jueves, 29 de marzo de 2012

No se necesita autorización para importar petróleo


Dr. Julio Moreno, 29 de mar 2012, para El Tribuno

Recientemente el Gobierno nacional, a través de su representante en el directorio de la empresa YPF se opuso a la aprobación de la memoria y estados contables del ejercicio 2011 por considerarlo que “no reflejan ni exponen adecuadamente la situación económica financiera de la empresa”. Además, solicitó la constitución de una reserva voluntaria para “inversiones, exploración y explotación de hidrocarburos en el país”, integrada por los dividendos aún no distribuidos de los años 2010 y 2011.

Después de varias reuniones no muy tranquilas, el directorio de YPF propuso que de los $ 6.353 millones que posee como “Resultados no Asignados” ($5.296 millones de 2011 y $1.057 millones que quedaron del 2010), capitalizar $5.789 millones (el 91,1% del total) y el resto destinarlo a cumplir con una restricción a la distribución de utilidades dispuesta por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y al aumento de una Reserva Legal por la capitalización de estas ganancias.

Esta propuesta evita que estas utilidades sean giradas al exterior y será votada en la próxima Asamblea de Accionistas que se reunirá el 25 de abril de este año, descontando su aprobación.

Repsol (empresa española) y la Familia Esquenazi (argentina), accionistas mayoritarios de YPF, en un reciente comunicado expresaron que: “la elevada capitalización que se propone es una muestra rotunda del firme compromiso de los accionistas hacia la sociedad y sus actividades, y es una clara muestra de su alta sensibilidad ante la situación actual, las necesidades de inversión y los compromisos de la compañía”. Además, en el texto aclaran que “el directorio no genera giro de divisas al exterior ni demanda la compra de dólares en el mercado local”.

La empresa informó también que el nivel de inversiones previsto para este año se ubicará entre 14.000 y 15.000 millones de pesos, cifra superior a los 13.000 millones invertidos durante el 2011.

El Gobierno cuestiona esta decisión argumentando que falta determinar el destino de esas utilidades y reclama un claro, taxativo y preciso plan de inversión para revertir la actual situación y constituir una reserva destinada a realizar esas inversiones.

La situación actual

La realidad es que Argentina perdió el autoabastecimiento de petróleo y gas, del cual depende el 90% de nuestra matriz energética. Esto fue consecuencia de malas políticas petroleras que priorizaron las importaciones de energía, en perjuicio de la industria nacional.

En esta última década las importaciones de energía pasaron de menos de US$ 500 millones a cerca de

US$10.000 millones anuales, consecuencia de haber generado el Gobierno una clara política discrecional de subsidios para mantener congeladas las tarifa de los consumidores, especialmente los que residen en la Capital Federal y la Provincia de Buenos Aires. Esto trajo como resultado un proceso de desinversión en las empresas concesionarias de la exploración y explotación de petróleo, que estaban más preocupadas por los subsidios que recibían que por las inversiones a realizar.

Porqué Repsol YPF

Actualmente YPF genera el 30% de la producción de petróleo y gas en Argentina. Esa cifra es significativa, pero no es determinante para lograr el autoabastecimiento de petróleo que necesitamos.

Desde el Poder Ejecutivo Nacional llegan mensajes no muy precisos y hasta contradictorios sobre la probable nacionalización de esta empresa. Esto genera un clima de incertidumbre, a tal punto que el diario El País de España, en una nota editorial, cuestiona duramente la política energética del Gobierno nacional, expresando que se busca “un chivo expiatorio” para disimular la necesidad de importar combustibles. Resaltó además que los avances sobre Repsol YPF muestran “una arbitrariedad incompatible con la seguridad jurídica”.

También cuestiona y aclara que el “Gobierno de Cristina Kirchner retira arbitrariamente permisos de exploración petrolera a Repsol”, remarcando que lo hace “sin que medien razones ni explicaciones técnicas o de gestión”.

Otros sectores cuestionan la forma en que fue adquirida casi un 25% de las acciones de YPF por capitales privados argentinos en el 2007. Argumentan que las pagaron con las propias utilidades que generó esta participación. A esta operación se la conoce con el nombre de “argentinización de YPF”. Reflexionando: si le hubiera interesado nacionalizar parcial o totalmente esta empresa, podría haberse quedado en ese momento el Gobierno con las acciones en vez de favorecer a empresarios privados que fueron autorizados a realizar esta operación.

Con el ingreso de un nuevo accionista en las condiciones explicadas en el párrafo anterior, también se le permitió a los otros socios retirar cantidades de dinero mayores a las ganancias reales obtenidas (retiros extraordinarios de utilidades). Estas medidas tomadas y aprobadas por el Gobierno significó que a Repsol YPF no le quedara dinero para invertir, culpándolos de producir un vaciamiento.

