miércoles, 14 de noviembre de 2012

Las cavernas de sal de Tolar Grande


Dr. Ricardo Alonso, 12/nov/2012 para El Tribuno



El pueblo de Tolar Grande tiene como contornos y cimientos una extensa formación de sal de roca pura y cristalina que aparece desdibujada en suaves lomadas cubiertas por una fina capa de arcillas rojas. Si uno remueve con el pico ese duro barro rojizo descubre la sal gema o halita que puede presentarse en bancos macizos o bien formando bellos cristales cúbicos de varios centímetros de diámetro. A estos cristales transparentes la gente de la Puna les llama “sal de compa”, un término que trajeron los viejos jesuitas aragoneses y que en España se conoce como “sal de compás” en razón de que los cristales cúbicos perfectos lucen como si hubiesen sido diseñados geométricamente usando precisamente un compás. La sal fue además explotada en épocas en que el tren funcionaba y se la extraía en bloques para su uso en la alimentación del ganado. Aún quedan cicatrices de esas viejas explotaciones.
Los terrones de sal de roca son dejados en el campo para que sean lambidos por las vacas que necesitan la sal en su dieta. Deberíamos preguntarnos por el origen de esta sal, como dijimos una formación geológica de varias decenas de kilómetros de longitud, que se extiende en toda la margen oriental del gran salar de Arizaro, el tercero en importancia de los Andes Centrales luego del de Uyuni en Bolivia y el de Atacama en Chile. Dicha serranía forma parte de una serie de cadenas de sal que en un congreso nacional en 1984 definí como los “Megacuerpos salinos de la Puna Argentina”. Unos siete millones de años atrás, el lugar donde hoy se emplaza el salar de Arizaro, estaba ocupado por un salar mucho más grande.
En esa vieja depresión, flanqueada por los altos volcanes de la Cordillera Volcánica Occidental que nos separa de Chile y por serranías o volcanes en su flanco septentrional, austral y oriental, se depositaban los materiales de arrastre del contorno y en su centro y por evaporación materiales salinos compuestos esencialmente por sulfatos y cloruros. Los sulfatos dieron origen al yeso, y los cloruros a la sal gema, ambos minerales evaporíticos. La misma situación se observa en el salar actual lo que constituye un buen ejemplo del principio filosófico del actualismo en geología, por el cual la observancia de los fenómenos actuales sirve para comprender los fenómenos del pasado.
Lo cierto es que esa cuenca se iba hundiendo, por subsidencia, a medida que se rellenaba con más y más carga de materiales arcillosos, volcánicos y salinos. Sin embargo el crecimiento vertical y lateral de los Andes iba a poner fin a esa cuenca en virtud del acortamiento tectónico generado por la compresión andina. Dicho de otra manera, el empuje de la placa oceánica de Nazca iba a producir el arrugamiento superficial de la placa continental sudamericana. Como una tela pinzada entre los dedos.
Hoy el salar de Arizaro se encuentra emplazado, empotrado, en el interior del viejo salar y se está alimentando del reciclaje de sus propios sedimentos en un proceso de auto canibalización. Lo interesante es que esos cordones salinos o “Cordilleras de la Sal” tal como las llaman los chilenos en el norte de su país donde cadenas de sal vieja flanquean al Salar de Atacama, están sometidos al lavado lento pero efectivo de las escasas lluvias de la región que no superan los 50 mm anuales. Aún cuando en épocas anteriores, durante las últimas glaciaciones, esos valores de precipitación fueron más altos.
Con los miles de años comenzó un fenómeno de disolución erosiva que se conoce como pseudokarstismo, por comparación analógica con el verdadero karstismo que es la disolución de las calizas en los climas mediterráneos. El fenómeno consiste en la disolución y lavado de la sal, que en el caso del cloruro de sodio es muy soluble, lo cual va dejando toda clase de oquedades, depresiones, cavernas, túneles y otras formas productos del lavado interno.
Una belleza natural
Entre esos rasgos se destaca cerca de Tolar Grande una gran caverna laberíntica que se interna varias decenas de metros en el interior de la serranía de sal. En dicha cueva se observan cristales de sal gema que brillan como diamantes a la luz de las linternas además de estalactitas de sal y otras chorreaduras de distinto tipo que cuelgan del techo de la caverna. Para muchos de los nativos es territorio satánico y la consideran una “Salamanca”, esto es una entrada al propio infierno. De allí que a esas y a otras oquedades de la región se las llame generalizadamente como “Cuevas del Diablo”. En la década de 1980, una expedición de salteños llegó al lugar en épocas en que los caminos eran muy malos sobre todo en la zona de Siete Curvas, portando cámaras de televisión, un grupo electrógeno, sogas, etcétera, y se arriesgaron a explorar su interior. El equipo estaba formado por Javier Cornejo, Jorge Durand, Ricardo “Dito” Jimenez, Yosko Cvitanic, Oscar Franco, Roberto “Chato” San Millan, Eduardo Vaca Narvaja, Mario Gauffin, Jorge “Flaco” Gauffin y Roberto Marás. Javier Cornejo, actual columnista de El Tribuno, filmó las escenas para la posteridad y las subió a la web y pueden consultarse en el sitio: http://youtube/LUR9324ZRVM.
Lamentablemente la filmación, que dura una media hora, es de muy baja calidad pero de un enorme valor por mostrar el desarrollo interno de la caverna y el espíritu que alentaba a los expedicionarios. Por lo que se aprecia en el video no hubo en su interior bellas mujeres que luego transformaban el lugar en un aquelarre, ni tampoco hicieron que se sepa pactos diabólicos canjeando el alma por riquezas terrenales, ni cosas parecidas a las que informa la literatura sobre las famosas salamancas. Más bien documentaron por primera vez el interior desconocido de estas montañas de sal penetrando en su anatomía íntima. La cordillera de sal de Tolar Grande y sus paisajes rojos de aspecto marciano (“Valles de Marte”) y sus paisajes seleníticos de “Valles de la Luna” junto a las cavernas y otros atractivos asociados como los “Ojos de Mar”, forman parte de algunas de las más importantes maravillas geológicas de Salta y tienen un valor patrimonial inmenso para la ciencia y para el turismo.

