viernes, 6 de marzo de 2020

En las manos del FMI




Dr. Julio Moreno

Economista

La deuda sigue siendo el gran tema argentino, en las pancartas. El análisis económico revela que detrás de ese fenómeno de superficie hay otros subterráneos (o tapados por la hojarasca) como el desacople entre los ingresos y los egresos; es decir, el déficit. Este problema estructural, que ya se extiende por décadas, nos indica la existencia de un país en bancarrota frente al que nadie pudo aportar un acierto.
Y esto no es una cuestión de economistas. La destrucción real del empleo ya acumula varios almanaques, y su secuela es la exclusión de un amplio sector de la población.
Nada de todo esto, apareció en el discurso del presidente Alberto Fernández en el Congreso. Porque la deuda, la reactivación y la pobreza requieren algo que se desconoce aún: cuál es el plan económico.
Es cierto que, durante los doce años de kirchnerismo, nunca hubo un plan económico. Cuando se acabó la fiesta de la soja, en 2011, se acabó toda la fiesta. Y también es cierto, que Fernández ha resuelto gobernar -por ahora- sin presupuesto.
El panorama es sombrío.
Por ahora...
Siguen las negociaciones con los tenedores de títulos de nuestra deuda soberana, el gobierno apuesta a llegar a un arreglo con el Fondo Monetario Internacional y en base al mismo ofrecer a los acreedores privados una propuesta que estiman será una quita estimada en un 30% del valor de los títulos y prorroga hasta el 2023 para iniciar los pagos del capital.
Es interesante analizar cómo van hasta el momento las negociaciones, especialmente con el FMI que podríamos llamarle una entidad auditora, para posteriormente arreglar con bonistas con legislación extranjera, en particular los fondos de inversión y bancos tenedores de títulos que operan en New York y Londres.
¿Recuerda usted a los holdauts? ­¿Quién podría olvidarlos?!
Ya sabemos que no son nada amigables, pudiéndolos calificar como peligrosos y con capacidad de daño económico e institucional y fuera de control de la política doméstica.
Creemos que es intención del Gobierno pagar las deudas pero existe la amenaza latente del default y sus consecuencias para nuestros acreedores, para el país, para las empresas locales y los acreedores privados.
El gran auditor
Recientemente estuvo en Argentina una misión del FMI (19-02-2020); el equipo técnico de este organismo emitió una declaración cuando concluyó su visita, la cual es relevante:
. Reconoce la difícil situación económica y social y los esfuerzos del Gobierno de Alberto Fernández que está haciendo para renegociar la deuda.
. Reconoce el "incremento de la pobreza", traducida al español diría "el problema de la pobreza" y admite que la economía requiere esfuerzos para ser estabilizada.
Reconocer la crítica situación económica y social que tiene nuestro país de por sí es importante ya que los problemas económicos y sociales que menciona el FMI son consecuencia de políticas económicas pésimamente empleadas por gobiernos anteriores, haciendo mención al préstamo acordado durante 2018 para financiarlas, referido al monto del mismo que fue sin precedentes a nivel mundial.
. También es importante destacar que el FMI reconoce que "la deuda de Argentina no es sostenible", y aclara que "el superávit primario que se necesita para reducir la deuda pública y las necesidades de financiamiento bruto a niveles consistentes con un riesgo de refinanciamiento manejable y un crecimiento del producto potencial satisfactorio no es económicamente ni políticamente factible"
El equipo técnico del FMI reconoció que la sostenibilidad de la deuda argentina tenía una baja probabilidad de pago desde julio del 2018 (cuando concedió el primer acuerdo "stand-
by" al Gobierno de Mauricio Macri), informes que se pueden leer en cada uno de las publicaciones trimestrales que realizo y fueron publicadas. Varios analistas opinan que era obvio que no se podía pagar los importes de intereses y capital en los vencimientos establecidos, esa realidad fue lo que llevo al expresidente Macri al FMI, y fue el FMI el que lo salvo de la reestructuración o reperfilamiento y/o del default.
La sombra del default
Quizá la palabra "default" no sea tan agradable por lo que significa para el país y como afecta al ciudadano este estado a pesar de haberlo padecido desde 1827, cuando la patria estaba en pañales, ya comenzamos con cesaciones de pagos y no logramos revertir esta situación, nuestra historia económica sienta precedente.
Un default afecta significativamente al país y también al ciudadano, refiriéndome al inversor como al habitante que ajeno a los vericuetos del sistema financiero. Un default sin posibilidades de acceso al crédito afecta al país que tendrá que elegir entre otras opciones como financiar sus gastos, podemos mencionar las siguientes:
. Aumentar los impuestos: actualmente con la altísima presión tributaria será muy difícil iniciar cualquier proyecto productivo, vemos sin ir más lejos los proyectos presentados en el Congreso para aumentar las retenciones a las exportaciones que perjudica una actividad que produce mayores dólares tan necesarios para poder importar y cumplir con los compromisos en esta moneda.
. Recortar el gasto público: puede afectar a la salud, educación, obras
públicas y todo lo relacionado con el gasto del Gobierno, con incidencia en la creación de fuentes de trabajo, o perdida en la calidad de las prestaciones de servicios y disminuyendo la actividad económica.
. Inflación: financiarse con emisión monetaria, práctica conocida y padecida por los argentinos ya que genera inflación y todas las consecuencias que trae, que es el mal de nuestra economía. Es decir, el default no solo afecta a los gobiernos nacionales, provinciales y municipales sino también a empresas y familias que directa o indirectamente necesitan acceder a un crédito internacional, con el criterio que si un gobierno no cumple con los compromisos tampoco le van a prestar a los agentes que viven en él.
La ilusión y la realidad
La base de la economía es la confianza que se tiene en sus agentes y la incertidumbre que genera un default hace que los inversores, empresarios y consumidores no se vean incentivados a invertir, emprender o consumir justamente por el estado que mantendría un país en default.
A los acreedores también los afectaría un default de nuestra deuda soberana ya que no podrán cobrar en tiempo y forma, razón más que valida que tendrán los tenedores de títulos de escuchar la propuesta que le hará nuestro país. 
A pesar de este panorama, el presidente y su equipo estiman que nuestra economía crecerá en los próximos años y se generarán excedentes exportables para poder cumplir con los compromisos. No se alcanza a vislumbrar cómo. En un mundo cuya economía está en recesión, en el que se están reacomodando las relaciones de fuerzas y la tecnología plantea serios interrogantes sobre el trabajo a futuro, hacen falta definiciones; definiciones imprescindibles y de las que el sistema político no habla. 
La situación social y la de nuestra macroeconomía no alimentan expectativas. El gobierno anunció que continuará el déficit fiscal, es decir se gastará más de lo que se recauda confiando en una pronta recuperación de la economía que genere superávit.
La esperanza es lo último que se pierde, pero la verdad es que las condiciones para el despegue aún no están dadas




