelo que además aporta un elemento químico valioso como es el magnesio.
Otro mineral agrícola de amplio uso es el sulfato de calcio hidratado o anhidro (yeso o anhidrita). También participa el sulfuro de molibdeno (molibdenita), el óxido de manganeso pirolusita, el borato de calcio y sodio hidratado ulexita como fuente de boro, el óxido de hierro hematita, las tierras de diatomeas y la perlita como fuente de sílice, el sulfuro de cobre y hierro (calcopirita) por su múltiple aporte de elementos, distintos tipos de arcillas, entre otros.
Estiércol, alquimia y ciencia
En la evolución de los fertilizantes y micronutrientes para los suelos pueden considerarse varias etapas históricas. La más antigua es la que se agregaba únicamente estiércol de animales.
Con el tiempo se empezaron a usar minerales caso del fósforo descubierto accidentalmente por un alquimista alemán que mezclaba sangre, huesos, orina detrás de conseguir la piedra filosofal y encontró una sustancia blanca que brillaba naturalmente y la nombró fósforo o sea "que lleva luz". La descartó en una maceta y vio como cambiaba con los días la lozanía de las plantas que allí se encontraban. Dedujo empíricamente que había una relación directa entre el fósforo y el crecimiento de las plantas. Esa fue la punta del ovillo. Hubo segundas y terceras olas con uso de productos naturales y químicos, mayormente sólidos.
Hoy la tecnología de vanguardia pasa por el uso de fertilizantes líquidos formados por nanopartículas con una serie de ventajas competitivas en cantidades y forma de aplicación versus rindes obtenidos. Las nanopartículas representan un material ultrafino, a nivel de una billonésima parte de un metro, esto es ochenta mil veces más fino que un cabello.
Minerales salvadores
Los minerales nanoparticulados se preparan en una solución líquida que permite rociarlo en los campos y dado su tamaño actúan directamente sobre las semillas y las raíces generando una zona de confort para lograr un correcto intercambio catiónico y reducir o eliminar el ataque de plagas. En el rol que juegan algunos elementos vitales para las plantas se tiene el calcio, uno de los más importantes ya que mejora la absorción de nutrientes, las propiedades físicas del suelo, el intercambio de gases, mantiene los coloides de arcillas, fortalece las células, disminuye la acidez, entre otros parámetros.
El magnesio es de vital importancia en la formación de la clorofila y por ende en el proceso de fotosíntesis.
Además, interviene en el metabolismo del fósforo, en la respiración y en la activación de muchos sistemas enzimáticos en las plantas. El azufre participa en la construcción de las moléculas orgánicas y una de sus principales funciones es la síntesis de aminoácidos algunos de los cuales son únicamente sintetizados por las plantas, como es el caso de cisteína, cistina y metionina, requeridos para producir proteínas. También participa en la formación de clorofila y en la síntesis de vitaminas.
El silicio aumenta la resistencia de las plantas para superar el estrés biótico y abiótico. El boro es un micronutriente fundamental en la formación y desarrollo de las plantas. Participa con el calcio en la síntesis de las paredes celulares y es esencial para la división celular; cumple además un rol importante en la síntesis de proteínas y transporte de azúcares y carbohidratos, el metabolismo del nitrógeno, la regulación de niveles de hormonas y el transporte de potasio hacia los estomas (lo que ayuda a regular el equilibrio interno del agua).
El cobre es un micronutriente esencial para el crecimiento y reproducción de las plantas ya que permite una correcta acción del magnesio que forma la clorofila y tiene influencia en la fotosíntesis uniformizando el desarrollo de las flores y la maduración de las células.
Además, activa ciertas enzimas implicadas en la síntesis de lignina y es esencial para diversos sistemas enzimáticos. Influye en el metabolismo de carbohidratos. El potasio desempeña un rol importante en la regulación del agua en las plantas (osmo-regulación). Además es fundamental en casi todos los pasos de la síntesis de proteínas. En la producción de almidón, la enzima responsable del proceso está activada por el potasio.
El zinc que se obtiene de esfalerita (sulfuro de zinc) es un micronutriente básico para el crecimiento y reproducción de las plantas ya que participa en numerosos procesos metabólicos (síntesis de proteínas, carbohidratos, hormonas, entre otros), en la formación de clorofila y de auxinas, además de darle resistencia a la planta en condiciones de estrés por baja temperatura.
El geólogo Benito González, de la empresa Kioshi Stone, es un experto argentino con más de 30 años de investigaciones en el tema de los suelos y agrominerales. Su norte y guía es: “La pasión en el uso de los minerales naturales como reemplazo ecológico y efectivo de los fertilizantes químicos para una agricultura sostenible”.     La Puna Argentina en particular y Salta en general tienen, como      potencial geológico y minero, todas      las rocas y minerales que resultan      esenciales para la producción de los fertilizantes naturales. 