viernes, 2 de noviembre de 2012

El potencial foresto industrial del NOA impulsado por un Cluster

Lic. Félix González Bonorino, 2/nov/2012 para El Cronista de Salta


En 1990 Michael E. Porter publica un libro fundacional para el mundo de las empresas, pero cuyas reflexiones exceden la problemática de los negocios y ayuda a definir políticas nacionales: “La ventaja competitiva de las naciones” (The Free Press). En ese libro MP expresa un concepto trascendente para nuestra época, “ En un mundo en que la competencia es cada vez mas internacional, las naciones resultan más importantes y no menos” y continúa, “Como la base de la competencia se ha desplazado cada vez más hacia la creación y asimilación de conocimientos, ha aumentado la importancia del papel de la nación. La ventaja competitiva se crea y mantiene a través de un proceso muy localizado. Las diferencias de una nación en valores, culturas, estructuras económicas, instituciones e historia contribuyen todas ellas al éxito competitivo.” Que desde el centro mismo de la Macdonalización salga uno de sus popes a decirnos: conservemos nuestras características, porque estas son importantes para crecer, fue todo un mensaje.

Esta constatación de Porter, que le llevó años de investigación comparando las razones por las que una nación se destacaba en un sector económico determinado derivó en la idea de Cluster.

Cluster es una palabra inglesa que define un conjunto heterogéneo de elementos que se encuentran reunidos por algún factor común. En castellano la palabra más parecida es aglomerado o conglomerado.

MP analizó diferentes clusters y constató que estos eran más competitivos en la medida en que sus partes estaban mejor integradas verticalmente y contenían un conjunto de empresas de servicios que no siendo específicas del sector ayudaban a un mejor desempeño del conjunto. Integración vertical quiere decir que el aglomerado productivo inicia su actividad en la obtención de materia prima (o lo más cercano a su origen) y la va procesando hasta obtener un producto terminado, apto para el consumo final. También se la llama “cadena de valor”. Y servicios no específicos podemos hablar de seguros, fletes, sistema bancario, etc.

El Cluster o Aglomerado Productivo es entonces un sistema de empresas productoras de bienes y servicios dentro de un sector económico y asociadas a un espacio geográfico.

Este modelo caló hondo en los planificadores de los países desarrollados, al punto que constituyen el punto de apoyo para compensar desequilibrios entre regiones, por ejemplo en Francia, donde el sistema de planificación definió cerca de 80 clusters, algunos existentes, pero otros a ser creados, para ayudar a crecer a regiones deprimidas.

Argentina también ingresó en esta moda y desde hace varios años se trabaja en el desarrollo de aglomerados productivos. Por supuesto que no tenemos la misma consistencia que los franceses, tan habituados a su sistema unitario de gestión, pero el modelo avanza. Uno de los programas que promueve estas organizaciones es el Programa de Competitividad Norte Grande, del Ministerio de Economía de la Nación.

Recientemente se ha logrado presentar una propuesta de desarrollar un Aglomerado Foresto-Industrial en las Provincias de Salta y Jujuy. Se trata de un desafío tremendo por el que se viene trabajando desde hace muchos años desde organizaciones sin fines de lucro y que hoy es conducido desde ambos gobiernos provinciales.

El sector forestal, en general, está constituido por un enorme número de pequeños y medianos empresarios, algunos de los cuales se encuentran en la informalidad más absoluta, que tienen necesidades comunes, muy mal articuladas con el sector público.

El desarrollo de este sector requiere de estrategias consensuadas en un programa de inversiones claro y directo, que nos permita dar el salto cualitativo en productividad que la foresto industria requiere para sostenerse en el tiempo y recuperar y ganar mercados.

Estamos hablando hoy, cuando el Sector se encuentra fuertemente deprimido, en un total cercano a las 15.000 familias, entre operarios a campo, en aserraderos, carpinterías, transportistas, etc.

Uno de los aspectos más relevantes de este tipo de organizaciones es la vinculación territorial. Fortalecer la foresto industria implica retener a la población en su territorio, sin forzarlo a emigrar a ciudades distantes por razones económicas. La cadena de valor es también un ascensor social, en el que el operario de aserraderos puede imaginar a su hijo trabajando en el sector en mejores posiciones laborales gracias a la formación desde la escuela, las especializaciones, las tecnicaturas o las futuras ingenierías. Esto hoy no sucede.