lunes, 2 de marzo de 2020

El infortunio de Juan Valentín




Dr. Ricardo Alonso
Geólogo


Las fotos que se conservan lo muestran como un joven buen mozo, elegante, delgado y de buena estatura y contextura física. Inteligente, de mirada chispeante, hiperactivo, con una impecable foja académica. Rubio, de ojos celestes y unos bigotes tipo manubrio. Un alemán prusiano y el clásico producto fotogénico decimonónico. A los 22 años ya se había doctorado con una tesis sobre la geología de las gargantas de Kronthals y sus alrededores. Una muerte accidental habría de poner punto final a una carrera vertiginosa. Se conservan pocos datos biográficos en especial un recordatorio anónimo que se publicó en 1899 en la Sociedad Científica Argentina. Su mayor biógrafo, el Dr. Gilberto F. Aceñolaza de la Universidad Nacional de Tucumán, buceó en su vida y obra impactado por la personalidad del joven científico y su desgraciada muerte.

En La Plata
Sabemos que Juan Valentín nació en Frankfurt (Alemania) el 17 de octubre de 1867. Estudio Ciencias Naturales con especialidad en Geología en las universidades de Zúrich, Freiberg y Estrasburgo. Defendió su tesis doctoral en 1889. Buscaba afanosamente ampliar sus conocimientos y con tal motivo ingresó en las academias de minas de Klausthal y Berlín donde permaneció un par de años. Luego regresó para hacerse cargo de la Sociedad Metalúrgica de Frankfurt. En 1893 fue comisionado para realizar trabajos geológicos en el Cáucaso lo que le demandó algunos meses. El 22 de septiembre de 1893 casó con Cornelia Heiner, una bella joven alemana. En aquellos años el Museo de La Plata era una institución pujante y estaba centrada en la tarea de contratar a los mejores científicos extranjeros. Llegaron decenas de ellos especialmente suizos y alemanes. El motor intelectual era el perito Francisco P. Moreno, quien de alguna manera seguía los pasos de Sarmiento con la creación de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba. Moreno estaba particularmente interesado en el estudio de la Patagonia y los límites con Chile y por ello deseaba contar con los mejores profesionales en el campo de la geografía, geología, topografía, geodesia, etcétera.
Fue así como Valentín, y su joven esposa, llegaron a las tierras del Plata. Fue nombrado en el cargo de jefe de la sección Mineralogía y Geología e inmediatamente se le encargó un estudio geológico de las Sierras Australes de Buenos Aires y un estudio de los viejos yacimientos de oro de la provincia de San Luis, tanto de las vetas como de los aluviones.
Dichos trabajos fueron evaluados por el Perito Moreno, quien ordenó su publicación en la Revista del Museo de La Plata y vieron la luz en 1895. Consciente de la importancia de las investigaciones que estaba realizando escribió sendas versiones en alemán que envío a publicar en revistas de su país. Así lo haría con otros múltiples trabajos de su autoría.
Téngase presente que La Plata era una ciudad joven y Buenos Aires brillaba como una potencia económica y cultural. La oferta de venir en 1895 al Museo Nacional de Ciencias Naturales donde un tiempo antes brillaba la figura del sabio Burmeister que había fallecido, le resultó muy alentadora. Más aun cuando le ofrecieron hacerse cargo como jefe de la sección Geología.
Inmediatamente se relacionó con la Sociedad Científica Argentina, que contaba entonces con los mayores estudiosos y académicos del país. Recordemos al pasar que el salteño Juan Martín Leguizamón era uno de los miembros prominentes junto con Estanislao Zeballos, Florentino Ameghino, Angel Gallardo, Juan J. J. Kyle, Alberto Schneidewind, Samuel Lafone Quevedo, Carlos Spegazzini, entre muchos otros.
Compilación histórica
Valentín tomó a su cargo la tarea de compilar los 40 tomos publicados desde la creación de la Sociedad y que insumía el análisis de miles de páginas escritas sobre la joven ciencia argentina. Esta tarea le dio un amplio bagaje de conocimiento sobre lo que se había hecho hasta entonces en el campo de la geología y lo mucho que todavía quedaba por hacer. A manera de síntesis publicó "Índice General de Los Anales de la Sociedad Científica Argentina" (1897, 168 páginas). Dicho índice estaba dividido en tres partes esto es por autores, por materia y por localidades. Sigue siendo una fuente obligada de consulta para los investigadores e historiadores de la ciencia.