viernes, 13 de marzo de 2020

UNA GUERRA QUE AUN NOS DESANGRA



Gustavo Barbarán

Abogado


"[...] la alianza es para Brasil no solo un medio de aniquilar al Paraguay, sino muy principalmente de gobernar a Buenos Aires y Montevideo por el poder de las finanzas, [...] 
El gobierno argentino no es pobre ciertamente, pero tiene entregado todo su tesoro a la provincia de Buenos Aires, que le sirve de indispensable pedestal". (J.B. Alberdi)

Se cumplieron 150 años del fin de la ominosa Guerra de la Triple Alianza (sellada con pacto secreto entre Argentina, Brasil y Uruguay, en mayo de 1865), la Guerra Guasú para los paraguayos, sus víctimas totales, entre 1864 y 1870.

La masacre de Cerro Corá -01/05/1870- aplastó la poca resistencia restante; allí murió Francisco Solano López, sable en mano, hasta que una bala le abrió el pecho. Asunción fue tomada y saqueada por tropas brasileñas, quedando el país en ruinas y a merced de la corte imperial. En esos tiempos a las repúblicas hispanoamericanas les costaba afianzar tanto su organización institucional como sus economías; también encontraban serias dificultades para acordar entre sí límites territoriales definitivos.

Europa era un hervidero de "ismos"; los principales países afianzaban su condición de sociedades industriales e imponían el libre comercio internacional, encaminándose hacia la era del imperialismo.

Paraguay se desangró de nuevo en la Guerra del Chaco (1932-1935), esta vez contra Bolivia. Tanto en la primera como en la segunda maniobraron los intereses británicos, activos entre nosotros desde nuestra independencia, a través de agentes diplomáticos o de personajes del submundo secretista, movilizados en favor de una metrópoli empeñada en construir un orden económico mundial a su medida: materias primas por manufacturas. La city londinense concedía empréstitos para sufragar gastos de guerra... y luego la reconstrucción.

La conmemoración no debe pasar desapercibida, porque fue la más amañada y sangrienta contienda ocurrida en la América del Sur (más que la posterior Guerra del Pacífico de 1879-1883), y por sus consecuencias, muchas de las cuales persisten hasta ahora.

Como toda guerra, encontró pretexto en las luchas intestinas del Uruguay entre Blancos (apoyados por Paraguay) y Colorados (asistidos por el Imperio de Pedro II). López entendía muy bien que el juego anglo-lusitano sobre el pequeño estado-tapón, consistía en evitar que ambas márgenes del Plata pertenecieran al mismo país, y para el mariscal agredir a Uruguay desequilibraría a los Estados de la cuenca. La escalada empezó cuando Brasil apoya la revolución de Venancio Flores e invade Paysandú en agosto de 1864; Argentina justificó su entrada por la invasión paraguaya a Corrientes en abril de 1865.

Sobre el conflicto hay mucho investigado y escrito desde todos los puntos de vista. En esta ocasión recurrimos a Juan Bautista Alberdi, lúcido y drástico opositor a esa carnicería, junto con otros argentinos notables (C. Guido Spano, A. de Vedia, N. Oroño, J. Mármol, F. Frías, J. Hernández) a quienes escocía la gestión presidencial de Bartolomé Mitre (1862-1868), enfrentado a sangre y fuego con los caudillos provinciales.

Sarmiento, partidario de la guerra, sucedió a Mitre en 1869 y no supo mitigar los efectos políticos con una diplomacia eficaz que frenara las exorbitancias brasileñas. La consigna de su breve canciller Mariano Varela -"La victoria no da derechos"- fue mera retórica.
La frase del epígrafe corresponde al comentario que Alberdi hizo del mencionado "tratado secreto", y se halla en un libro que recopiló tres lapidarios ensayos de Alberdi contra la guerra y el gobierno mitrista, escritos en París en 1865, y que Ediciones de la Patria Grande (Buenos Aires, 1962) publicó con el título Historia de la Guerra del Paraguay.
La Argentina ya había logrado organizarse mediante la Constitución de 1853 en cumplimiento de los "pactos preexistentes". La díscola Buenos Aires -causa y efecto de los desequilibrios- se había reincorporado a la Confederación mediante los retoques de 1860, pero el país no terminaba de arrancar a causa del férreo centralismo del gobierno nacional, que producía el alzamiento de provincias mayoritariamente adversas a la guerra.

El diario La Nación lo crucificó como traidor y renegado porque Alberdi había llegado al hueso, apuntando certeramente contra un diseño macrocefálico, que finalmente consolidó los intereses agroexportadores usufructuando las regalías aduaneras. Y, desde entonces, la política argentina pivota para bien y para mal en torno de Buenos Aires ciudad y Buenos Aires provincia.