La senadora María Eugenia Estenssoro opinó sobre este tema declarando entre otras cosas que “si bien la producción de YPF es la que más ha caído, en realidad esta es una tendencia de todas las empresas del país. Entonces, centralizarse en YPF es como buscar un chivo expiatorio, cuando en realidad el problema está en todo el sector, por una política equivocada”.

YPF y las provincias

Ante la imperiosa necesidad de autoabastecerse, las provincias productoras de petróleo han quitado a YPF la explotación de algunos pozos y también iniciaron un proceso de licitación para la exploración y explotación de otros con el compromiso de incrementar la producción un 15%, esperando que sea una pronta realidad.

Tanto lo ocurrido con el mantenimiento de los ferrocarriles privatizados y ahora que tenemos serios problemas con el abastecimiento de petróleo y sus derivados, tenemos que reconocer los errores de la política aplicada que si bien fue un beneficio en el corto plazo que directa o indirectamente lo disfrutamos, el mediano y largo plazo nos está pasando factura.

lunes, 19 de marzo de 2012

¿Qué es la bolivianita?



Dr. Ricardo Alonso, 19/mar/2012 para El tribuno

La bolivianita es el nombre de una gema de Bolivia cuya peculiaridad es ser única en el mundo. Se trata de un tipo particular de cuarzo bicolor, trasparente, en que se combinan el morado de la amatista y el amarillo del citrino. De allí también que se la haya bautizado ametrino. El abrazo interno del violeta y el color miel dan una rara gema que una vez lapidada alcanza una belleza armoniosa. La piedra proviene de una región selvática de la Chiquitanía, cerca de la frontera con Brasil. Fue descubierta por los indígenas que se la hicieron conocer a los conquistadores en el siglo XVII. La bolivianita ha crecido en oquedades de una roca calcárea silicificada, atravesada por diques de cuarzo y de unos mil millones de años de antigüedad. Dentro de las oquedades se desarrollaron cristales de cuarzo límpidos y transparentes que alcanzan grandes tamaños y distintos colores.

¿Qué es el cuarzo?

Ahora bien ¿qué es el cuarzo? Desde el punto de vista químico es, simplemente, el óxido de silicio. Dado que el oxígeno y el silicio son dos de los elementos químicos más comunes en la naturaleza, el cuarzo también lo es. Así lo encontramos formando parte de las arenas, de las areniscas, de las vetas y filones, de las areniscas de cuarzo o cuarcitas, en la composición de los granitos, junto a los feldespatos y las micas, y en una infinidad de tipos de rocas.

Normalmente el cuarzo que encontramos como rodados en la mayoría de los ríos de montaña es el llamado cuarzo lechoso, el cual proviene de vetas o filones que atraviesan rocas más antiguas.

Muchas veces viene acompañado de oro nativo o de minerales como la pirita, la que al oxidarse y desaparecer deja los huecos que dan un aspecto de piedra careada. Ese cuarzo lechoso blanquecino es el que usan los chicos para golpearlos en la oscuridad y observar cómo produce chispas gracias a un curioso efecto físico conocido como piezoelectricidad.

Otras propiedades del cuarzo son su dureza de siete en una escala de diez, su peso específico de 2,65 y que puede ser atacado por el ácido fluorhídrico. A veces el cuarzo se encuentra completamente limpio y transparente, dando lugar al cristal de roca.

Desde la antigüedad

Precisamente Aristóteles en la antigua Grecia sospechaba que ese cuarzo cristalino no era otra cosa que hielo petrificado y le dio el nombre de cristal, que proviene de “krios” que significa hielo.
Con cristal de roca se fabricaron las bolas de los médiums en la creencia de que ellas representan un nivel intermedio entre lo visible y lo invisible.

También se usa en colgantes que puso de moda la “new age” como portadores de energías sanadoras.
Los aborígenes australianos y los indígenas de las planicies de América del Norte los utilizaron como talismanes. Existe además una gran variedad de tipos de cuarzo de acuerdo con sus coloraciones, entre ellas el cuarzo rosado, el cuarzo ahumado, el cuarzo rojo (“Jacinto de Compostela”), el cuarzo “Cabello de Venus”, llamado así por los miles de cristales de rutilo que, como cabellos dorados, atraviesan la masa del cristal dando un hermoso efecto, entre otros. Algunas de estas variedades se han encontrado asociadas con la bolivianita y han recibido nombres específicos, como luego se verá.

De todos modos es la combinación de amatista y el citrino la que se reconoce como auténticas bolivianitas. La amatista tiene una coloración que va desde el violeta claro hasta el púrpura profundo.
En la antigüedad se pensaba que era capaz de prevenir la embriaguez y precisamente “amethystos”, en griego, quiere decir que no embriaga. Las copas de amatista se usaban en ese sentido. También como piedra obispal en los anillos de la jerarquía de la Iglesia católica. Aarón, el sumo sacerdote hebreo, llevaba una gran amatista en su coraza.