Durante los pocos años que siguieron estudió rocas, minerales y fósiles de la República Argentina realizando descripciones del noroeste argentino, especialmente en las provincias de Salta y Jujuy, de las sierras de Córdoba, Mendoza y finalmente el norte de la Patagonia. Escribía frenéticamente y publicaba a un ritmo vertiginoso para la época.
Acerca de Salta y Jujuy comenta que llegaron a sus manos en el Museo Nacional de Buenos Aires muestras de fósiles y de minerales que había enviado un tal ingeniero José Jackowski radicado en Salta.
Los fósiles provenían de afloramientos paleozoicos de Ojo de Agua en la Quebrada de Humahuaca y correspondían a restos muy fragmentarios de conchillas de braquiópodos y trilobites. En cambio los minerales habían sido extraídos de la mina Chacabuco, en Iruya, un rico filón de cobre nativo y sulfuros de cobre de alta ley. Esa mina la había intentado explotar el capitán de la marina italiana, José Lavarello, uno de los intrépidos navegantes del Bermejo. Valentín realizó un detallado estudio mineralógico y le proporcionó muestras para análisis al renombrado químico escocés radicado en Buenos Aires Juan J. J. Kyle.
Al respecto publicó un trabajo en 1896 en los Anales del Museo Nacional al que tituló "Comunicaciones geológicas y mineras en las provincias de Salta y Jujuy" (T. 5, pp. 25-32). Se interesó en los depósitos de fluorita que existían en Córdoba y realizó estudios sobre los criaderos presentes en San Roque.
En igual sentido viajó a los yacimientos de Paramillos de Uspallasta en Mendoza, donde estudió la mineralización allí presentes. Estas observaciones las publicó en Alemania.
Asimismo dio a conocer un estudio sobre depósitos minerales diversos en la provincia de San Luis. También publicó un interesante trabajo sobre el hallazgo de conchillas fósiles cuando excavaban el panteón italiano del cementerio de Lomas de Zamora en Buenos Aires. Ello le sirvió para hacer correlaciones interesantes sobre las ingresiones marinas recientes en el territorio bonaerense.
También dio a conocer dos fósiles de La Pampa, un perezoso extinto y un gliptodonte, en los Anales de la Sociedad Científica Argentina (1897). Es interesante destacar que ese año él ya figuraba entre las autoridades de dicha institución. Por suerte la mayoría de estos trabajos, casi inhallables hoy, están digitalizados y buscando con paciencia se los puede encontrar y leer en internet. Una contribución importante será un texto que le solicitara el Dr. Francisco Latzina para su monumental diccionario enciclopédico sobre Argentina. Allí escribió un capítulo titulado “Bosquejo geológico de la Argentina” (1897).
Desenlace trágico 
Pero su obra de mayor enjundia llegaría al ser convocado por las autoridades del Segundo Censo de la República Argentina que se llevó a cabo el 10 de mayo de 1895. Valentín quedó a cargo de redactar un largo capítulo sobre la geología argentina. Entre las cuestiones de interés se encuentra un perfil de los Andes entre Mejillones y Orán en el paralelo 23 que fue publicado en colores y muestra la anatomía de las rocas andinas. Lo notable es que quienes escribieron el voluminoso tomo del territorio nacional eran ya grandes sabios como Ernesto Bavio (Geografía), Florentino Ameghino (Paleontología), Gualterio Davis (Clima) y Eduardo L. Holmberg (Flora y Fauna). Lo último que se sabe de él es que Valentín partió a la Patagonia para realizar estudios en Chubut. El 10 de diciembre de 1897 resbaló y cayó al fondo de una barranca. Su ayudante lo encontró horas más tarde muerto y con los bolsillos llenos de los fósiles que había recolectado. Fue enterrado en una tumba anónima en el cementerio de Rawson. La mayor parte de su voluminosa obra salió después de su muerte. Dejó una viuda y dos hijos pequeños desamparados. Tenía 30 años recién cumplidos. En solo cuatro años en nuestro país realizó una obra extraordinaria en calidad, cantidad y diversidad de temas. La ciencia argentina perdió al que con seguridad se transformaría con los años en unos de sus grandes sabios.