Para Alberdi, el dramático suceso constituía un episodio más de las inacabables luchas civiles en los territorios del antiguo Virreinato del Río de la Plata, conjugado con la obsesión brasileña por impedir su reunificación desde que la Casa de Braganza se mudara a estas costas. López no descartaba una confederación con países sucesores de España, y quizás por eso Alberdi presentía que Brasil procuraba no tanto su derrocamiento cuanto la destrucción de Paraguay como Estado.

La guerra no impidió la consolidación del unitarismo mitrista, reajustado poco después por la Generación del 80. La pobreza sigue siendo el sello distintivo de la periférica región del Norte Grande argentino, compuesta por nueve provincias del NEA y NOA, limítrofes con las meditarráneas Bolivia y Paraguay, que junto con la Patagonia están fuera del cuerno de oro del Mercosur.

El Mercosur

Corsi e ricorsi de la Historia: los cuatro contendientes de aquel despropósito militar iniciaron 120 años después -­y en Asunción!- un experimento de integración política, económica y social que no termina de cuajar, cuyo socio principal es el mismo que sacó la mejor tajada en la contienda, poniendo al derrotado en nivel de protectorado.

Paraguay posee una superficie de 406.752 km2 (casi 150 mil km² menos que en 1870) y más de 7,25 millones de habitantes calculados a 2019. De los 500.000 habitantes que había al empezar el conflicto, este aniquiló los dos tercios, en su mayoría varones. Hoy hace ingentes esfuerzos para desarrollarse, pese a la tutela brasileña y la desatención argentina. Con una economía poco diversificada, cuenta con el mayor crecimiento de PBI de América Latina y crece sostenidamente desde 1980.

Con los hermanos paraguayos coincidimos en la región del Gran Chaco; los cuatro fundadores del Mercosur comparten también el inmenso Sistema del Acuífero Guaraní y, sumada Bolivia, somos partes del Tratado de la Cuenca del Plata. Los diecisiete departamentos paraguayos integran la Zicosur, de la cual Salta es un factor indispensable. Por donde lo miremos, Paraguay debe ser centro de nuestra preocupación geoestratégica regional.

Todo lo que observó y desveló a Alberdi en su época se insume en nuestra incapacidad de haber construido un proyecto de país estable, integrado y equilibrado, de consistente federalismo.
Recordando aquel período desde la óptica de las relaciones bilaterales, Miguel A. Scenna -en “Argentina-Brasil, cuatro siglos de rivalidad” (Ed. La Bastilla. Buenos Aires, 1975)- expuso en varios capítulos cómo el Brasil monárquico y esclavista del siglo XIX y republicano en el XX fue articulando su geopolítica continental. Varias claves de ese derrotero se remontan a la Guerra de la Triple Alianza y fueron consideradas por Mario Travassos, talentoso geopolítico, cuyo libro “Proyección continental del Brasil” centró la atención de los intereses de su país en la Cuenca del Plata. Varios estudiosos argentinos también atendieron la problemática, pero nunca logramos sostener una unidad doctrinaria de similar calibre para el largo plazo por claudicación de nuestra dirigencia.
Augusto Roa Bastos (1917-2005) escribió el memorable relato “Encuentro con el traidor”, ambientado en la posguerra del Chaco, en el cual reflexionaba así: “La verdad también envejece, a veces más rápido que los hombres”. Es imprescindible recordar aquella tragedia para asumir la historia como fue y actuar en consecuencia. No permitamos que la verdad envejezca o muera definitivamente, en ninguna circunstancia.



miércoles, 11 de marzo de 2020

DOSCIENTOS CUARENTA Y DOS




Félix González Bonorino

Sociólogo




Hace unos pocos días Salta 12 publicó un artículo donde explicaba la distribución de las explotaciones sojeras en la Provincia de Salta.

En ese artículo claramente se mostraba que del millón y medio de salteños, es decir unas 300.000 familias, 242 eran sojeras. A solo ese pequeño grupo, menos del 0,1%, le podía caer el aumento de las retenciones por exportación de soja.

La pregunta que uno se tiene que hacer es ¿Cómo logran esos pocos, involucrar a todos los productores del campo en una lucha que solo los beneficia a ellos? ¿Qué poderes manejan que arrastran al colectivo social, incluso familias que no tienen más tierra que las macetas de sus balcones, a defender una postura que de triunfar los perjudicaría?

A las retenciones las tuvo que RE-poner el macrismo ante el fracaso de sus políticas liberales. El principio de su fracaso fue, paradójicamente, la anulación de las retenciones. Cuando lo hicieron privaron al Gobierno del ingreso estable en moneda extranjera, que servía para pagar los servicios de deuda o las deudas mismas. Tuvieron que recurrir a mayor endeudamiento y plazos ridículamente cortos de pago, mientras esperaban las lluvias de inversiones que nunca llegó. El liberalismo nuevamente nos mandó al fondo de la tabla y a remar de nuevo.