En nuestro país son famosas las amatistas de la mina de Wanda en Misiones, donde se presenta tapizando cavidades dentro de los basaltos, a las cuales se llama geodas. Similares ocurrencias son comunes en Brasil y Uruguay.

Algunas particularidades

Cuando se la calienta a alta temperatura puede perder el color violeta y tornarse amarillenta. El citrino o citrina es la variedad de cuarzo color amarillo, fácilmente confundida con el topacio, aunque este último tiene mayor dureza. Varía desde un amarillo oro hasta un pardo dorado. Su parecido con el topacio hace que se lo trate de vender como tal inflando el precio.

Cuando se los calienta, la amatista o al cuarzo ahumado tienden a volverse amarillentos y confundirse con el citrino y dado que este es más escaso se busca aprovechar ello como una ventaja comercial. Además de la amatista y el citrino ya mencionados, o la mezcla de ambos -que da lugar a la bolivianita o ametrino-, se han encontrado otras variedades como la “ayoreita”, que toma el nombre de la tribu de los Ayoreos -que habitaron esa región- y que combina el cristal de roca tipo hielo con el violeta de la amatista, dando un brillo fuerte y matices lilas; la “anahita”, en homenaje a una princesa ayorea con tonos lila pastel; y la “milenium”, una mezcla de cuarzo ahumado y cristalino blanco en rayas de notable precisión geométrica. La mina principal es un socavón que penetra en medio de la selva enmarañada y lleva el nombre de Anahí, por la princesa ayorea que, según la leyenda, se enamoró de un conquistador español que se la quiso llevar con él. Su pueblo, para no perderla, decidió matarla y al abrir su mano encontraron una bella gema bicolor que representaba el corazón de Anahí, dividido en el amor por su pueblo y por su amado esposo.

A pesar de ser conocida desde hace varios siglos, recién en la última década ha tomado impulso la comercialización de estas piedras y hoy representan las gemas bolivianas mejor cotizadas internacionalmente. Los cristales se cortan en Hong Kong con instrumentos de última generación que permiten lograr óptimas condiciones ópticas y luego se engarzan en Tailandia, en joyas de exclusivo diseño italiano. No es raro que entre las usuarias de estas joyas se encuentren la reina Sofía de España, la princesa Michiko de Japón y nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien se la obsequió el presidente Evo Morales.

El cinturón y el casco, herramientas necesarias de la seguridad vial


Dr. Armando Frezze, 19/mar/2012, para el tribuno de Salta

A comienzos de este mes El Tribuno publicó un informe que aportaba novedosos datos con relación al uso del cinturón de seguridad en el interior de la provincia: con excepción de la ciudad de Orán, en el resto de los distritos casi no se les exige a los conductores el uso correcto de ese elemento, en ocasiones sólo se invita a abrochárselo y como correlato, el número de multas por esa falta es notoriamente bajo.

El comportamiento descripto tiene sus semejanzas con lo que en la ciudad de Salta ocurre respecto de taxis y remises: podría afirmarse sin temor a errar que en promedio ocho de cada diez vehículos que prestan esos servicios tienen los cinturones de seguridad inoperativos, al menos los del asiento trasero.

En los casos, pocos, que el usuario reclama al conductor por esa circunstancia, este responde en clave argentina: en lugar de aceptar su descuido con honestidad y franqueza dice que la culpa es de otro. La versión más conocida afirma que los responsables son los empleados de los lavaderos, porque colocan los cabezales de los cinturones en la hendidura que separa el asiento del respaldo, lugar desde el cual a los pasajeros les resulta complicado sino imposible, al menos harto dificultoso encontrarlos. Esa lógica les permite, sin sentir culpas, ofrecer un servicio de transporte por una tarifa que garantiza al pasajero tanto el llevarlo a destino como el hacerlo con la mayor seguridad posible, pero excluyendo del concepto “seguridad” a los cinturones, que están presentes pero no disponibles.

La responsabilidad, en todo caso, es de los lavaderos de autos que escamotean esos elementos.

Pero los empleados de lavaderos no figuran con responsabilidades compartidas con los propietarios y los conductores de autos de alquiler en ninguna norma, los obligados a cumplirlas son estos últimos, cuando de seguridad vial se trata.

En todo caso, si alguna obligación compartida hubiera, lo será con aquellos funcionarios policiales y municipales cuyo deber es controlar el cumplimiento esas normas y sancionar su incumplimiento; y en las raras veces -cierto pudor impide escribir “nunca”- que detienen la marcha de un automóvil de alquiler con pasajeros para comprobar la existencia de elementos de seguridad que están obligatoriamente requeridos.

Pero la experiencia indica que detenerlos para esa verificación necesaria, en la mayoría de los casos no provocará el agradecimiento del pasajero sino que desatará su mal humor y hasta su ira, la que justificará con una catarata de razones comenzando seguramente con la que señala el perjuicio que le está provocando la demora, aunque muchos carezcan de apuro alguno.