lunes, 4 de junio de 2018

II JORNADAS SALTEÑAS SOBRE LA CUESTIÓN MALVINAS


II  JORNADAS SALTEÑAS
SOBRE LA CUESTIÓN DE LAS ISLAS MALVINAS,
GEORGIAS Y SÁNDWICH DEL SUR
EN UN CONTEXTO DE REDISEÑO MUNDIAL

Programa
Viernes 8 de junio
 -15:30 hs. Apertura y palabras de bienvenida a cargo del Sr. Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Dr. Omar Carranza.
             Presentación de las Jornadas por el Ab. Prof. Gustavo E. Barbarán, Director del Instituto de Derecho Internacional de la Universidad Católica de Salta.
 -16:00 hs. PANEL 1 “El Comunicado Conjunto de septiembre de 2016 y sus implicancias en el nuevo contexto de la política exterior argentina”, por Dr. Carlos Biangardi Delgado; “Argentina y su derrotero en los foros internacionales”, por Lic. RRII Roberto Camardelli Carrasco. 
Moderadora Dra. Valeria R. Vorano
 17:30 Pausa y café
-17:45 hs. PANEL 2 “Incidencias del Brexit en la cuestión Malvinas”, por Lic. RR II Martín A. Rodríguez; “Aprovechamiento de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental”, por Lic. RR II Melisa R. Languasco.
Moderador Marcelo R. López
-19:00 hs. PANEL 3 “La seguridad y defensa en el Atlántico Sur”, por Cnel. (RE) Alejandro Benavidez; “El poder militar británico”, por Mag. RR II Gustavo Beguet.
Moderador Dr. Marcelo A. Peyret
20:30 hs. Fin de la jornada

Sábado 9 de junio
-09:30 hs. PANEL 4 “La problemática del Atlántico Sur en el marco geopolítico global”, por el Lic. RR II Federico de Singlau; “Construir el poder nacional”, por Ab. Prof. Gustavo E. Barbarán.
Moderador Lic. RR II Victor F. Toledo
10:45 Pausa y café
-11:00 hs. PANEL DE CONCLUSIONES 
12.00 hs. Clausura.

Se entregarán certificados a quienes acrediten asistencia al menos a tres paneles
Organiza el Instituto de Derecho Internacional de la Universidad Católica de Salta
Auspicia la Asociación Argentina de Derecho Internacional (AADI)

jueves, 10 de mayo de 2018

In God we trust – En Dios confiamos










Felipe Hipólito Medina
Lic. en Ciencias Religiosas











“In God we trust” es una célebre frase que define al pueblo de Estados Unidos de Norteamérica y está inscripta en sus billetes.

