lunes, 7 de mayo de 2018

Los duendes de las minas








Dr. Ricardo Alonso
Geólogo



Hoy 7 de mayo es el Día de la Minería.

La ciencia y la tecnología son las que permiten aprovechar el subsuelo para producir calidad de vida, pero una visión mágica, casi mística, impregna a la actividad minera. 

El mundo de los socavones está lleno de historias, anécdotas, leyendas y personajes, tanto ficticios como reales.
Existe una mitología propia del ámbito de las minas y de los mineros.
La más conocida, al menos en Bolivia y en el norte argentino, es la leyenda del Tío o diablo de las minas.
Se lo representa de diversas maneras, en un claro sincretismo entre el diablo de los españoles y el zupay de los indígenas.
El diablo es el dueño de las riquezas subterráneas y para acceder a ellas hay que realizarle ofrendas. Para ello se monta un altar, llamado Ukako, en donde se coloca la imagen del Tío, y ante el cual se hacen invocaciones y se le dejan regalos. Se ponen cigarrillos en su boca, se dejan abundantes hojas de coca, alcohol, serpentinas de colores y algunas de las mejores muestras de minerales. Todo lo que sea de agrado al señor del averno.
Se dice que se le llama Tío simplemente para evitar referirse al diablo y por tanto los mineros son así sus sobrinos.
En la mayoría de las minas subterráneas de minerales metalíferos se encontraban estos adoratorios.
Durante la celebración de la Pachamama se les hacían también sacrificios de animales, especialmente llamas o corderos. Los sacerdotes y las mujeres tenían la entrada prohibida.
Los sacerdotes porque portaban crucifijos ante los que el diablo no es afecto. Por el contrario se ponía furioso y derrumbaba partes de la mina para que se mueran allí los mineros. O simplemente les hacía desaparecer el mineral dejando las vetas vacías.
Con las mujeres, una de las versiones es porque pone celosa a la mujer del diablo y ésta se desquita de igual manera. De allí que resulte interesante el vuelco de Lola Mora desde el arte sublime del mármol a la búsqueda de riquezas en los socavones. Lola era una mujer fuera de su tiempo y es probable que lo haya hecho como un desafío ante esas creencias. Lo cierto es que, más allá de cualquier superstición, ella perdió su fortuna y murió en la pobreza.
En las minas de Bolivia hay altares al Tío casi sin excepción. Y también adoratorios católicos a la Virgen del Socavón y a San Miguel. En otra muestra de claro sincretismo, el minero le reza a la virgen y a San Miguel en la superficie y al demonio en las profundidades. ­Queda bien con Dios y con el Diablo! Sabe que si quiere comer arriba, tiene que extraer el mineral de abajo. De allí la súplica de ­San Miguel cuida a mis hijitos arriba y vos Tío no me escondas el mineral abajo!

El pacto de Patiño

Se cuenta de numerosos pactos en que los mineros a cambio de riqueza vendieron su alma al diablo. En este sentido la historia de Simón Patiño, el rey del Estaño, es emblemática. Patiño se convirtió en multibillonario y en uno de los hombres más ricos del planeta con su control del estaño a nivel global. Se han escrito libros tratando de demostrar que eso era imposible si no existía un verdadero pacto con el maligno. Lo cierto es que fue un hombre visionario y estuvo en el mejor lugar en el mejor momento. Controló el estaño de Bolivia y luego el de otros países, así como metalúrgicas, transporte y logística en el período en que el metal estaba en la cumbre de su precio y su necesidad de uso.
Según el imaginario de los mineros, los duendes son pequeños esquivos, cual el Coquena
Cuando se hizo la luz
Patrona de los mineros es Santa Bárbara, que los protege de los accidentes con explosivos.
La vida de la santa está relacionada con rayos, truenos y explosiones y ella es la protectora.
En el norte argentino era famoso el adoratorio al diablo en la mina Pirquitas y en la mina Pan de Azúcar en la provincia de Jujuy, así como en Concordia en la provincia de Salta.
Con la llegada de la minería a cielo abierto se hizo la luz y el diablo y su culto desaparecieron. Al no haber socavones y oscuridad, el diablo se quedó sin trabajo. Es más, los curas y las mujeres pudieron llegar a donde antes les estaba vedado. Y ahora las mujeres trabajan manejando los grandes camiones que extraen el mineral de los "open-pit", o rajos a cielo abierto de minerales diseminados, especialmente de los pórfidos de cobre-oro (molibdeno) como en el caso de Bajo de la Alumbrera (Catamarca). O Chuquicamata y La Escondida en Chile.
Pero hete aquí que las cosas empiezan a cambiar de nuevo a favor del diablo, metafóricamente hablando. Y es que muchos pórfidos de cobre, luego que se explota su parte superior oxidada y su parte central enriquecida (supergénica), queda aún la raíz formada por el mineral primario que todavía puede ser muy rico. Aunque ya no dé para extraerlo por medio del método a cielo abierto por los enormes costos que significa abrir a lo ancho el yacimiento. Entonces se plantean las últimas etapas que consisten en la construcción de grandes túneles subterráneos y profundos.
Chuquicamata ya lo está haciendo y lo mismo se hará en Bajo de la Alumbrera para extender la vida útil del yacimiento y evitar que miles de personas pierdan sus empleos, tanto directos como indirectos.