Ernesto Tenenbaum entrevistando a un sojero en posición de piquetero, le requirió por su ganancia en los últimos años y el “pique-sojero” se negó a dar ningún número. Comenzó con los quintales de costo y todas esas expresiones tendientes a la confusión. La verdad es que los oyentes tuvimos la sensación de que el buen hombre tenía vergüenza de decir que cortaba la ruta para ganar varios millones de pesos o dólares más, mientras más de la mitad de los niños están viviendo en hogares que no pueden pagar su comida, debido a las mismas políticas que reclaman ahora. Me parecería bien que tuviera vergüenza, aunque en realidad, la codicia te priva hasta de la vergüenza. 

¿Ud. que piensa, tenía vergüenza o temor que lo descubrieran?


viernes, 6 de marzo de 2020




Lic. Felipe Medina


El encuentro del presidente Alberto Fernández con el Papa Francisco marcó más aún la diferencia de Fernández con el expresidente Macri. El Papa estaba distendido, fue una visita protocolar, pero llena de gratos momentos para ambos. Se dice que el Santo Padre le dio permiso para tutearlo como lo hacía en Buenos Aires.

Dentro de ese cambio, el presidente, en la conferencia de prensa posterior al encuentro con el Pontífice, incorporó un concepto interesante: "prefiero no hablar de grietas, sino de "cincha" ese juego famoso de niños para ver qué grupo tiene más fuerza". Es alta la meta que anunciaba el presidente, es grande su pretensión, pero no imposible. Ni verdes ni celestes, sin grietas ni cinchas, pretende que los argentinos seamos capaces de reconstruir la sociedad, la familia, el vecindario, con objetivos comunes. Al menos, esa fue la clara consigna del Santo Padre para la Argentina, que Fernández intentó tomar como propia. Una suerte de íntimo deseo para nuestro país, hoy tan violento y tan sensible en lo cotidiano de su humor social.

Pero la cincha se tensó entre la Iglesia de Argentina y la gestión del Fernández por la reaparición del proyecto sobre el aborto. Los llamados celestes se confiaron en el inesperado giro antiaborto del candidato y expresidente Macri, el revés que tuvo el viejo proyecto en el Senado el año pasado y se durmieron en la inacción, mientras los verdes nunca dejaron de militar sistemáticamente en la sociedad transformando en la conciencia social masiva de que la despenalización del aborto sería un triunfo del sentir del pueblo y no de un sector ideológico; militancia que contó con el apoyo continuo de los medios de comunicación estatales y privados. Esta nueva epopeya recién comienza y nos llevará todo el año, en medio de una profunda crisis socioeconómica, que coopera con la idea de la despenalización. Lo cierto es que nada es gratuito ni seguro, mucho menos el aborto. Pero el debate abierto funcionará como anestésico para los problemas más graves que deberá afrontar el país.

La esencia del debate

Plantear el aborto como un problema estrictamente religioso es uno de los errores más graves de quienes están en contra, y una estrategia inteligente para los que están a favor, ya que refuerzan el concepto de que el tema es de salud pública. Un debate que profundiza la grieta y que hace un enorme contrapeso hacia las instituciones religiosas de cualquier credo, que hoy, unas más y otros menos, se encuentran cuestionadas por la sociedad y mantienen conflictos internos, con escaso diálogo o posibilidad de unirse y caminar tras un objetivo común.

Para la Conferencia Episcopal Argentina será un año desafiante. El proyecto de despenalización del aborto ya tiene una base sólida en el nuevo protocolo de aborto no punible, donde la ampliación de las condiciones para determinar la factibilidad ha sobrepasado cuestiones básicas del derecho y responsabilidad de los padres sobre la salud de sus hijas, dejando librado todo a la decisión del estado en materia de educación y salud.

Habrá que esperar que las instituciones religiosas, de modo especial, la Iglesia católica se reorganicen y comiencen a trabajar por sus convicciones con una estrategia lúcida, acorde a los tiempos que corren. Diálogo, unidad, acción, gestos concretos hacen falta de un sector que en materia de defensa de la vida, parece haber tirado la toalla antes de tiempo.

La vida es un valor universal que debe defenderse y vivirse con justicia e involucra a todos sus estados, el niño por nacer, el que nació y sufre pobreza y desnutrición, el que es sometido a diversos modos de esclavitud, desde trabajo infantil hasta la trata de personas. La vida de los jóvenes y los adultos que necesitan trabajar y estudiar, que se les debe pagar salarios dignos, en un sistema liberar o en un sistema popular. La vida de los ancianos que padecen soledad, sueldos magros y poca o nula seguridad social. Defender la vida exige a las instituciones religiosas y a la sociedad una gran responsabilidad, ser vigías del Estado que administra los recursos y ser la voz de los sin voz, por eso el silencio de sectores religiosos es su peor estrategia, ya que traiciona su misión de ser testigos y profetas, y los convierte en cómplices de cualquier agresión a la vida y la dignidad humana.

Proponer la despenalización del aborto, además de inoportuno, es una verdadera humareda en medio de una economía caótica tan cruel como el aborto para la vida humana.