Cuando esta frase apareció en 1864 en una moneda de ese país, nadie pensó que sería la misma moneda que hoy ante los vaivenes de la economía mundial hace tambalear a los países emergentes y a los más pobres y que su presencia en la vida de los hombres provoca una sensación de seguridad y fortaleza. El dólar se definió como el patrón de medida para las importaciones y exportaciones entre los países. Cuando la moneda fluctúa a nivel mundial en muchos países del mundo no se modifican las cosas de manera súbita, pensemos en la situación financiera de Bolivia y Brasil, sin ir a lejanos países de otras latitudes.

No soy economista, pero puedo observar como en nuestro país desde hace muchas décadas la moneda norteamericana se convirtió en el refugio seguro para el magro ahorro de los sectores medios y bajos, algo que los poderosos del país lo conocen muy bien. Los argentinos nos caracterizamos por guardar dólares bajo el colchón o pelear por el sueño nacional de tener una segunda propiedad. Eso para los que pudieron o pueden ahorrar.

Estas costumbres no son sanas para una economía organizada de un país que quiere progresar. Guarda el pobre y guarda el rico, el rico se hace más rico y el pobre no crece nunca. En Argentina, lo que ha crecido la pobreza, la miseria, la precariedad laboral, las muertes de niños en gestación, y resurgió en uno de los países más ricos en recursos naturales viejos males de la humanidad como la desnutrición de madres, de niños y de jóvenes, y desnutrición intrauterina. Se hizo visible también, el hambre real junto a serios y evitables problemas sanitarios, que traen enfermedades ya desterradas, enfermedades propias de la miseria.

Ninguna autoridad política de los tres poderes de la Nación salió a explicar lo que pasa en el país. Pienso a la Patria como una pobre mujer desvalida, expuesta en el escenario de un teatro contemplado por dos columnas de espectadores con un pasillo como grieta en medio de la sala. Cuando sube el dólar un sector se desespera por no generar más caos social y el otro aplaude la desgracia como un logro de su gestión, aunque sea de tiempo pasado. De los balcones del poder algunas asistentes celebran de pie la pobreza parada inerte en el escenario y gritan victoriosas, mirando al sector angustiado, con la vieja y gastada frase: “Yo se los advertí”, para luego bostezar y sentarse a esperar otra escena de humillación a la Patria.

Los libros se quemaron, nadie tiene la respuesta total a la grave problemática socio económica de nuestro país y a la paradojal imagen de su contradictoria geografía humana, natural y urbana. Ningún Mesías político, ningún partido político ni siquiera los grandes centros de estudios económicos tienen una fórmula para resolver la zaga intrincada de la economía argentina. Nadie se salva sólo.

Es necesario poner en juego una auténtica ética política, resucitar el espíritu de la Nación por encima de los mezquinos intereses sectoriales. Los llamados líderes sociales, políticos e intelectuales tienen el deber histórico de dar una respuesta a todos los argentinos, pero de modo especial a los casi 15 millones de hermanos que viven por debajo de la línea de la pobreza.

Es fundamental un acuerdo político. Y es fundamental que algún líder o algunos líderes tomen la posta de abrir el diálogo. No importa si es un presidente, o un gobernador, un sindicalista, un empresario, un religioso, no importa. Hay que comenzar a ponerse de acuerdo. Es necesario tomar conciencia del momento histórico y dejar de pensar en la próxima reelección.

Sin unidad y consenso, sin diálogo y acuerdos no hay futuro previsible para un país que tiene enemigos internos y externos con armas que no conocemos y que no matan uno por uno, sino que generan verdaderos genocidios con la multiplicación de la pobreza y la miseria.

Un país en serio se forja con valores, con solidaridad sin egoísmos, sin sarcasmos, con políticas de estado a largo plazo y con unidad, fraternidad y cordialidad. No hay otro camino, como decía José Hernández en el Martín Fierro “Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera”.

lunes, 7 de mayo de 2018

Los duendes de las minas








Dr. Ricardo Alonso
Geólogo



Hoy 7 de mayo es el Día de la Minería.

La ciencia y la tecnología son las que permiten aprovechar el subsuelo para producir calidad de vida, pero una visión mágica, casi mística, impregna a la actividad minera. 