El aglomerado forestal salteño/jujeño ya existe. Se apoya en ricos bosques nativos que deberán ser fortalecidos con buen manejo y amplias plantaciones. Ahora toca instrumentar acciones que fortalezcan la competitividad y la asociatividad, una palabra que es más difícil de realizar que pronunciar.  Ojalá seamos capaces.

La avanzada del Estado sobre la economía puede frustrar el proyecto

Dr. Julio Moreno, 2/nov/2012 pára El Tribuno


Una de las mayores preocupaciones del Gobierno relacionada con el crecimiento de nuestra economía es la falta de inversiones. Recientemente se conocieron los datos de setiembre pasado y se observa que, en los tres primeros trimestres del año, el volumen físico invertido respecto al mismo período del año pasado, ha disminuido un 8,5%. Estos marca una tendencia poco feliz.
Ante esta realidad y con el objetivo de lograr mayores inversiones, la reacción del Ejecutivo no se hizo esperar. Durante la semana pasada el Gobierno logró que el Congreso aprobara la reforma al régimen de ART (Aseguradoras de Riesgos de Trabajo), anunció el Plan Estratégico de Seguros 2020 y lanzó cambios en el mercado de capitales.
La ley que reforma el régimen de las ART fue bien vista por los empresarios, ya que la reclamaban hace bastante tiempo. Recordemos que fue aprobada por el oficialismo, que en este caso no contó con el apoyo de sectores que se identifican con la centro izquierda, pero sí con otros de derecha, como el PRO.
Frenar la industria del juicio fue el argumento de mayor peso usado por los hombres de empresas para avalar esta iniciativa. Recordemos que el anterior sistema permitía la doble vía, por la cual el damnificado por un accidente de trabajo o su familia, cobraban la indemnización en la aseguradora y podía recurrir además, por vía judicial, a demandar a la empresa donde trabajaba. Se generaban así mayores costos, especialmente a las Pymes.
Esta nueva ley aumenta y actualiza cada seis meses los montos indemnizatorios que fija el régimen de las ART y elimina la posibilidad de abrir las dos vías para cobrar la indemnización. El damnificado debe elegir entre una u otra opción.
A pesar de la aprobación de esta norma, son numerosos los sectores que opinan que ésta no resuelve el problema, entre otras cosas porque no contempla acciones para frenar en el origen los accidentes de trabajo, como son los controles preventivos.
También opinan que será muy fácil presentar un recurso declarando la inconstitucionalidad de esta nueva norma por cerrar la doble vía, tal como fue planteado el régimen original de las ART. De todas maneras, el oficialismo y los empresarios ven con optimismo la nueva ley porque significa que se dio un paso importante en la previsibilidad y costo de estos hechos fortuitos.
Plan estratégico de seguros
A pesar de no haber trascendido los detalles del Plan Estratégico de Seguros 2020 que se discutirá próximamente en el Congreso, se entiende que está destinada a aumentar la capacidad de financiamiento de la economía y a un redireccionamiento del crédito hacia sectores productivos; es decir, dar valor agregado y generar fuentes de trabajo genuinas.
La característica del plan será que las compañías de seguros destinarán un porcentaje de sus fondos a financiar emprendimientos productivos, discriminando así: las ART deberán disponer como mínimo el 5% y como máximo un 10%; para el caso de los seguros generales y reaseguradoras el piso será del 10% y el techo de 20%; y para las aseguradoras de vida que cuentan con fondos a mayor plazo el piso será del 12% y el techo de 30%.
Falta definir cuales se considerarán “emprendimientos productivos”, ya que se puede transformar esta nueva ley en una nueva fuente de financiamiento de los gastos del Gobierno.
Se estima que a través de la ley de mercado de capitales y el Plan Estratégico de Seguros 2020 se aportarán cerca de 7.000 millones de pesos para financiar emprendimientos productivos.
Sobre el mercado de capitales
El proyecto sobre el mercado de capitales propone la reforma de la ley 17.811 (del año 1968) que regula la oferta pública de valores negociables (acciones que cotizan en bolsa) y de los agentes bursátiles (operadores), que entre otras cosas exigía que todos los agentes de bolsa debían ser accionistas del Merval. Hoy cada una de esas acciones vale entre 5 y 6 millones de pesos.
Recordemos que el mercado de capitales es el ámbito donde se negocian activos financieros de corto, mediano y largo plazo. En él se encuentran los que ahorran y quienes buscan financiamiento; los primeros comprando y los segundos vendiendo dichos activos (acciones). Este flujo ahorro-inversión contribuye al desarrollo de las inversiones productivas.
Actualmente las operaciones en el mercado bursátil son hechas dentro de un marco institucional privado que brinda el entorno operativo, administrativo y regulatorio adecuado para el buen funcionamiento del mercado de capitales. Este sistema le permitía a los agentes financieros (empresas que cotizan en bolsa) ser controlados por sus pares. El proyecto de reforma bursátil le da más facultades a la Comisión Nacional de Valores (CNV) para controlar el sistema bursátil y le otorga mas poder sancionatorio en el mercado de capitales
Las características más importantes de este proyecto son:
a) Será el fin de la autoregulación de los mercados por parte de entidades privadas, el Merval perderá protagonismo.
b) La Comisión Nacional de Valores (CNV) centralizará el control de los mercados bursátil y extra bursátil, proponiendo unificarlos y autorizará a los agentes de bolsa a operar (comprar y vender acciones);
c) La CNV tendrá la facultad de sancionar a las calificadoras de riesgo, pudiendo reemplazarlas por informes de universidades.
d) El secreto bursátil será eliminado, y la Bolsa podrá cruzar datos con la AFIP. Esto implica que el Gobierno tendrá más control sobre las empresas que cotizan en bolsa.
Varios analistas opinan que este proyecto es “ambicioso” y que junto al plan de seguros 2020 se agudiza cada vez más la participación del Estado en la economía. Me pregunto si este accionar sobre las inversiones se debe a que no se avanzó con el proyecto de crear un Banco de Inversión y Fomento, especialmente para las Pequeñas y Medianas Empresas. ¿No hubiera sido mejor?