El papa Francisco puede tener las mejores intenciones de mediar por nuestra Patria ante organismos internacionales, y el presidente Alberto Fernández ha manifestado también querer la superación del país, pues para eso lo eligieron, pero si la sociedad en general y sus instituciones permanecen en silencio, no participan con propuestas realizables y no se ponen la Patria al hombro, vanos serán los esfuerzos de unos pocos.

Esta crisis debe ser una oportunidad para la Patria. La mentira mata, el silencio mata, la violencia mata, la corrupción mata. No es sólo un genocidio aborigen, que produce pena y es un gran escándalo para todos y cada uno de los argentinos: hay un verdadero genocidio de argentinos a lo largo y a lo ancho de su territorio que no distingue etnia, nivel de cultura ni sector social. Desocupación, subocupación, hambre y miseria hacen un cóctel mortal junto a los invasores de la Patria, narcotraficantes, corruptos y violentos.

Debemos interesarnos por los pobres reales, o seguirán siendo funcionales al sistema, donde hay un negocio que unos pocos ganan y los pobres se aumentan, un negocio donde ellos participan pero no reciben nada. Un día, tras años de resentimiento y miseria, alguien dará un grito diferente de guerra. Defender la vida debe involucrar a todos los estados de la existencia humana. El que pueda hacer el bien, aunque poco, que lo haga, y el que no, al menos no se mantenga indiferente como quien mira una película. Somos todos responsables y todos podemos aportar.