Los duendes

En la literatura germánica y escandinava existen unos duendes de las minas que se llaman Nickel y Kobold. En su homenaje se les dio el nombre a los elementos químicos níquel y cobalto. Pero hete aquí que en la mitología andina hay también unos duendecillos de las minas a los que llaman Muqui o Chinchilico.
Especialmente se los registra en Perú.
Según el imaginario de los mineros son pequeños, esquivos, vestidos a la usanza antigua, cual el Coquena que cuida de vicuñas y ganados. Dicen que andan por el interior de las minas y ayudan o perjudican a los mineros, premiándolos con las vetas ricas o castigándolos con vetas pobres y accidentes feos. Otros los imaginan vestidos de mineros, con botas, lámpara y casco, deambulando por los socavones.
Aseguran de buena fe que la manera de atraparlos es con un lazo de pelo de vicuña o de cerdas de caballo. Y que una vez atrapados imploran que los suelten a cambio de develar el secreto mejor guardado: las vetas ricas en metales preciosos. Representan al Muqui como un enano macizo, de orejas puntudas, mirada hipnótica, sin cuello, casi deforme, con una voz gruesa y metálica. Se dice que tienen pies deformes, desiguales y caminan toscamente. Algunos mineros arrojan cenizas en el piso de los socavones con la idea de descubrir sus huellas. Le gusta jugar a esconder las herramientas de los obreros. Es temeroso del cinto y un buen cintarazo los hace huir. Además se ponen furiosos contra los escépticos que dudan de su existencia. Cualquier ruido subterráneo raro o silbidos son atribuidos al Muqui, Chinchilico o el Achancho, en los Andes Centrales o a distintos duendes de las minas de otros continentes.
También se les echa injustamente la culpa del agotamiento o desaparición de las vetas, la aparición de grandes bloques estériles dentro de la mineralización que son conocidos como “caballos”, el cambio del rumbo de los filones y otras situaciones parecidas las que tienen como única explicación la naturaleza geológica de los depósitos minerales.
Los fluidos mineralizantes formaron toda clase de rellenos de fracturas, fisuras y zonas de debilidad al tiempo de la generación del depósito metalífero y luego su deformación en pliegues, fallas y flexuras le dieron la forma que presenta. De allí que la aparición o desaparición de las vetas tiene que ver con causas naturales en el relleno o en su posterior deformación. También se asocian a las minas figuras mitológicas variopintas que lindan entre lo zoomorfo y lo antropomorfo.

Bocetos de Alain Cèdric

jueves, 3 de mayo de 2018

RECUPERAR LA HISTORIA - CAMBIO CULTURAL URGENTE





Lic. Félix González Bonorino
Sociólogo








A poco de internarse en la historia, de meterse en los ritmos desacompasados que han jalonado nuestro devenir como nación a veces, como país otras , notamos con dolor la puja dialéctica entre dos modelos socio económicos, antagonistas, opuestos y que nos han sumido en esta actualidad patética.

El elitismo social que marcó las primeras décadas de nuestra existencia nacional, se apoyó claramente en una fuerte concentración del comercio. Producción había poca en aquellos años de guerras, de caballos y de carros. La sociedad se dividía entre los españoles que importaban de España y los españoles que contrabandeaban de Inglaterra. Ganaron los últimos.