Los desvíos de gobernar sin dialogar

Dr. Armando Frezze, 2/nov/2012 para El Tribuno


Per Saltum. Curiosa expresión que para la mayoría de la gente carece de significado; sin embargo ha vuelto -como en los años noventa- para introducirse en los diarios, en Internet, en la radio y en los noticieros, a pesar de su oscuro y velado significado. Sin pretensiones académicas, podría esbozarse una estructura básica de la justicia argentina como una corta escalera de tres peldaños: en el primero las causas las sentencia un juez; apelando se puede llegar al segundo peldaño, resolverán los camaristas; y si se recurre su fallo, podría alcanzarse el tercer peldaño, allí sentenciará una Corte de Justicia. En este bosquejo simplificado, el poder pasar del primer peldaño al tercero, sin usar el intermedio, se llama “per saltum”.
En la década 2002-2012 hubo catorce proyectos legislativos para introducir este recurso en el procedimiento judicial; cinco en la Cámara de Diputados y nueve en Senadores. Esos trabajos coincidían en general sobre requisitos exigidos para ese recurso, que permite recurrir el fallo de un juzgado directamente ante la Suprema Corte de la Nación, salteando la intervención de una Cámara de Apelaciones. Uno de esos requisitos era que la cuestión revistiera gravedad institucional, y esa gravedad acontecía cuando las cuestiones excedieran el interés de las partes para afectar el interés general. O cuando por su trascendencia pudiera comprometerse el sistema republicano de gobierno. Se coincidió también en que el per saltum debía otorgarse con criterio restrictivo y excepcional. Pero ninguno de esos proyectos llegó a ser ley.
Durante los años noventa la Corte Suprema aplicó aisladamente el per saltum por medio de una construcción jurisprudencial; De la Rua lo creó por Decreto 1.387/01, derogado poco después.
En la actualidad la Corte Suprema nunca lo aplicó, y señaló que no existía una ley vigente que lo reglamentase. Esta posición del Alto Tribunal sumada a las recientes manifestaciones de su presidente acerca de que no se aceptarían presiones del Poder Ejecutivo, más el bochornoso empantanamiento que inmoviliza hoy al Consejo de la Magistratura, llevó al gobierno a forzar una solución política: sancionar una ley de Per Saltum, motivada sólo para resolver el caso Clarín.
Ocurre que el oficialismo nunca terminó de aceptar que las minorías en los cuerpos colegiados, tienen una función de control que debe ser respetada. Actualmente, en el Consejo de la Magistratura la mayoría kirchnerista pretende introducir una legión de militantes kirchnerista, mientras que la minoría intenta designar jueces independientes. El proceso no avanza porque el Juzgado que debe resolver sobre el amparo presentado por el Grupo Clarín contra el artículo 161 de la ley de medios, deberá ser ocupado por alguno de esos jueces a designar. Como ninguna de las dos partes cede, el gobierno decidió recurrir al per saltum, que le permitiría en caso de un fallo adverso, recurrir ante la Corte Suprema en forma directa e inmediata, logrando al mismo tiempo desgastarla políticamente.
Para esos fines el oficialismo -con la urgencia que le provoca haberse enredado con la fecha del 7D- presentó un proyecto de ley que es similar al que la Presidenta impulsó como senadora en el 2002 y el 2004, el cual introduce un nuevo artículo al Código Procesal Civil y Comercial de la Nación creando el recurso directo de per saltum. El proyecto fue girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales presidida por Marcelo Fuentes, senador por Neuquén y miembro del Consejo de la Magistratura, que hace pocos días disparó sobre la Corte Suprema usando munición gruesa: “Si esto es presión a la justicia, bienvenida sea la presión!”.
Sería todo un detalle que el dictamen de Comisión incluyera el último párrafo de los Fundamentos de aquel proyecto original del 2004, que decía: “El derecho constitucional es un mundo esencialmente político en la más científica acepción de la política, y la Corte, no nos asusta decirlo, es un tribunal político que cogobierna como cabeza de un poder el Judicial que por ser poder del Estado es también político. Hay otra política la partidaria que no es mala en sí misma, todo lo contrario. Pero ésa sí es mala, pésima cuando se infiltra en el poder Judicial. Es por todas las razones expuestas, que solicito a los señores legisladores la aprobación del presente proyecto de ley. Firmado: Cristina E. Fernández de Kirchner”