En las manos del FMI




Dr. Julio Moreno

Economista

La deuda sigue siendo el gran tema argentino, en las pancartas. El análisis económico revela que detrás de ese fenómeno de superficie hay otros subterráneos (o tapados por la hojarasca) como el desacople entre los ingresos y los egresos; es decir, el déficit. Este problema estructural, que ya se extiende por décadas, nos indica la existencia de un país en bancarrota frente al que nadie pudo aportar un acierto.
Y esto no es una cuestión de economistas. La destrucción real del empleo ya acumula varios almanaques, y su secuela es la exclusión de un amplio sector de la población.
Nada de todo esto, apareció en el discurso del presidente Alberto Fernández en el Congreso. Porque la deuda, la reactivación y la pobreza requieren algo que se desconoce aún: cuál es el plan económico.
Es cierto que, durante los doce años de kirchnerismo, nunca hubo un plan económico. Cuando se acabó la fiesta de la soja, en 2011, se acabó toda la fiesta. Y también es cierto, que Fernández ha resuelto gobernar -por ahora- sin presupuesto.
El panorama es sombrío.
Por ahora...
Siguen las negociaciones con los tenedores de títulos de nuestra deuda soberana, el gobierno apuesta a llegar a un arreglo con el Fondo Monetario Internacional y en base al mismo ofrecer a los acreedores privados una propuesta que estiman será una quita estimada en un 30% del valor de los títulos y prorroga hasta el 2023 para iniciar los pagos del capital.
Es interesante analizar cómo van hasta el momento las negociaciones, especialmente con el FMI que podríamos llamarle una entidad auditora, para posteriormente arreglar con bonistas con legislación extranjera, en particular los fondos de inversión y bancos tenedores de títulos que operan en New York y Londres.
¿Recuerda usted a los holdauts? ­¿Quién podría olvidarlos?!
Ya sabemos que no son nada amigables, pudiéndolos calificar como peligrosos y con capacidad de daño económico e institucional y fuera de control de la política doméstica.
Creemos que es intención del Gobierno pagar las deudas pero existe la amenaza latente del default y sus consecuencias para nuestros acreedores, para el país, para las empresas locales y los acreedores privados.
El gran auditor
Recientemente estuvo en Argentina una misión del FMI (19-02-2020); el equipo técnico de este organismo emitió una declaración cuando concluyó su visita, la cual es relevante:
. Reconoce la difícil situación económica y social y los esfuerzos del Gobierno de Alberto Fernández que está haciendo para renegociar la deuda.
. Reconoce el "incremento de la pobreza", traducida al español diría "el problema de la pobreza" y admite que la economía requiere esfuerzos para ser estabilizada.
Reconocer la crítica situación económica y social que tiene nuestro país de por sí es importante ya que los problemas económicos y sociales que menciona el FMI son consecuencia de políticas económicas pésimamente empleadas por gobiernos anteriores, haciendo mención al préstamo acordado durante 2018 para financiarlas, referido al monto del mismo que fue sin precedentes a nivel mundial.
. También es importante destacar que el FMI reconoce que "la deuda de Argentina no es sostenible", y aclara que "el superávit primario que se necesita para reducir la deuda pública y las necesidades de financiamiento bruto a niveles consistentes con un riesgo de refinanciamiento manejable y un crecimiento del producto potencial satisfactorio no es económicamente ni políticamente factible"
El equipo técnico del FMI reconoció que la sostenibilidad de la deuda argentina tenía una baja probabilidad de pago desde julio del 2018 (cuando concedió el primer acuerdo "stand-
by" al Gobierno de Mauricio Macri), informes que se pueden leer en cada uno de las publicaciones trimestrales que realizo y fueron publicadas. Varios analistas opinan que era obvio que no se podía pagar los importes de intereses y capital en los vencimientos establecidos, esa realidad fue lo que llevo al expresidente Macri al FMI, y fue el FMI el que lo salvo de la reestructuración o reperfilamiento y/o del default.
La sombra del default
Quizá la palabra "default" no sea tan agradable por lo que significa para el país y como afecta al ciudadano este estado a pesar de haberlo padecido desde 1827, cuando la patria estaba en pañales, ya comenzamos con cesaciones de pagos y no logramos revertir esta situación, nuestra historia económica sienta precedente.
Un default afecta significativamente al país y también al ciudadano, refiriéndome al inversor como al habitante que ajeno a los vericuetos del sistema financiero. Un default sin posibilidades de acceso al crédito afecta al país que tendrá que elegir entre otras opciones como financiar sus gastos, podemos mencionar las siguientes:
. Aumentar los impuestos: actualmente con la altísima presión tributaria será muy difícil iniciar cualquier proyecto productivo, vemos sin ir más lejos los proyectos presentados en el Congreso para aumentar las retenciones a las exportaciones que perjudica una actividad que produce mayores dólares tan necesarios para poder importar y cumplir con los compromisos en esta moneda.
. Recortar el gasto público: puede afectar a la salud, educación, obras
públicas y todo lo relacionado con el gasto del Gobierno, con incidencia en la creación de fuentes de trabajo, o perdida en la calidad de las prestaciones de servicios y disminuyendo la actividad económica.
. Inflación: financiarse con emisión monetaria, práctica conocida y padecida por los argentinos ya que genera inflación y todas las consecuencias que trae, que es el mal de nuestra economía. Es decir, el default no solo afecta a los gobiernos nacionales, provinciales y municipales sino también a empresas y familias que directa o indirectamente necesitan acceder a un crédito internacional, con el criterio que si un gobierno no cumple con los compromisos tampoco le van a prestar a los agentes que viven en él.
La ilusión y la realidad
La base de la economía es la confianza que se tiene en sus agentes y la incertidumbre que genera un default hace que los inversores, empresarios y consumidores no se vean incentivados a invertir, emprender o consumir justamente por el estado que mantendría un país en default.
A los acreedores también los afectaría un default de nuestra deuda soberana ya que no podrán cobrar en tiempo y forma, razón más que valida que tendrán los tenedores de títulos de escuchar la propuesta que le hará nuestro país. 
A pesar de este panorama, el presidente y su equipo estiman que nuestra economía crecerá en los próximos años y se generarán excedentes exportables para poder cumplir con los compromisos. No se alcanza a vislumbrar cómo. En un mundo cuya economía está en recesión, en el que se están reacomodando las relaciones de fuerzas y la tecnología plantea serios interrogantes sobre el trabajo a futuro, hacen falta definiciones; definiciones imprescindibles y de las que el sistema político no habla. 
La situación social y la de nuestra macroeconomía no alimentan expectativas. El gobierno anunció que continuará el déficit fiscal, es decir se gastará más de lo que se recauda confiando en una pronta recuperación de la economía que genere superávit.
La esperanza es lo último que se pierde, pero la verdad es que las condiciones para el despegue aún no están dadas




lunes, 2 de marzo de 2020

El infortunio de Juan Valentín




Dr. Ricardo Alonso
Geólogo


Las fotos que se conservan lo muestran como un joven buen mozo, elegante, delgado y de buena estatura y contextura física. Inteligente, de mirada chispeante, hiperactivo, con una impecable foja académica. Rubio, de ojos celestes y unos bigotes tipo manubrio. Un alemán prusiano y el clásico producto fotogénico decimonónico. A los 22 años ya se había doctorado con una tesis sobre la geología de las gargantas de Kronthals y sus alrededores. Una muerte accidental habría de poner punto final a una carrera vertiginosa. Se conservan pocos datos biográficos en especial un recordatorio anónimo que se publicó en 1899 en la Sociedad Científica Argentina. Su mayor biógrafo, el Dr. Gilberto F. Aceñolaza de la Universidad Nacional de Tucumán, buceó en su vida y obra impactado por la personalidad del joven científico y su desgraciada muerte.