Sin embargo el riesgo de no usar el cinturón de seguridad es real y es grave, pese a cierto mito urbano acerca de su inutilidad, cuando se circula a baja velocidad.

Para graficar cabalmente esa gravedad basta imaginar a ese pasajero renegón antes mencionado, parado en el borde de un natatorio público en la parte menos honda, donde la altura no excede el metro, tomando impulso con un par de zancadas y arrojándose con los brazos extendidos de cabeza a su interior.

Arrojándose como usualmente lo hace, sí, pero tirándose a una pileta vacía, sin agua ¿alguien dudaría que el golpe producido por la caída desde esa mínima altura y a velocidad casi nula, provocará lesiones que pueden, según el modo en que golpeen cabeza y cuerpo contra el fondo de cemento, llegar a ser muy graves?

No es muy diferente la altura desde donde caen motociclistas y ciclistas en ciertos accidentes viales, que les producen aciagas consecuencias en muchas ocasiones.

Es por eso que se exige uso de casco, es por eso que se exige el cinturón de seguridad.

Un choque a baja velocidad puede causar la apertura de una puerta y arrojar a su ocupante al pavimento, con similares resultados al de zambullirse en una pileta sin agua.

La ciudad de Salta tiene demasiadas esquinas que pueden contar historias suficientemente dolorosas, tanto como para motivar a taxistas, remiseros, funcionarios y pasajeros a sentirse integrantes de una sociedad más comprometida y preocupada por la seguridad de todos y cada uno de sus integrantes. Y actuar en consecuencia.

jueves, 15 de marzo de 2012

Luces amarillas ante el posible tarifazo en el precio del gas

Dr. Julio Moreno, Economista, para el Tribuno, 14.03.12

El increíble decreto 2.067 fue dictado por el Ejecutivo haciendo uso de las facultades delegadas por el Congreso.

Buscan reforzar los fondos que tiene que pagar el Ejecutivo por la importación de gas desde Bolivia y otros países.

En el marco de quita de subsidios a las tarifas de agua, gas y luz a usuarios de la Capital Federal y de la provincia de Buenos Aires, agravado por los anuncios de incrementos de precios de estos servicios, en provincias como Salta a los usuarios de gas se nos enciende una luz amarilla. No hay que olvidar que, como muchos otros distritos, nos sentimos discriminados por las diferencias con las entregas de mayores beneficios a residentes de otras localidades.

El procurador general de la Nación, Esteban Righi, emitió recientemente un dictamen para que la Corte Suprema de Justicia revoque la sentencia de los jueces federales de varias provincias -incluida Salta- que declararon inconstitucional la carga tarifaria del gas que pretende gravar el decreto 2.067. Actualmente, por las sucesivas apelaciones, estas actuaciones se encuentran en el máximo tribunal nacional.

El increíble decreto 2.067 fue dictado por el Poder Ejecutivo Nacional en 2008, haciendo uso de las facultades delegadas por el Congreso de la Nación. Nació por la necesidad de reforzar los fondos que tiene que pagar el Ejecutivo por la importación de gas natural desde Bolivia y otros países para cubrir el elevado consumo interno. Es que el país no produce suficiente gas, a pesar de la cantidad de reservas que tenemos sin explotar.

El decreto dice textualmente: Artículo 1- “Créase el Fondo Fiduciario para atender las importaciones de gas natural y toda aquella necesaria para complementar la inyección de gas natural que sean requeridas para satisfacer las necesidades nacionales de dicho hidrocarburo, con el fin de garantizar el abastecimiento interno y la continuidad del crecimiento del país y sus industrias”.

Según el decreto, los sujetos consumidores de gas en general (domicilios, industrias, etcétera) debían ser los que aporten a este fondo fiduciario, según lo establecía el artículo 2. Y para ser más precisos, el monto que adeuda cada usuario esta discriminado en la factura en el rubro “costo del gas importado” y “saldo pendiente costo del gas importado anterior”. El importe que allí figura actualmente no es exigible hasta que se expida la Corte de Justicia; es decir, cada usuario tiene determinado en su factura el monto que debería pagar.

De acuerdo con los primeros fallos, esta carga tarifaria es considerada un impuesto, sobre el que también se cobra el IVA y si se abona por medio de un banco incluye el impuesto a los débitos y créditos bancarios. Como está planteado, el decreto es inconstitucional, porque los impuestos deben ser creados por una ley del Congreso de la Nación y no por un decreto, como en este caso.

La ley de defensa del consumidor también fue obviada, ya que no se cumplió con el marco regulatorio de la prestación del servicio del gas en redes. Las audiencias públicas, por ejemplo, jamás se realizaron.