martes, 30 de octubre de 2012

Las siete maravillas de la Puna Argentina


Dr. Ricardo Alonso, 22/oct/2012 para El Tribuno

La Puna Argentina de Jujuy, Salta y Catamarca tiene tantos paisajes y atractivos turísticos que hacer una selección de siete de ellos es casi una insolencia. Si elegimos un salar en particular estamos dejando de lado otros 15 salares, salinas o lagunas, cada una con una belleza singular. Si elegimos un volcán, estamos dejando de lado un centenar de volcanes de todas las formas, tipos y colores. Y así sucesivamente si nos inclinamos por una u otra geoforma, por valles secos pintorescos, por ojos de agua (“ojos de mar”), por géiseres y manantiales termales, tanto actuales como fósiles, o por un sinnúmero de otras formas del relieve de la particular fisiografía de la región. Además el paisaje es también un estado psicológico y lo que gusta a unos no tiene por qué gustar a otros. Tampoco es lo mismo la mirada del artista que la del fotógrafo, la del científico, o la del ciudadano de a pie convertido en viajero o turista privilegiado de aquellas inhóspitas regiones. Por ello y a fuer sabiendas que todo canon literario o paisajístico goza de absoluta parcialidad, se proponen siete maravillas como fue presentado para otros contextos desde la antigüedad clásica. Estas son el Cono de Arita, el Salar de Arizaro, el Volcán Llullaillaco, el “Valle de Marte” en Siete Curvas, el “Valle de la Luna” en Antofalla, las Salinas Grandes de Salta y Jujuy, y los Géiseres boratíferos de Coranzulí. 1) El Cono de Arita es una geoforma cónica en el extremo sur del salar de Arizaro. El hecho de estar como un relieve isla en medio del salar y su forma cónica casi perfecta lo convierten en un objeto del paisaje llamativo y singular que hace las delicias de viajeros y fotógrafos que llegan al lugar. Para los más imaginativos es una pirámide construida por los extraterrestres para triangular (¿?) el mundo junto con las de Yucatán y las de Egipto. Además mencionan que en el planeta Marte, en Cydonia, hay otras similares. Para los irreverentes de los geólogos, iconoclastas por naturaleza, se trata de un relicto rocoso en el salar, formado por rocas rojas del Terciario y un capuchón volcánico en el vértice que ha sido sometido a intensa erosión eólica. 2) El Salar de Arizaro es el más grande de la Puna Argentina. Enmarcado por imponentes volcanes a occidente y por capas rojas de sal y yeso al oriente, consiste en una extensa superficie salina con un eje máximo de 100 km y un perímetro de 370 kilómetros. Se presenta como una planicie de sal en medio de la Puna árida, en una región casi totalmente desprovista de vegetación. La sal reseca de su interior, erosionada en filosas crestas, emite un singular crujido que recuerda un raro y extraño lamento. La geografía del salar de Arizaro y sus alrededores es una de las riquezas paisajísticas y turísticas más atractivas y menos conocidas de la provincia de Salta. 3) El Volcán Llullaillaco es el relieve más prominente de Salta, con una altura de 6.734 metros. Corresponde a un estratovolcán joven, formado en el último millón de años, que se destaca por sobre los demás en ese tramo de la cadena volcánica andina. Su fama se acrecentó internacionalmente con el hallazgo de los cuerpos de niños incaicos perfectamente conservados en su cumbre. 4) El “Valle de Marte” en Siete Curvas, se encuentra en la ruta entre el salar de Pocitos y Tolar Grande, en los alrededores del salar del Diablo. Allí una secuencia continua de capas rojas del Terciario, formadas por arenas, arcillas y sales, han sido cortadas por incipientes arroyos temporarios o han sufrido disolución dejando un ambiente de aspecto kárstico. La ausencia de vegetación, la sequedad  y el fuerte color rojo sangre del óxido de hierro recuerdan paisajes marcianos. Si bien hay otros ambientes similares en la Puna, el de Siete Curvas cumple mejor con el cometido y hoy hay fotos turísticas oficiales que lo están convirtiendo en un ícono de la Puna. 5) El “Valle de la Luna” de Antofalla se encuentra en la Puna de Catamarca, en una región poco accesible. Son capas de sal y yeso que yacen al oriente del salar de Antofalla y que rematan al fondo en un espectacular volcán oscuro conocido como el “Negro Peinado”. El recorrido por el laberíntico interior de esas capas salinas, en partes cubiertas por coladas volcánicas, la ausencia casi completa de vegetación, la inexistencia de agua, el silencio absoluto, los colores claros y el brillo del yeso al sol generan un ambiente que recuerda los extraños paisajes lunares. Existen otros “valles de la Luna” al sur de Tolar Grande, en el interior del salar de Pastos Grandes y en la gran isla de Catal en el salar del Hombre Muerto, que pueden competir con el de Antofalla. 6) Las Salinas Grandes de Salta y Jujuy no tienen la muerta y momificada superficie de los salares de costra vieja y reseca del sur de la Puna como Arizaro, Rincón y Antofalla, sino que su sal central se renueva año tras año. Durante el verano la sal se disuelve y con la llegada del invierno se seca, dando lugar a una tersa superficie blanca como espejo que, con el correr de los meses, comienza a formar bellos polígonos de contracción. Desde épocas preincaicas y hasta la actualidad se sigue cortando la superficie del salar para extraer panes de sal para el ganado. Al internarse, desaparecen los relieves del marco externo y uno queda inmerso en un mar blanco de sal interior en medio del silencio absoluto, lo que produce una experiencia espiritual única de contacto con la naturaleza (advertencia ¡llevar lentes oscuros para no quedar ciego por el surumpio!). 7) Los Géiseres boratíferos de Coranzulí se encuentran en la Puna de Jujuy, aguas arriba de un río que baja por el oeste del pueblo homónimo, desde los volcanes de Coyambuyo y Niño. Se trata de antiguos géiseres que en el pasado arrojaron chorros de agua caliente a gran altura, que formaron unos conos de calizas travertínicas cubiertos por una capa blanca de borato puro. El borato es el mineral ulexita. Hay una decena de ellos, pero los más espectaculares son los de Arethusa y San Marcos. Están considerados en la bibliografía científica como los ejemplos más espectaculares del mundo. Otros géiseres extintos y de gran espectacularidad por su tamaño son los de Botijuelas, en la margen centro occidental del salar de Antofalla. La mayoría de estos lugares conforman geositios o sea sitios de interés geológico paisajístico de gran valor para el turismo y de extraordinario valor para el estudio de las Ciencias de la Tierra. 