En La Plata
Sabemos que Juan Valentín nació en Frankfurt (Alemania) el 17 de octubre de 1867. Estudio Ciencias Naturales con especialidad en Geología en las universidades de Zúrich, Freiberg y Estrasburgo. Defendió su tesis doctoral en 1889. Buscaba afanosamente ampliar sus conocimientos y con tal motivo ingresó en las academias de minas de Klausthal y Berlín donde permaneció un par de años. Luego regresó para hacerse cargo de la Sociedad Metalúrgica de Frankfurt. En 1893 fue comisionado para realizar trabajos geológicos en el Cáucaso lo que le demandó algunos meses. El 22 de septiembre de 1893 casó con Cornelia Heiner, una bella joven alemana. En aquellos años el Museo de La Plata era una institución pujante y estaba centrada en la tarea de contratar a los mejores científicos extranjeros. Llegaron decenas de ellos especialmente suizos y alemanes. El motor intelectual era el perito Francisco P. Moreno, quien de alguna manera seguía los pasos de Sarmiento con la creación de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba. Moreno estaba particularmente interesado en el estudio de la Patagonia y los límites con Chile y por ello deseaba contar con los mejores profesionales en el campo de la geografía, geología, topografía, geodesia, etcétera.
Fue así como Valentín, y su joven esposa, llegaron a las tierras del Plata. Fue nombrado en el cargo de jefe de la sección Mineralogía y Geología e inmediatamente se le encargó un estudio geológico de las Sierras Australes de Buenos Aires y un estudio de los viejos yacimientos de oro de la provincia de San Luis, tanto de las vetas como de los aluviones.
Dichos trabajos fueron evaluados por el Perito Moreno, quien ordenó su publicación en la Revista del Museo de La Plata y vieron la luz en 1895. Consciente de la importancia de las investigaciones que estaba realizando escribió sendas versiones en alemán que envío a publicar en revistas de su país. Así lo haría con otros múltiples trabajos de su autoría.
Téngase presente que La Plata era una ciudad joven y Buenos Aires brillaba como una potencia económica y cultural. La oferta de venir en 1895 al Museo Nacional de Ciencias Naturales donde un tiempo antes brillaba la figura del sabio Burmeister que había fallecido, le resultó muy alentadora. Más aun cuando le ofrecieron hacerse cargo como jefe de la sección Geología.
Inmediatamente se relacionó con la Sociedad Científica Argentina, que contaba entonces con los mayores estudiosos y académicos del país. Recordemos al pasar que el salteño Juan Martín Leguizamón era uno de los miembros prominentes junto con Estanislao Zeballos, Florentino Ameghino, Angel Gallardo, Juan J. J. Kyle, Alberto Schneidewind, Samuel Lafone Quevedo, Carlos Spegazzini, entre muchos otros.
Compilación histórica
Valentín tomó a su cargo la tarea de compilar los 40 tomos publicados desde la creación de la Sociedad y que insumía el análisis de miles de páginas escritas sobre la joven ciencia argentina. Esta tarea le dio un amplio bagaje de conocimiento sobre lo que se había hecho hasta entonces en el campo de la geología y lo mucho que todavía quedaba por hacer. A manera de síntesis publicó "Índice General de Los Anales de la Sociedad Científica Argentina" (1897, 168 páginas). Dicho índice estaba dividido en tres partes esto es por autores, por materia y por localidades. Sigue siendo una fuente obligada de consulta para los investigadores e historiadores de la ciencia.
Durante los pocos años que siguieron estudió rocas, minerales y fósiles de la República Argentina realizando descripciones del noroeste argentino, especialmente en las provincias de Salta y Jujuy, de las sierras de Córdoba, Mendoza y finalmente el norte de la Patagonia. Escribía frenéticamente y publicaba a un ritmo vertiginoso para la época.
Acerca de Salta y Jujuy comenta que llegaron a sus manos en el Museo Nacional de Buenos Aires muestras de fósiles y de minerales que había enviado un tal ingeniero José Jackowski radicado en Salta.
Los fósiles provenían de afloramientos paleozoicos de Ojo de Agua en la Quebrada de Humahuaca y correspondían a restos muy fragmentarios de conchillas de braquiópodos y trilobites. En cambio los minerales habían sido extraídos de la mina Chacabuco, en Iruya, un rico filón de cobre nativo y sulfuros de cobre de alta ley. Esa mina la había intentado explotar el capitán de la marina italiana, José Lavarello, uno de los intrépidos navegantes del Bermejo. Valentín realizó un detallado estudio mineralógico y le proporcionó muestras para análisis al renombrado químico escocés radicado en Buenos Aires Juan J. J. Kyle.
Al respecto publicó un trabajo en 1896 en los Anales del Museo Nacional al que tituló "Comunicaciones geológicas y mineras en las provincias de Salta y Jujuy" (T. 5, pp. 25-32). Se interesó en los depósitos de fluorita que existían en Córdoba y realizó estudios sobre los criaderos presentes en San Roque.
En igual sentido viajó a los yacimientos de Paramillos de Uspallasta en Mendoza, donde estudió la mineralización allí presentes. Estas observaciones las publicó en Alemania.
Asimismo dio a conocer un estudio sobre depósitos minerales diversos en la provincia de San Luis. También publicó un interesante trabajo sobre el hallazgo de conchillas fósiles cuando excavaban el panteón italiano del cementerio de Lomas de Zamora en Buenos Aires. Ello le sirvió para hacer correlaciones interesantes sobre las ingresiones marinas recientes en el territorio bonaerense.
También dio a conocer dos fósiles de La Pampa, un perezoso extinto y un gliptodonte, en los Anales de la Sociedad Científica Argentina (1897). Es interesante destacar que ese año él ya figuraba entre las autoridades de dicha institución. Por suerte la mayoría de estos trabajos, casi inhallables hoy, están digitalizados y buscando con paciencia se los puede encontrar y leer en internet. Una contribución importante será un texto que le solicitara el Dr. Francisco Latzina para su monumental diccionario enciclopédico sobre Argentina. Allí escribió un capítulo titulado “Bosquejo geológico de la Argentina” (1897).
Desenlace trágico 
Pero su obra de mayor enjundia llegaría al ser convocado por las autoridades del Segundo Censo de la República Argentina que se llevó a cabo el 10 de mayo de 1895. Valentín quedó a cargo de redactar un largo capítulo sobre la geología argentina. Entre las cuestiones de interés se encuentra un perfil de los Andes entre Mejillones y Orán en el paralelo 23 que fue publicado en colores y muestra la anatomía de las rocas andinas. Lo notable es que quienes escribieron el voluminoso tomo del territorio nacional eran ya grandes sabios como Ernesto Bavio (Geografía), Florentino Ameghino (Paleontología), Gualterio Davis (Clima) y Eduardo L. Holmberg (Flora y Fauna). Lo último que se sabe de él es que Valentín partió a la Patagonia para realizar estudios en Chubut. El 10 de diciembre de 1897 resbaló y cayó al fondo de una barranca. Su ayudante lo encontró horas más tarde muerto y con los bolsillos llenos de los fósiles que había recolectado. Fue enterrado en una tumba anónima en el cementerio de Rawson. La mayor parte de su voluminosa obra salió después de su muerte. Dejó una viuda y dos hijos pequeños desamparados. Tenía 30 años recién cumplidos. En solo cuatro años en nuestro país realizó una obra extraordinaria en calidad, cantidad y diversidad de temas. La ciencia argentina perdió al que con seguridad se transformaría con los años en unos de sus grandes sabios.