Reacciones en todo el país

Quiero destacar la presentación que hizo el defensor del pueblo de la Nación ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal y las acciones realizadas en más de 11 provincias, a través de las cuales se logró suspender el cobro de este “impuesto”, beneficiando así a todos los usuarios del país

La Cámara Federal dispuso que los usuarios de gas podrán seguir pagando sus facturas de acuerdo con el régimen tarifario anterior, y ordenó que no se realicen cortes en el servicio a los usuarios que no paguen las facturas que incluyan los incrementos. También exigió a las empresas distribuidoras la refacturación de las boletas y el reintegro de las sumas de dinero pagadas por los usuarios afectados.

Esta sentencia, a pesar de que constituye un valioso instrumento de defensa de los derechos de los usuarios, no se encuentra firme, ya que fue apelada por el Estado nacional.

Cómo se debe actuar

La mayoría de las empresas que proveen y cobran por este servicio han declarado que no cobrarán el monto correspondiente al costo de gas importado hasta tanto no quede firme la sentencia de primera y en otros casos de segunda instancia.

No implica que la empresa deje de facturar el importe correspondiente al decreto en cuestión y el IVA correspondiente. En muchos casos se incluye en las facturas, pero no es exigible, razón por la cual no lo cobran.

En las boletas que recibimos por el gas consumido hay un ítem que incluye el cargo y el saldo acumulado por el controvertido decreto y sus modificaciones. Estos valores son la deuda que mantendría cada consumidor si se llegara a aplicar esta norma inconstitucional.

Acciones a desarrollar

Las asociaciones que representan a los consumidores domiciliarios -como Codelco- y a sectores industriales que consumen gas, representados por la Unión Industrial de Salta, la Cámara de Comercio e Industria y la Cámara del Tabaco (cuyos asociados necesitan este insumo en sus estufas) están muy preocupadas por este tema. También lo está el defensor del pueblo, que evaluó los costos de lo que representa este impuestazo.

Es necesario alertar a todos los consumidores que utilizan en sus hogares este insumo que, de no tener éxito las acciones legales, la deuda que se generará será en muchos casos hasta impagable.

Los Gobiernos y los legisladores nacionales de las provincias afectadas por este decreto deben tomar conciencia de lo que representa esta norma, considerada un “nuevo impuesto”, que para peor grava el consumo en una economía que ya tiene síntomas de desaceleración.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Juegos infantiles y responsabilidades adultas

ARMANDO FREZZE,Abogado, 22 de Nov 2011, para El Tribuno

El principio rector para la reparación de perjuicios que establece el Código Civil es relativamente simple: la persona que realiza una acción que causa un daño a otra está obligada a repararlo si actuó con culpa o negligencia, responsabilidad que resulta extensiva al daño ocasionado por cosas que estén a su cuidado o bajo su dependencia. La solución es justa, es lógica, es sabia.

En este punto, cuando la ley habla de personas, se refiere tanto a las personas físicas como a las personas jurídicas, sean éstas públicas o privadas. Y entre las personas jurídicas públicas el Código incluye a los municipios. De ese modo, un parque de juegos infantiles que esté gerenciado por una sociedad comercial, persona jurídica privada, en principio, la empresa será responsable por los eventuales daños que puedan causar esos juegos; si éstos están instalados dentro de un local solos o junto a otros comercios, los peloteros son un ejemplo, el principio es el mismo.

Pero si los juegos infantiles están bajo la dependencia y el cuidado de un municipio -como usualmente ocurre en las plazas -la responsabilidad por eventuales perjuicios derivados de culpa o negligencia corresponderá a la comuna. Como se ha mentado que la solución del Código es justa, además de simple, permite que dadas ciertas circunstancias las personas se eximan de la responsabilidad por el daño ocurrido, circunstancias que son varias y que no es necesario referirlas porque no hacen a la finalidad de estas reflexiones, que tienen como origen un daño causado por la comuna de Salta en razón de conducta culpable o negligente que ha sido públicamente reconocida por ella.

El hecho ocurrió el pasado lunes en una plaza ubicada en barrio Ciudad del Milagro, donde un menor, al deslizarse por un tobogán en mal estado, sufrió la amputación traumática de parte del dedo anular izquierdo. No resulta necesario verificar demasiado sobre la conducta culpable de la comuna, si se atiende a las declaraciones de funcionarios municipales sobre este caso, que resultan una confesa aceptación de que no se trató de un caso fortuito, imprevisible o inevitable. En todo caso, admiten todo lo contrario.

Reconocen que el municipio no está en condiciones de contratar 600 placeros para las 300 plazas de la ciudad. Esa imposibilidad de por sí nada tiene de reprochable. Lo que merece el cuestionamiento es que sabiendo la imposibilidad de mantener en buenas condiciones esos juegos infantiles, no se haya procedido a retirar un número tal que permitiera el buen mantenimiento de los restantes con el presupuesto y personal afectado a esos fines. Reconocer que el municipio está desbordado en este tema, que no puede atender el mantenimiento de todos los juegos infantiles existentes en los sitios públicos, y, al mismo tiempo ,aceptar voluntariamente como posibilidad que algún niño sufra una herida seria por ese mal mantenimiento, coloca al hecho al filo del delito de lesiones, culposas, pero delito al fin.