El mundo de los socavones está lleno de historias, anécdotas, leyendas y personajes, tanto ficticios como reales.
Existe una mitología propia del ámbito de las minas y de los mineros.
La más conocida, al menos en Bolivia y en el norte argentino, es la leyenda del Tío o diablo de las minas.
Se lo representa de diversas maneras, en un claro sincretismo entre el diablo de los españoles y el zupay de los indígenas.
El diablo es el dueño de las riquezas subterráneas y para acceder a ellas hay que realizarle ofrendas. Para ello se monta un altar, llamado Ukako, en donde se coloca la imagen del Tío, y ante el cual se hacen invocaciones y se le dejan regalos. Se ponen cigarrillos en su boca, se dejan abundantes hojas de coca, alcohol, serpentinas de colores y algunas de las mejores muestras de minerales. Todo lo que sea de agrado al señor del averno.
Se dice que se le llama Tío simplemente para evitar referirse al diablo y por tanto los mineros son así sus sobrinos.
En la mayoría de las minas subterráneas de minerales metalíferos se encontraban estos adoratorios.
Durante la celebración de la Pachamama se les hacían también sacrificios de animales, especialmente llamas o corderos. Los sacerdotes y las mujeres tenían la entrada prohibida.
Los sacerdotes porque portaban crucifijos ante los que el diablo no es afecto. Por el contrario se ponía furioso y derrumbaba partes de la mina para que se mueran allí los mineros. O simplemente les hacía desaparecer el mineral dejando las vetas vacías.
Con las mujeres, una de las versiones es porque pone celosa a la mujer del diablo y ésta se desquita de igual manera. De allí que resulte interesante el vuelco de Lola Mora desde el arte sublime del mármol a la búsqueda de riquezas en los socavones. Lola era una mujer fuera de su tiempo y es probable que lo haya hecho como un desafío ante esas creencias. Lo cierto es que, más allá de cualquier superstición, ella perdió su fortuna y murió en la pobreza.
En las minas de Bolivia hay altares al Tío casi sin excepción. Y también adoratorios católicos a la Virgen del Socavón y a San Miguel. En otra muestra de claro sincretismo, el minero le reza a la virgen y a San Miguel en la superficie y al demonio en las profundidades. ­Queda bien con Dios y con el Diablo! Sabe que si quiere comer arriba, tiene que extraer el mineral de abajo. De allí la súplica de ­San Miguel cuida a mis hijitos arriba y vos Tío no me escondas el mineral abajo!

El pacto de Patiño

Se cuenta de numerosos pactos en que los mineros a cambio de riqueza vendieron su alma al diablo. En este sentido la historia de Simón Patiño, el rey del Estaño, es emblemática. Patiño se convirtió en multibillonario y en uno de los hombres más ricos del planeta con su control del estaño a nivel global. Se han escrito libros tratando de demostrar que eso era imposible si no existía un verdadero pacto con el maligno. Lo cierto es que fue un hombre visionario y estuvo en el mejor lugar en el mejor momento. Controló el estaño de Bolivia y luego el de otros países, así como metalúrgicas, transporte y logística en el período en que el metal estaba en la cumbre de su precio y su necesidad de uso.
Según el imaginario de los mineros, los duendes son pequeños esquivos, cual el Coquena
Cuando se hizo la luz
Patrona de los mineros es Santa Bárbara, que los protege de los accidentes con explosivos.
La vida de la santa está relacionada con rayos, truenos y explosiones y ella es la protectora.
En el norte argentino era famoso el adoratorio al diablo en la mina Pirquitas y en la mina Pan de Azúcar en la provincia de Jujuy, así como en Concordia en la provincia de Salta.
Con la llegada de la minería a cielo abierto se hizo la luz y el diablo y su culto desaparecieron. Al no haber socavones y oscuridad, el diablo se quedó sin trabajo. Es más, los curas y las mujeres pudieron llegar a donde antes les estaba vedado. Y ahora las mujeres trabajan manejando los grandes camiones que extraen el mineral de los "open-pit", o rajos a cielo abierto de minerales diseminados, especialmente de los pórfidos de cobre-oro (molibdeno) como en el caso de Bajo de la Alumbrera (Catamarca). O Chuquicamata y La Escondida en Chile.
Pero hete aquí que las cosas empiezan a cambiar de nuevo a favor del diablo, metafóricamente hablando. Y es que muchos pórfidos de cobre, luego que se explota su parte superior oxidada y su parte central enriquecida (supergénica), queda aún la raíz formada por el mineral primario que todavía puede ser muy rico. Aunque ya no dé para extraerlo por medio del método a cielo abierto por los enormes costos que significa abrir a lo ancho el yacimiento. Entonces se plantean las últimas etapas que consisten en la construcción de grandes túneles subterráneos y profundos.
Chuquicamata ya lo está haciendo y lo mismo se hará en Bajo de la Alumbrera para extender la vida útil del yacimiento y evitar que miles de personas pierdan sus empleos, tanto directos como indirectos.