Vampiros fósiles gigantes

Dr. ricardo Alonso, 15/oct/2012 para El Tribuno

Los vampiros actuales volvieron a ser noticia estos días a raíz de una mortandad de vacunos con rabia paresiante en el Departamento de General Güemes. En el pasado histórico y geológico vivieron otros vampiros de gran tamaño cuyos restos fósiles se han encontrado en cavernas del periodo Pleistoceno. Una década atrás investigadores científicos de La Plata anunciaron el primer descubrimiento de un vampiro fósil en el país. Se trata de una especie extinguida de mayor tamaño que el vampiro viviente actual. Fue encontrado en terrenos de 300 años de antigüedad o sea que sobrevivió hasta tiempos coloniales y tiene un gran valor para la interpretación de los cambios climáticos. Precisamente en la revista Palaeo (Elsevier, N° 160), apareció en el 2000 un interesante trabajo de dos científicos argentinos sobre el hallazgo de un vampiro fósil en la provincia de Buenos Aires. Dicha revista de ciencias europea está dedicada a tratar temas de paleogeografía, paleoclimatología y paleoecología, esto es los aspectos de la geografía, el clima y la ecología de tiempos pasados. El título del trabajo (en inglés) es: “Un vampiro gigante (Mammalia, Chiroptera) en el Holoceno tardío de las pampas argentinas y su significado paleoambiental”. En este artículo, los doctores Ulises F.J. Pardiñas y Eduardo P. Tonni, ambos del departamento científico de paleontología de vertebrados del Museo de La Plata, dan a conocer una nueva especie fósil de vampiro que por su tamaño es 25% más grande que el vampiro viviente actual. Asociado frecuentemente con los misterios de la noche, el vampiro ha sido considerado por algunas culturas como el receptáculo corpóreo en el que se alojan las almas condenadas que, para subsistir en su vagar por el mundo de las sombras, beben la sangre de los vivos. El vampiro es en realidad un mamífero quiróptero americano perteneciente a la subfamilia de los desmodóntidos, conocidos por alimentarse de sangre animal o sea que son hematófagos o sanguívoros. Constituyen una variedad del murciélago, e incluye a tres especies: vampiro común o Desmodus rotundus, vampiro de alas blancas o Diaemus youngi, y vampiro de patas peludas o Diphylla ecaudata. De vuelo ágil y silencioso y una considerable capacidad para saltar, las distintas especies de vampiros carecen de cola, poseen coloración oscura y muestran un carácter huraño y huidizo. Su sistema auditivo, que recoge a modo de radar los ecos que producen en los objetos los agudos sonidos que emiten durante su vuelo, les permite moverse en la oscuridad a notables velocidades. Los vampiros miden entre seis y nueve centímetros y alcanzan pesos de hasta cincuenta gramos. Predominantemente nocturnos, producen una pequeña incisión en la piel de su víctima con sus dientes afilados y beben la sangre que fluye por la herida, frecuentemente sin que el animal se aperciba. Esto lo logran mediante una sustancia anticoagulante que poseen en la saliva y que según recientes estudios es veinte veces más fuerte que cualquier otro agente anticoagulante conocido. Dicha sustancia está siendo investigada por el valor que puede llegar a tener en el tratamiento de enfermedades coronarias y otras relacionadas con ataques al corazón. Atacan sobre todo a mamíferos domésticos y aves durante su reposo, y rara vez al hombre. En el interior de la provincia de Salta se han dado algunos casos de personas que estaban durmiendo en camastros con los pies desnudos y que fueron atacados por vampiros sin que pudieran advertirlo dado el sigilo con que realizan la punción y el lamido de la sangre. Su mordedura aunque inofensiva en sí misma, puede transmitir la rabia y otras enfermedades. En la década de 1960 se produjo un brote de rabia en el Noroeste Argentino producido precisamente por el vampiro Desmodus rotundus que afectó principalmente al ganado caballar y que llevó a una intensa lucha para su control en las selvas salteñas. Los apasionantes detalles de esa historia, en la cual murió un mastozoólogo que era el mayor experto en el tema, fueron recopilados por uno de sus protagonistas, el Dr. Domingo Jakúlica. En El Tribuno del pasado lunes 8 de octubre de 2012  nos ocupamos de ese tema. Volviendo al vampiro fósil de la pampa, el hallazgo se produjo en Centinela del Mar, en el partido de General Alvarado de la provincia de Buenos Aires. Junto a otros restos fósiles, apareció un diente canino que fue identificado como perteneciente a una especie extinguida y de mayor tamaño que la actual. Por sus características se parece a los vampiros fósiles encontrados en Brasil y Venezuela, cuyo nombre científico es Desmodus draculae, esto último haciendo referencia a Drácula y el famoso mito. En las cuevas de Bahía en Brasil se encontraron esos vampiros con una antigüedad de 12000 años. Es interesante destacar que tan temprano como 1526 el cronista español Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés se refiere a los murciélagos que beben sangre y que son distintos a los de España. Se refiere a lo observado en “Tierra Firme” donde numerosos españoles fueron mordidos de noche por los vampiros y muchos murieron por no conocer la cura. Los indígenas les enseñaron luego a curarse con brasas ardientes y agua caliente sobre las heridas. Menciona que beben grandes cantidades de sangre y que si atacan a un hombre luego se ceban con él aún pudiendo elegir entre cientos. Sin embargo el primero que informa científicamente sobre los vampiros hematófagos es Darwin en su viaje por América del Sur, quién logró atrapar uno que estaba lamiendo la sangre en la cruz de un caballo. En Europa no hay vampiros hematófagos y por lo tanto la historia del famoso conde y su castillo, tan cara al cine de terror, tiene –en parte- origen en nuestro continente. Entre las sorpresas que se llevaron los paleontólogos platenses se encuentra el hecho que al obtener la edad radiocarbónica de los sedimentos portadores de los fósiles, estos resultaron tener sólo 300 años de antigüedad, con lo cual ese vampiro llegó a vivir en tiempos de la colonia. Lo segundo es que dado sus requerimientos térmicos (isoterma mínima de Julio de 10°C), el hallazgo se encuentra a unos 600 km al sur de dicha isoterma, más precisamente en la de 8°C. Esto indica cambios climáticos históricos para la provincia de Buenos Aires que podrían estar relacionados con los finales de la “Época Cálida Medieval” o con un máximo en la actividad solar que tuvo lugar alrededor del año 1.650. Junto al vampiro se encontraron restos fósiles de roedores sigmodontinos que también están indicando áreas subtropicales templadas cálidas. Los fósiles en general y los de murciélagos en particular son una gran ayuda para comprender mejor la rápida mutación de los climas del pasado, que a su vez nos alertan y ponen en guardia sobre los cambios que pueden acontecer en el futuro.