Que el vandalismo exista, no exime de responsabilidad al municipio, porque siendo un resultado previsible optó por la solución más peligrosa: no desmantelarlos sino permitir que continuaran en uso a pesar de su precariedad evidente y de lo predecible del daño. Agrava lo erróneo de la decisión la existencia de denuncias de la comunidad sobre este estado de cosas. Hace más de una década, el domingo 29 de octubre de 2000, El Tribuno publicaba la queja del Sr. Miguel Angel Sarmiento sobre el tema; no fue la única pero se la señala como un precedente por su antigüedad.

“La plaza es la prolongación natural del hogar: es el jardín del barrio. Allí se conjugan nuestras vivencias personales con las sociales”, definió hace un tiempo Sonia Berjman, doctora en Historia del Arte e investigadora del Conicet.

Los parque y las plazas se construyen en terrenos fiscales y con fondos públicos, su valor excede lo económico porque incluye lo estético, lo científico, lo histórico, la valoración de la comunidad. Nosotros les vamos otorgando significado y los incorporamos a nuestra memoria personal y colectiva, convirtiéndolos en hitos urbanos. Todo adulto asocia indefectiblemente una parte de su infancia a alguna plaza en particular, ese lugar que es algo más, bastante más, que sus metros cuadrados, sus árboles o sus juegos.

Los empresarios junto a la Chancha y los 20

JULIO MORENO, CPN, 1 de Dic de 2011, para El Tribuno

Nuestra Presidenta nos sorprendió a todos con la maratónica cantidad de visitas que está realizando. Primero, por el perfil de los lugares que visitó, entre los que se cuentan fábricas e industrias de automotores. Mantuvo además reuniones con empresarios de la Unión Industrial Argentina y de la Cámara de la Construcción, entre otros. Sugestivamente y por el tenor de los discursos, deducimos que fueron dirigidos a empresarios directamente relacionados con la inversión y el empleo.

En segundo lugar, la Presidenta dejó muy claro que la economía sigue creciendo, marcó la necesidad de volver a los superávit gemelos (fiscal y comercial), reconoció por primera vez que la inflación existe y que entre todos debemos contribuir a bajarla para tener -y mantener- una economía competitiva.

Pero como no estamos en campaña política y la doctora Cristina Fernández reasume la presidencia del país en pocos días más, podemos deducir de sus mensajes y visitas que está buscando nuevos aliados políticos y económicos. Apuntó en esta oportunidad a los referentes del mundo empresarial y los jugadores del poder económico en Argentina, un perfil quizá distinto a los que fueron sus aliados en los anteriores gobiernos kirchneristas.

Sintonía fina

“Sintonía fina” fue la frase usada para abordar los problemas que con gran velocidad se presentan en nuestra economía. Entre ellos se cuentan la disminución de los superávit fiscal y comercial y la probable merma de la cantidad de dólares que obtendremos de las ventas al exterior, especialmente de soja. Esto hace prever una probable disminución de la actividad económica por los “ajustes” que se deben hacer para disminuir los subsidios y sincerar las “tarifas”, especialmente las del gas, luz y agua. Esto ocurre en un escenario internacional adverso, lo que genera presiones a la baja en los precios de los productos que exportamos, con el riesgo de que se pierdan puestos de trabajo.

Es necesario no generar incertidumbre ni temor por los ajustes que deben hacerse al “modelo de crecimiento”. Quizás por eso estos discursos fueron acompañados por palabras de aliento de varios ministros asegurando, por ejemplo, que “los subsidios se mantendrán a las personas que realmente lo necesiten”, o “estos anuncios son un mensaje a los mercados”. Falta decir si se harán gradualmente o de una sola vez.

El desafío será lograr una economía competitiva. Para ello se debe disminuir la inflación y aumentar las inversiones que generen fuentes de trabajo. Para aumentar las inversiones se necesita disponer de créditos, sin olvidarse de las Pymes. Hoy, para evitar que nuestros inversores compren dólares porque están baratos, los bancos aumentaron la tasa de interés, lo que por un lado resuelve un problema pero crea otro a nuestros emprendedores, ya que es difícil y caro el acceso al crédito para aplicarlo a inversiones productivas, generar valor agregado y crear empleos genuinos.

Si realmente se quiere apoyar al empresario argentino generando una economía competitiva, primero se debe resolver entre otras cosas el acceso y el costo del crédito. El panorama es el siguiente: la tasa de interés para préstamos en pesos en Argentina está por encima del 30% (que incluye inflación y costo del dinero). En cambio, un inversor de los EEUU, por ejemplo, consigue dólares a tasas menores del 5%, y puede realizar inversiones productivas en nuestro país, ya que el dólar sube menos que la inflación. Se generan así distorsiones que quitan competitividad a nuestros empresarios en nuestro propio país. Esta es la realidad que enfrentan hoy los que quieren invertir.