lunes, 4 de junio de 2018

II JORNADAS SALTEÑAS SOBRE LA CUESTIÓN MALVINAS


II  JORNADAS SALTEÑAS
SOBRE LA CUESTIÓN DE LAS ISLAS MALVINAS,
GEORGIAS Y SÁNDWICH DEL SUR
EN UN CONTEXTO DE REDISEÑO MUNDIAL

Programa
Viernes 8 de junio
 -15:30 hs. Apertura y palabras de bienvenida a cargo del Sr. Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Dr. Omar Carranza.
             Presentación de las Jornadas por el Ab. Prof. Gustavo E. Barbarán, Director del Instituto de Derecho Internacional de la Universidad Católica de Salta.
 -16:00 hs. PANEL 1 “El Comunicado Conjunto de septiembre de 2016 y sus implicancias en el nuevo contexto de la política exterior argentina”, por Dr. Carlos Biangardi Delgado; “Argentina y su derrotero en los foros internacionales”, por Lic. RRII Roberto Camardelli Carrasco. 
Moderadora Dra. Valeria R. Vorano
 17:30 Pausa y café
-17:45 hs. PANEL 2 “Incidencias del Brexit en la cuestión Malvinas”, por Lic. RR II Martín A. Rodríguez; “Aprovechamiento de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental”, por Lic. RR II Melisa R. Languasco.
Moderador Marcelo R. López
-19:00 hs. PANEL 3 “La seguridad y defensa en el Atlántico Sur”, por Cnel. (RE) Alejandro Benavidez; “El poder militar británico”, por Mag. RR II Gustavo Beguet.
Moderador Dr. Marcelo A. Peyret
20:30 hs. Fin de la jornada

Sábado 9 de junio
-09:30 hs. PANEL 4 “La problemática del Atlántico Sur en el marco geopolítico global”, por el Lic. RR II Federico de Singlau; “Construir el poder nacional”, por Ab. Prof. Gustavo E. Barbarán.
Moderador Lic. RR II Victor F. Toledo
10:45 Pausa y café
-11:00 hs. PANEL DE CONCLUSIONES 
12.00 hs. Clausura.

Se entregarán certificados a quienes acrediten asistencia al menos a tres paneles
Organiza el Instituto de Derecho Internacional de la Universidad Católica de Salta
Auspicia la Asociación Argentina de Derecho Internacional (AADI)

En plena Pandemia, ¡A reformar la Constitución se ha dicho!

Lic. Félix González Bonorino Sociólogo Nos llega la noticia de que el Gobierno Provincial ha pesentado su propuesta de modificac...