Vampiros en Salta

Dr. Ricardo Alonso, 8/Oct/2012 para El Tribuno

Doscientos vacunos acaban de morir en el departamento de General Güemes a causa de la rabia paresiante, una enfermedad infecciosa transmitida por el murciélago hematófago Desmodus rotundus. Este murciélago se alimenta de sangre de animales de sangre caliente a los cuales infecta a través de sus mordeduras. Vacas, caballos, cabras y aún el hombre pueden ser sus víctimas. La rabia paralítica de los bovinos es endémica en zonas tropicales como el norte de nuestro país. De acuerdo con los estudios de los veterinarios los signos clínicos aparecen después de un período promedio de incubación de tres semanas y comienzan con debilidad de los miembros posteriores, combamiento y balanceo de los cuartos traseros al caminar, sigue con incoordinación de movimientos y salivación. Luego el animal se echa, comienza la parálisis progresiva y la incapacidad para levantarse. La muerte llega después de 5 ó 6 días de comenzado los síntomas clínicos. No hay tratamiento médico eficaz, solo el aislamiento de los animales sospechados y confirmación post mortem a partir de la necropsia que debe ser realizada por un profesional veterinario con la posterior remisión de muestras de tejido nervioso y la denuncia del caso a la entidad sanitaria correspondiente. La prevención se realiza vacunando a los animales en las zonas endémicas con vacunas a virus muerto neutralizadas. En la década de 1960 hubo una extraordinaria mortandad de ganado producida por un vampiro de las selvas salteñas que amenazó con extenderse al resto del país. En Salta se fabricaron vacunas, se usó tecnología de la NASA y un científico ofrendó su vida en la lucha contra la epidemia. Una historia heroica y casi olvidada que tratamos de reproducir en este artículo. En los años sesenta, decíamos, se libró en Salta una lucha épica contra una peste terrible transmitida por el vampiro selvático Desmodus rotundus. Uno de los actores de aquellas jornadas que pusieron en vilo a la región fue el Dr. Domingo Jakúlica, nombrado por el ejecutivo provincial de entonces mediante el decreto N° 8.932 del 23 de Agosto de 1963 con la tarea de ayudar a combatir el avance de la epidemia dado su amplio conocimiento de la selva logrado en sus años de investigación petrolera. Jakúlica presidió en vida la Fundación Selva Tropical y Alta Cuenca del Río Bermejo y fue el primero en alertar sobre la posible entrada de ganado furtivo con aftosa desde territorio boliviano. En otras oportunidades hemos alertado sobre el peligro que encierran los animales que ingresan sin control en la región selvática del NOA y más precisamente en un área de biodiversidad protegida como es la del Parque Nacional del Baritú. El presente artículo se basa en un documento inédito de Jakúlica titulado “La lucha contra la rabia paresiante en Salta” del cual hemos tomado los conceptos fundamentales. Lo concreto es que por aquellos años a comienzos de la década del sesenta se produjo una enorme mortandad de ganado que puso en evidencia la aparición de una epizootia de virulencia extrema que pronto sería catastrófica. El paisaje era en todas partes igual, esto es miles y miles de animales muertos, cuervos revoloteando y cueros estaqueados secándose al sol. No se salvaban vacas ni caballos y la mortandad avanzaba como una ola incontenible desde el sur de Bolivia hacia el sur sembrando los campos de osamentas. Lo único que les quedaba a los puesteros era la marca de los vacunos y la montura de los equinos. Un desastre que de continuar y alcanzar a la pampa húmeda habría