Control de precios y salarios

Poder controlar la suba de precios y salarios será el desafío para el próximo año. La Consultora Ecolatina dijo en un informe reciente: “Dado que no esperamos mayores cambios en materia de inflación antes del arranque de las paritarias del 2012, estas tendrán un rol crucial para lograr la convergencia: la pregunta clave a dilucidar es si los trabajadores agremiados aceptarán subas cercanas al 20% o si van a negociar en base al pasado o al futuro”.

Entre las razones que tienen los gremios para solicitar mayores subas, podemos citar:
a) la disminución de los subsidios a los servicios públicos, que si son progresivos no incidirán tanto en los costos, ahora si se eliminan totalmente, aumentarán las tarifas;
b) las expectativas de inflación que estiman serán altas, y
c) la relación conflictiva entre el Gobierno y el líder de la CGT, que pueden aclararse después de las elecciones de junio de 2012 o negociando la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias.

Por otro lado, los argumentos para lograr un menor incremento de salarios son:
a) que durante el 2011 la suba de sueldos superó a la inflación, en algunos casos;
b) que la recesión en los EEUU y la crisis en Europa pueden provocar en 2012 una baja de los precios internacionales y una disminución en la generación de empleos, y
c) que se prevé que la inflación de 2012 sea menor que la de este año.

Cambiaron los tiempos

Hoy la situación es más compleja que años anteriores ya que los empresarios confirmaron la desaceleración de la economía y el Gobierno, con la suba de la tasa de interés, la eliminación de los subsidios, la moderación en su política de gastos, y un panorama externo no muy optimista, da señales de que el crecimiento será menor al de años anteriores. El Gobierno quiere mantener alto el consumo interno. Antes lo hacía con el excesivo gasto público, pero debido a las causas analizadas se debe trasladar el paradigma a uno nuevo y jugar con nuevos actores. Entiendo que solamente nos queda la generación de fuentes de trabajo incentivando las inversiones y cuidando a nuestros emprendedores para que puedan crecer.

Lograr un “modelo productivo” apoyado en la industria es el objetivo de la Presidenta en esta nueva etapa. Quizás el término “sintonía fina” refiera a que para lograr ese objetivo necesitará de los empresarios. Y esa no es una definición menor.

Los Incas y el medio ambiente

RICARDO N. ALONSO,Geologo, 21 de nov 2011, para El Tribuno

Perú y Bolivia, que fueron el centro de extracción de oro y plata durante el dominio español, pasaron a depender, a mediados del siglo XIX, del comercio del guano. Los excrementos de aves marinas de la costa peruano-boliviana alcanzaron tal valor en Europa como fertilizantes, que su dominio -junto al de los nitratos-llevó a la Guerra del Pacífico de 1879. A consecuencia de ello, cambió el mapa geopolítico de la América del Sur, con el avance de Chile sobre el desierto de Atacama y la consecuente pérdida del litoral para Bolivia y de las provincias australes para el Perú.

La formación del guano tiene que ver con especiales causas biológicas y geológicas. La actual costa norte chilena y sur peruana es el teatro del intercambio oceanográfico entre la corriente fría de Humboldt, de origen antártico, y la corriente cálida ecuatoriana. La primera es riquísima en nutrientes y pobre en fauna, mientras que la otra es exactamente lo inverso. Por ello, y a expensas de los caldos orgánicos microscópicos, se desarrollan enormes cardúmenes de peces plateados que atraen y sirven de alimento a inmensas colonias de aves marinas que viven en la costa e islotes próximos.

Sus excrementos se acumulan en capas que crecen continuamente en razón de la hiperaridez de la región. No hay que olvidarse de que se trata del desierto más árido del planeta, donde a causa de la elevación de los Andes -que actúa de barrera a los vientos húmedos- y otras razones climáticas, no ha llovido en los últimos millones de años. Gracias a ello, el guano ha podido acumularse hasta alcanzar grandes espesores, convirtiéndose en la parte más profunda en una materia mineral donde se observa cristales de oxalatos, carbonatos, cloruros y sulfatos de amoniaco, así como ácido úrico. El guano de aves marinas es el mejor fertilizante natural conocido, a causa de sus equilibradas proporciones de nitrógeno, fósforo y potasio. Esto lo sabían muy bien los incas, quienes lo explotaban sin alterar a las aves ni el equilibrio ecológico y lo usaban para abonar sus tierras. Garcilaso de la Vega escribió sobre el tema en 1604, acerca del uso del abono y el celo en cuidar a las aves productoras del estiércol “so pena de la vida”.