Los duendes

En la literatura germánica y escandinava existen unos duendes de las minas que se llaman Nickel y Kobold. En su homenaje se les dio el nombre a los elementos químicos níquel y cobalto. Pero hete aquí que en la mitología andina hay también unos duendecillos de las minas a los que llaman Muqui o Chinchilico.
Especialmente se los registra en Perú.
Según el imaginario de los mineros son pequeños, esquivos, vestidos a la usanza antigua, cual el Coquena que cuida de vicuñas y ganados. Dicen que andan por el interior de las minas y ayudan o perjudican a los mineros, premiándolos con las vetas ricas o castigándolos con vetas pobres y accidentes feos. Otros los imaginan vestidos de mineros, con botas, lámpara y casco, deambulando por los socavones.
Aseguran de buena fe que la manera de atraparlos es con un lazo de pelo de vicuña o de cerdas de caballo. Y que una vez atrapados imploran que los suelten a cambio de develar el secreto mejor guardado: las vetas ricas en metales preciosos. Representan al Muqui como un enano macizo, de orejas puntudas, mirada hipnótica, sin cuello, casi deforme, con una voz gruesa y metálica. Se dice que tienen pies deformes, desiguales y caminan toscamente. Algunos mineros arrojan cenizas en el piso de los socavones con la idea de descubrir sus huellas. Le gusta jugar a esconder las herramientas de los obreros. Es temeroso del cinto y un buen cintarazo los hace huir. Además se ponen furiosos contra los escépticos que dudan de su existencia. Cualquier ruido subterráneo raro o silbidos son atribuidos al Muqui, Chinchilico o el Achancho, en los Andes Centrales o a distintos duendes de las minas de otros continentes.
También se les echa injustamente la culpa del agotamiento o desaparición de las vetas, la aparición de grandes bloques estériles dentro de la mineralización que son conocidos como “caballos”, el cambio del rumbo de los filones y otras situaciones parecidas las que tienen como única explicación la naturaleza geológica de los depósitos minerales.
Los fluidos mineralizantes formaron toda clase de rellenos de fracturas, fisuras y zonas de debilidad al tiempo de la generación del depósito metalífero y luego su deformación en pliegues, fallas y flexuras le dieron la forma que presenta. De allí que la aparición o desaparición de las vetas tiene que ver con causas naturales en el relleno o en su posterior deformación. También se asocian a las minas figuras mitológicas variopintas que lindan entre lo zoomorfo y lo antropomorfo.

Bocetos de Alain Cèdric

jueves, 3 de mayo de 2018

RECUPERAR LA HISTORIA - CAMBIO CULTURAL URGENTE





Lic. Félix González Bonorino
Sociólogo








A poco de internarse en la historia, de meterse en los ritmos desacompasados que han jalonado nuestro devenir como nación a veces, como país otras , notamos con dolor la puja dialéctica entre dos modelos socio económicos, antagonistas, opuestos y que nos han sumido en esta actualidad patética.

El elitismo social que marcó las primeras décadas de nuestra existencia nacional, se apoyó claramente en una fuerte concentración del comercio. Producción había poca en aquellos años de guerras, de caballos y de carros. La sociedad se dividía entre los españoles que importaban de España y los españoles que contrabandeaban de Inglaterra. Ganaron los últimos.

En algún momento comienza la aparición de la producción nacional, de cierta burguesía productiva, industriosa. Los altibajos de la economía empujaban las economías regionales a desarrollarse según sus ventajas competitivas diría Michel Porter  un siglo más tarde. Tierra, viento, fuego, geografía, agua, clima y disponibilidad de mano de obra fueron forjando voluntades y economías. Fueron creando sociedades pequeñas y grandes. Una elite productivista iba naciendo. Pero el mercado inglés de aquellos años la destruyó. Industria versus importadores.

El pasaje de producción agraria a industrial no fue sin dolor y tampoco fue completa. No tiene por qué serlo. Apenas algunos emprendimientos no vinculados al agro, aunque hasta relativamente poco incluso los clavos se importaban. Es que los mismos sujetos que habían pujado al origen de la nación por manejar el comercio exterior lo siguieron haciendo ininterrumpidamente. El comercio vencía a la industria. La vaca gorda de la ganadería, del trigo en vastedades infinitas, proveía lo suficiente para una población escasa. El resto miraba de afuera.