significado el quiebre de la economía nacional. Para colmo de males el gobierno de Salta no contaba con vacunas y los intentos para conseguirlas en el país y en el extranjero fracasaron. La urgencia y la necesidad aguzaron el ingenio y se decidió fabricar vacunas artesanales en Salta. Los artífices fueron dos destacados profesionales veterinarios, los doctores Abel Retamoso Yepes (boliviano) y Céltico Rodríguez junto a un equipo de colaboradores dinámicos e incansables. El proceso de fabricación de la vacuna comenzaba con la inoculación del virus a caballos viejos y cuando estos morían (por “achuzamiento de las caderas”) se les abría el cráneo con una motosierra para recuperar los sesos a los cuales se disgregaba luego en una licuadora obteniendo una vacuna con una inmunidad de seis meses. Un año más tardaron en llegar vacunas canadienses con inmunidad para anual a partir de embrión de pollo. Esperarlas, hubiera sido el principio del fin y de allí entonces el enorme mérito de los profesionales locales. Ahora bien, las vacunas había que mantenerlas en la cadena de frío y llevarlas a las zonas más inhóspitas de los departamentos de Santa Victoria, Iruya, Orán, San Martín y Rivadavia. Allí jugó un papel esencial un habilísimo piloto de helicóptero, el santiagueño Carlos Coronel, quien al mando de un pequeño Bell muy maniobrable voló durante meses, todos los días, mañana y tarde, sobre serranías cubiertas de monte y bajando a cada rato en lugares inverosímiles. Pero además de vacunar había que atrapar los vampiros para exterminarlos. Para ello se tendían redes negras entre los árboles y se los capturaba al anochecer. Se liberaban los demás murciélagos no hematófagos (insectívoros, frugívoros, pescadores) y a los hematófagos se los sacaba de la red usando gruesos guantes de cuero para evitar la mordedura de sus dientes de tres cortes filosos como bisturí. Luego se los traía vivos a Salta donde técnicos de la NASA les colocaban pequeños transmisores adheridos al lomo. Los trasmisores pesaban sólo seis gramos y se los colocaba sobre el lomo afeitado de los murciélagos mediante un pegamento quirúrgico. Luego se los liberaba en donde habían sido capturados y se los seguía con receptores de radio direccionales hasta dar con las guaridas. Una vez ubicados eran eliminados con cianogas (cianuro de calcio), escape de gas de motores, o con escopetas de munición muy fina. Esta parte del operativo estaba a cargo del Dr. Abel Fornes, un joven científico mastozoólogo que había tenido una destacada actuación combatiendo la epidemia de fiebre hemorrágica (“mal de los rastrojos”) transmitida por ratones en la provincia de Buenos Aires. Mientras se desataba la lucha contra el vampiro se descubrió en un pozo abandonado de Santiago del Estero una importante colonia de estos murciélagos a los que se eliminó con cubierta de plástico y cianogás. A fin de comprobar y cuantificar la mortandad que se había logrado en ese lugar, el Dr. Abel Fornes fue bajado dentro del pozo sentado sobre una traviesa de madera sostenida por una cuerda portando una máscara aislante, linterna y cámara fotográfica con flash. A poco de bajar tiró reiteradamente de la cuerda como aviso de emergencia y al intentar izarlo cayó al vacío. La máscara había fallado y el Dr. Fornes ya estaba muerto. Había ofrendado su vida por la ciencia en una de las batallas más singulares que tuvieron lugar en territorio argentino. La lucha contra la rabia paresiante forma parte de una rica y poco conocida historia de nuestra región.

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