Los incas cuidaron sus aves y fueron buenos ecologistas o defensores del medio ambiente, como diríamos ahora. Hicieron también una red vial a través de todo el imperio desde Ecuador hasta Mendoza, con epicentro en el Cuzco. El Altiplano y la Puna están llenos de los “caminos del inca” que en muchos casos pasan por yacimientos mineros que ellos descubrieron o explotaron. Los incas fueron grandes mineros y tuvieron una metalurgia descollante. Pedro Cieza de León cuenta en 1535 que cuando llegó al Cuzco encontró un galpón lleno de barretas de cobre que los incas usaban en las faenas mineras. Los incas tenían un léxico abundante para designar los distintos minerales, herramientas, tipos de labores y formas de beneficio.

Llamaban así “cori” al oro, “colqui” a la plata, “llimpi” al mercurio, “anta” al cobre, “tacana” al sulfuro de plata, “soroche” al sulfuro de plomo argentífero, entre otros. El orden en que utilizaron los metales en la región centroandina fue: primero, los minerales preciosos oro y plata, además de cobre, y luego, los bronces en distintas aleaciones arsenicales y estanníferas. Además los incas adoraban los baños en las aguas termales (Incachule, cerca de San Antonio de los Cobres, significa justamente “baños del inca”). Las aguas eran lugares especiales de descanso y, por ello, los caminos incaicos las unían. Los españoles, so pretexto, desconfiaron de los manantiales termales, aduciendo que las aguas sulfuradas y su olor a azufre les recordaban el Averno.

Ahora bien, los españoles que conquistaron Perú encontraron un territorio feraz que había sido transformado en un vergel por el hombre andino. Los incas y sus predecesores vivían en armonía con la naturaleza, siguiendo claras pautas ecológicas en lo que a conservación y manejo de los suelos y las aguas se refiere. Cuidaban celosamente el medio ambiente. Prueba de ello son las increíbles andenerías que se observan por doquier, cuando se recorre el país.

Los andenes fueron la solución inteligente para poder desarrollar cultivos en las escarpadas laderas montañosas. Los andenes consistían en un muro de piedra vertical y el relleno del espacio entre este y la ladera del cerro hasta lograr una superficie horizontal. La construcción se hacía levantando paredes verticales de piedra, rellenando luego el espacio vacío con cascajo, en la parte inferior, y tierra, en la superior. Los muros de contención tenían un frente que, en muchos casos, era de piedra labrada y que demuestra un esmerado trabajo de cantería.

Cuando se observa un andén derruido, es sorprendente ver cómo estaba compuesto su interior. Se trata de la reconstrucción artificial de un suelo verdadero, donde existen una serie de capas estratificadas que evidencian hasta qué punto manejaron la ciencia de la edafología. Así, arriba del cascajo grueso usado como relleno, se disponen unos 60 cm de “tierra”, diferenciada en varios horizontes. Hay capas de arcilla para impermeabilizar y prevenir un drenaje demasiado rápido del agua y capas de materia orgánica abajo y de tierra agrícola en la superficie. Los suelos eran preparados de acuerdo con las regiones y los cultivos que se quería realizar. Las cenizas volcánicas, que a veces constituían parte del terreno, el guano de las aves y los excrementos de camélidos se utilizaban como fertilizantes.

Los andenes respetaban las curvas de nivel, siguiendo un riguroso trazado geométrico. Ello prueba, por un lado, que manejaban técnicas topográficas y, por otro, que tenían claro el problema de la erosión. La erosión es, precisamente, uno de los flagelos de los suelos cultivables del hombre moderno. Además, el sistema de regadío, con el agua bajando gravitatoriamente desde un andén superior a otro inferior, permite ver cuán ajustados estaban los mecanismos de irrigación.

En este sentido, son dignos de apreciar los trabajos de canales, algunos de varias decenas de kilómetros de longitud, que les permitían llevar agua desde las vertientes en las montañas a lejanos sembradíos. Maravilla todavía observar la ligera pendiente de los canales, las obras de arte para sortear escollos, el frenado y acelerado del agua según las circunstancias, que prueba los acabados conocimientos de las ciencias hidráulicas con que contaban los antiguos pueblos peruanos. A ello debe sumarse los trabajos de captación de agua subterránea o las excavaciones (cochas) para acercar los cultivos al nivel freático, todo lo cual se observa en regiones áridas. Los pueblos andinos alcanzaron un alto grado de desarrollo en cuestiones agrícolas y prueba de ello son el millón de hectáreas de andenería que dejaron a la posteridad y de las cuales se aprovecha actualmente una mínima parte.

En verdad, impresiona pensar en la cantidad de energía humana que fue necesaria para llevar adelante las obras, lo cual fue posible por el empleo organizado de la mano de obra, llamado “mittani”. Los incas y sus predecesores fueron excelentes ingenieros, geólogos, arquitectos, agrónomos e hidráulicos, con ideas ecológicas claras, cuya ciencia debería hoy recuperarse en orden a salvar miles de años de experiencia empírica.

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