El siglo XX se vino con guerras mundiales y cracs financieros que cambiaron los escenarios. La sustitución de importaciones, algo que era conocida en otras latitudes desde hace un siglo o más, desembarca en las ahora pobladas ciudades argentinas. El primer peronismo hace de este discurso un Plan. La industria florece de la mano de una situación internacional que ofrecía poco y caro. A la elite importadora le aparece un competidor por esos dólares que vinieron a sustituir a la libra esterlina. El empresario y con él los trabajadores.

El proceso de industrialización continuó con muchas dificultades, incluso el período 66-69 fue de un retroceso enorme en materia industrial.

El último gobierno de Perón no aumentó ni un dólar la deuda externa y creciendo. Con problemas, ¿cuándo no? Y mucho conflicto político. Al fin de cuentas Ibero América fue campo de batallas del conflicto bipolar Este Oeste, en estrategias de aproximación indirecta. Y en esta estrategia se olvidaron todos los principios republicanos y todos los derechos humanos, pero no nos vayamos por las ramas.
El ’76 fue el inicio del gran crimen social y económico de la nación. La aparición de los petrodólares, abundantes billetes que se respaldaban fundamentalmente en la comercialización del petróleo, se prestaban a tasas bajas. Desde 1976 se instala en la Argentina un gobierno neo-liberal. Los cambios introducidos en aquellos años de plomo se sostuvieron al menos por 25 años. La “claque” de economistas que visitaban los programas de televisión y poblaron los medios respaldó con su discurso simplificador el nuevo modelo.

El modelo de explotación rentística, propio de la producción de materias primas o de “comodities”, recibe un nuevo impulso de la mano de la especulación financiera. Una alianza se forja entre los que antes se contentaban con recibir una renta, incluso sin explotar por si mismos sus campos, y el sistema financiero. Así la especulación cierra un nuevo modelo. Los dólares que deben ingresar por la venta de granos son utilizados para especular contra el gobierno que los beneficia con la apertura de las exportaciones. Como los dólares no alcanzan para sostener esa bicicleta, el gobierno sale a los mercados internacionales a buscar billetes. Las tasas crecen y con el alza de los intereses viene la baja de las persianas.

Nuevamente de la mano de la sustitución de importaciones, los 12 años del 2003 al 2015 fueron los de una lenta edificación de una cultura de la industria nacional. Incompleta por muchas razones. Infinidad de cosas que se importaban hasta hacía unos años comenzaron a fabricarse en el país y un horizonte industrial autocentrado, con alto nivel de empleo y por lo tanto disminución de los indicadores de pobreza comienza a instalarse. A mí me hubiera gustado ver locomotoras saliendo de los talleres tucumanos y rieles de Zapla, pero bueno, la próxima vez seremos mejores.

De la mano de un discurso que se ha convertido en inverosímil, los neo-liberales se instalan nuevamente en el poder y estos más de dos años han brindado una muestra concentrada del modelo, priorizando el endeudamiento sobre la industrialización, eliminando el mercado interno y la capacidad de compra de los trabajadores, abriendo las importaciones de todo y transfiriendo una enorme cantidad de recursos de los que menos tienen a los que todo lo tienen.

El problema más acuciante es que estos dos años están destruyendo al hombre/mujer PyME. Aquel que se la jugó y ve que su inversión y su sueño se le escabulle como arena entre los dedos y por más que apriete el puño al final nada queda. Con el cierre de sus establecimientos decenas de miles de argentinos encuentran que lo obtenido se volvió efímero. No solo los empresarios PyMEs sienten la imprevisibilidad del futuro, el trabajador y las familias comienzan a mirar al costado con miedo y el que tiene trabajo mira atónito el despido de su compañero de línea de montaje preguntándose ¿cuándo me tocará a mí?

Mucho peor que las empresas, lo que se está matando es una generación de corajudos argentinas y argentinos que apostaron sus sueños a construir sobre este País una Nación. Es que los liberales de derecha (¿hay otros?) tienen esa maldita costumbre de codearse con la muerte, la del otro claro.

De allí la urgencia de cambios. Sea que los introduzca el mismo gobierno o que el Parlamento logre frenar, hasta la próxima elección, el daño que se está ocasionando. Porque el verdadero desafío en nuestra Nación es consolidar una burguesía nacional industrial de la mano de un Estado que planifique para crecer y no para esquilmar.

En plena Pandemia, ¡A reformar la Constitución se ha dicho!

Lic. Félix González Bonorino Sociólogo Nos llega la noticia de que el Gobierno Provincial ha pesentado su propuesta de modificac...