En algún momento comienza la aparición de la producción nacional, de cierta burguesía productiva, industriosa. Los altibajos de la economía empujaban las economías regionales a desarrollarse según sus ventajas competitivas diría Michel Porter  un siglo más tarde. Tierra, viento, fuego, geografía, agua, clima y disponibilidad de mano de obra fueron forjando voluntades y economías. Fueron creando sociedades pequeñas y grandes. Una elite productivista iba naciendo. Pero el mercado inglés de aquellos años la destruyó. Industria versus importadores.

El pasaje de producción agraria a industrial no fue sin dolor y tampoco fue completa. No tiene por qué serlo. Apenas algunos emprendimientos no vinculados al agro, aunque hasta relativamente poco incluso los clavos se importaban. Es que los mismos sujetos que habían pujado al origen de la nación por manejar el comercio exterior lo siguieron haciendo ininterrumpidamente. El comercio vencía a la industria. La vaca gorda de la ganadería, del trigo en vastedades infinitas, proveía lo suficiente para una población escasa. El resto miraba de afuera.


El siglo XX se vino con guerras mundiales y cracs financieros que cambiaron los escenarios. La sustitución de importaciones, algo que era conocida en otras latitudes desde hace un siglo o más, desembarca en las ahora pobladas ciudades argentinas. El primer peronismo hace de este discurso un Plan. La industria florece de la mano de una situación internacional que ofrecía poco y caro. A la elite importadora le aparece un competidor por esos dólares que vinieron a sustituir a la libra esterlina. El empresario y con él los trabajadores.

El proceso de industrialización continuó con muchas dificultades, incluso el período 66-69 fue de un retroceso enorme en materia industrial.

El último gobierno de Perón no aumentó ni un dólar la deuda externa y creciendo. Con problemas, ¿cuándo no? Y mucho conflicto político. Al fin de cuentas Ibero América fue campo de batallas del conflicto bipolar Este Oeste, en estrategias de aproximación indirecta. Y en esta estrategia se olvidaron todos los principios republicanos y todos los derechos humanos, pero no nos vayamos por las ramas.
El ’76 fue el inicio del gran crimen social y económico de la nación. La aparición de los petrodólares, abundantes billetes que se respaldaban fundamentalmente en la comercialización del petróleo, se prestaban a tasas bajas. Desde 1976 se instala en la Argentina un gobierno neo-liberal. Los cambios introducidos en aquellos años de plomo se sostuvieron al menos por 25 años. La “claque” de economistas que visitaban los programas de televisión y poblaron los medios respaldó con su discurso simplificador el nuevo modelo.

El modelo de explotación rentística, propio de la producción de materias primas o de “comodities”, recibe un nuevo impulso de la mano de la especulación financiera. Una alianza se forja entre los que antes se contentaban con recibir una renta, incluso sin explotar por si mismos sus campos, y el sistema financiero. Así la especulación cierra un nuevo modelo. Los dólares que deben ingresar por la venta de granos son utilizados para especular contra el gobierno que los beneficia con la apertura de las exportaciones. Como los dólares no alcanzan para sostener esa bicicleta, el gobierno sale a los mercados internacionales a buscar billetes. Las tasas crecen y con el alza de los intereses viene la baja de las persianas.

Nuevamente de la mano de la sustitución de importaciones, los 12 años del 2003 al 2015 fueron los de una lenta edificación de una cultura de la industria nacional. Incompleta por muchas razones. Infinidad de cosas que se importaban hasta hacía unos años comenzaron a fabricarse en el país y un horizonte industrial autocentrado, con alto nivel de empleo y por lo tanto disminución de los indicadores de pobreza comienza a instalarse. A mí me hubiera gustado ver locomotoras saliendo de los talleres tucumanos y rieles de Zapla, pero bueno, la próxima vez seremos mejores.

De la mano de un discurso que se ha convertido en inverosímil, los neo-liberales se instalan nuevamente en el poder y estos más de dos años han brindado una muestra concentrada del modelo, priorizando el endeudamiento sobre la industrialización, eliminando el mercado interno y la capacidad de compra de los trabajadores, abriendo las importaciones de todo y transfiriendo una enorme cantidad de recursos de los que menos tienen a los que todo lo tienen.

El problema más acuciante es que estos dos años están destruyendo al hombre/mujer PyME. Aquel que se la jugó y ve que su inversión y su sueño se le escabulle como arena entre los dedos y por más que apriete el puño al final nada queda. Con el cierre de sus establecimientos decenas de miles de argentinos encuentran que lo obtenido se volvió efímero. No solo los empresarios PyMEs sienten la imprevisibilidad del futuro, el trabajador y las familias comienzan a mirar al costado con miedo y el que tiene trabajo mira atónito el despido de su compañero de línea de montaje preguntándose ¿cuándo me tocará a mí?

Mucho peor que las empresas, lo que se está matando es una generación de corajudos argentinas y argentinos que apostaron sus sueños a construir sobre este País una Nación. Es que los liberales de derecha (¿hay otros?) tienen esa maldita costumbre de codearse con la muerte, la del otro claro.

De allí la urgencia de cambios. Sea que los introduzca el mismo gobierno o que el Parlamento logre frenar, hasta la próxima elección, el daño que se está ocasionando. Porque el verdadero desafío en nuestra Nación es consolidar una burguesía nacional industrial de la mano de un Estado que planifique para crecer y no para esquilmar.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Patrimonio paleontológico de Salta




Dr. Ricardo Alonso
Geólogo







El miércoles 18 de abril de 2018 se llevó a cabo un panel debate sobre "Ética y patrimonio" en la Sala de Sesiones del Palacio Legislativo de Salta, organizado por el Consejo Federal del Folklore de Argentina (Coffar) y por la Cámara de Diputados de la Provincia de Salta. Abrieron el debate, con sendas exposiciones, José de Guardia de Ponté (Coffar) y el diputado provincial Manuel Pailler, representante del Departamento San Martín.

Los panelistas invitados abordaron diversas temáticas sobre la valoración del patrimonio natural y cultural. Entre ellos Claudio Omar Arnaudo (Patrimonio Museístico), Enrique Lima (Patrimonio Arquitectónico), Carlos Trucco (Patrimonio Natural Biológico), Gustavo Flores Montalbetti (Patrimonio Cultural en el Valle de Siancas), Magdalena Barreiro (Patrimonio Arqueológico y Antropológico), Daniel Escotorín (Patrimonio Histórico), Sergio Perotta (Valoración del Patrimonio) y Eduardo Medina (Patrimonios del Interior de la Provincia).

Se realizaron además dos menciones de homenaje, una a Rodolfo Aredes por los 62 años de su obra de ventrílocuo junto al Muñeco Pepito y otra al Lic. Alfredo Tomasini (1939-2017) por su intenso trabajo para desenterrar y poner en valor a la vieja ciudad de Esteco que fuera destruida por un terremoto en 1692. El suscripto fue invitado a exponer sobre el patrimonio paleontológico de Salta y se resumen aquí algunos de los conceptos vertidos.

Desde el Precámbrico

En primer lugar debe tenerse presente que las provincias de Salta y Jujuy forman parte de una sola unidad geográfica y geológica en un mismo segmento de los Andes Centrales del Sur. Se encuentran en ellas representadas rocas que van desde el lejano periodo Precámbrico, pasando por otras del Paleozoico, Mesozoico, Terciario, hasta el relleno moderno de los valles interandinos.

Dentro de esas rocas, formadas en distintas épocas y bajo distintos climas, ora sobre viejos continentes u ora bajo las aguas del océano, se encuentran conservados restos de las faunas y las floras que vivieron en tiempos pretéritos.

Las rocas del Precámbrico, incluidas generalizadamente como Formación Puncoviscana, albergan marcas de gusanos y otros organismos de cuerpos blandos que se arrastraron por los barros del fondo marino y dejaron sus huellas para la posteridad.

Esas rocas forman hoy el núcleo de las principales sierras de la Cordillera Oriental, entre ellas la Sierra de Mojotoro que se extiende al oriente de la ciudad capital de Salta.

Forman parte de las llamadas trazas fósiles y entre ellas se encuentran el Nereites saltensis y las oldhamias radiata y flabellata, considerados entre los fósiles más viejos del país, con más de 500 millones de años de antigüedad.

Paleozoico bajo el mar

En las mismas sierras de la Cordillera Oriental y cubriendo al viejo núcleo precámbrico se encuentran las capas geológicas del Paleozoico inferior, pertenecientes a los periodos Cámbrico y Ordovícico. Entre ellas destacan por su riqueza fosilífera las pertenecientes al Ordovícico inferior y que afloran en todo su esplendor en el cerro San Bernardo.

Allí las capas geológicas contienen no sólo las marcas del oleaje de las playas de aquellos tiempos sino también restos de trilobites (artrópodos), graptolites, bivalvos, gasterópodos, cistoideos, braquiópodos articulados e inarticulados (língulas), microfósiles, entre una extensa variedad de especies de invertebrados marinos.

También se encuentran las cruzianas, que son las marcas que dejaban los trilobites al desplazarse en el barro del fondo de aquellos océanos de aguas frías. Ello ocurrió en una de las tantas veces en que Salta y el norte argentino estuvieron bajo el mar, en este caso unos 475 millones de años atrás. En las lajas de esa época aparecen también unas figuras que la gente llama "helechos fósiles" y que adornan como revestimiento muchas de las paredes de Salta. Se trata de unas mineralizaciones oscuras, de geometría fractal, que reciben el nombre técnico de dendritas de manganeso y son parte de los llamados pseudo-fósiles a los que no debe confundirse con fósiles verdaderos.

Estos y otros temas fueron ya abordados en mi libro: "Rocas y Fósiles del Cerro San Bernardo: Una historia de 500 millones de años" (Crisol Ed., 156 p., 2008, Salta).

Nuestro Cretácico

El norte argentino es también rico en registros de dinosaurios en las capas del periodo Cretácico que afloran ampliamente en toda la región. Precisamente, en estratos calcáreos de antiguas playas, junto a marcas de oleaje y estromatolitos, se han conservado una gran variedad de huellas de dinosaurios tanto herbívoros como carnívoros, así como bípedos y cuadrúpedos.

También se han encontrado sus huesos en el departamento de La Candelaria, especialmente los del Saltasaurus, un titanosaurio que había desarrollado una armadura protectora sobre el lomo para defenderse del ataque de los carnívoros y los de un pequeño "velociraptor", el Noasaurus. Asociados aparecieron restos óseos de numerosas aves que convivieron y se extinguieron con los dinosaurios: las enanthiornites.

Un resumen sobre ese mundo asombroso se encuentra desarrollado en dos de mis libros: "Dinosaurios Salteños y Argentinos. Un Fascinante Capítulo en la Historia de la Tierra" (Crisol Ed., 180 p., 2007, Salta) y "Dinosaurios: Los Reyes del Mesozoico" (Mundo Editorial, 162 p. 2012, Salta).

La edad de hielo

También es remarcable la presencia en Salta de restos de grandes mamíferos del Pleistoceno, que aparecen en el material de relleno de los valles, entre ellos los mastodontes, megaterios y gliptodontes de la megafauna cuaternaria que se extinguieron unos 10.000 años atrás. Son los animales popularizados en la película "La Edad de Hielo", cuyos últimos representantes convivieron con los primeros paleoindios cazadores-recolectores que arribaron al continente.

A pesar de la riqueza paleontológica, no existe un museo que atesore esos restos fósiles de las distintas épocas geológicas que se conservan en las montañas, valles y llanuras del territorio salteño. El profesor Amadeo R. Sirolli (1900-1981) lo intentó con el Museo de Ciencias Naturales, en el Parque San Martín, que inició sus actividades en la década de 1950. Allí se exponían muestras de rocas, fósiles, minerales, petróleos, objetos arqueológicos, flora y fauna, que eran un verdadero atractivo y disparador de vocaciones. Entre los imanes pedagógicos se encontraban un gliptodonte, un colmillo de mastodonte, el niño cíclope y la anaconda de Orán. Es importante destacar que un fósil suelto, sin ubicación y fuera de contexto, tiene apenas un valor simbólico. Además que no todo fósil tiene valor patrimonial. 

Florentino Ameghino primer director del
Museo de Paleontología de Córdoba, fundado el 23 de Junio de 1883
En Salta los ríos acarrean millones de rodados que están llenos de invertebrados fósiles, especialmente conchillas marinas y trilobites, arrancados a las montañas por las fuerzas de la erosión y que no tienen otro valor que no sea el estético o educativo. 

Otros fósiles tienen una enorme importancia por ser piezas únicas, raras y representativas de una formación rocosa y de un tiempo dado. La actividad paleontológica está regulada por la ley nacional 25.743/03 y la Autoridad de Aplicación en Salta es el Museo Antropológico del Norte Juan Martín Leguizamón. 

El tráfico de fósiles está penado por la ley. Tal como señalaron los organizadores: “La acción de preservar consiste en cuidar, amparar y defender con anticipación, con el objetivo de evitar un eventual perjuicio o deterioro. Y si hablamos de patrimonio estamos hablando no de un producto sino de un proceso que suministra a las sociedades un caudal de recursos que se heredan del pasado, se crean en el presente y se transmiten para su beneficio a las generaciones futuras. Es una esencia, una fuerza que determina nuestra identidad y nuestra forma de ser y de sentir. Es algo que no se vende ni se compra”. Los panelistas invitados coincidieron en que no se valora lo que no se conoce y debería existir una sinergia de voluntades en la preservación o conservación patrimonial. La tarea de maestros y profesores resulta esencial para hacer comprender y valorar el inmenso patrimonio natural y     cultural con que cuenta Salta.

TENER MEMORIA DEL TRABAJO DIGNIFICA



Felipe Hipólito Medina
Lic. en Ciencias Religiosas








Primero de Mayo es una conquista social para los trabajadores del mundo, sellado con la sangre de los
mártires de la humanidad que atraviesa cualquier barrera religiosa. Es la conmemoración de aquel 1 de mayo de 1886, cuando fueron ejecutados un grupo de obreros y sindicalistas, llamados hoy, los Martires de Chigaco, quienes organizaron una larga huelga para reclamar la reducción de la jornada laboral a ocho horas contra las doce o dieciseis horas a las que estaban acostumbrados. Esa fecha marcó un antes y un después para el mundo del trabajo sentando un precedente para casi todo el mundo. Otra conquista que se logra con la lucha, el sufrimiento, la resistencia y el martirio. Otra conquista que tal vez, podría haberse logrado con diálogo y encuentro, sin violencia. 

El mundo del trabajo enfrenta hoy nuevos retos. La mentalidad reinante pone el flujo de las personas al servicio del flujo de capitales, provocando en muchos casos la explotación de los empleados como si fueran objetos para usar y tirar, y descartar (cf. Laudato si’, 123), nos lo recuerda el Papa Francisco, en su encíclica Laudato sí. El flujo del capital no puede determinar el flujo y la vida de las personas. Más allá de los problemas ocasionados por la tecnificación del trabajo y la sustitución de las personas por las máquinas, el trabajo en negro y otras injusticias, se ha agregado la problemática de
la precariedad del trabajo, sobre todo en el mundo de los jóvenes. Precariedad que se manifiesta en contratos leoninos, en salarios pobres semi-blanqueados y en el reciclado permanente de las personas en los puestos de trabajo. Acompaña esta precariedad un proceso educativo deteriorado, donde los estudiantes no se capacitan para afrontar el mundo del trabajo o para generar nuevas formas de subsistencia, sino para ser eternos estudiantes con programas distantes de la realidad y de la historia objetiva, con escasa o nula proyección de futuro. Algunos dirán, “lo que gano apenas cubre los gastos fijos de vivienda y alimento sin capacidad de ahorro”, provocando que una gran parte de la sociedad viva endeudada en las bicicletas crediticias, de donde casi nunca se sale bien parado. La vida de las personas no puede ser determinada por unos pocos que trabajando casi nada, se lleven todas las ganancias. Ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres. 

Pedir justicia laboral no implica generar una nueva grieta entre trabajadores y empresarios, no deben ser antagónicos, al contrario, ambos son responsables de buscar generar espacios de trabajo digno y verdaderamente útil para la sociedad, y especialmente para los jóvenes. Nos recuerda el Santo Padre que uno de los flagelos más grandes a los que se ven expuestos los jóvenes es la falta de oportunidades de estudio y de trabajo sostenible y redituable que les permita proyectarse; y esto genera en tantos casos –tantos casos– situaciones de pobreza y marginación. Y esta pobreza y marginación es el mejor caldo de cultivo para que caigan en el círculo del narcotráfico y de la violencia. Es un lujo que hoy no nos podemos dar; no se puede dejar sólo y abandonado el presente y el futuro de la humanidad, y, para eso, dialogo y encuentro es la única manera que tendremos de poder ir construyendo el mañana, ir tejiendo relaciones sostenibles capaces de generar el andamiaje necesario que, poco a poco, irá reconstruyendo los vínculos sociales tan dañados por la falta de comunicación, tan dañados por la falta de respeto a lo mínimo necesario para una convivencia saludable”.

Se ha impuesto el nuevo y viejo paradigma de la utilidad económica como principio de las relaciones personales. Nos lo recordará el Papa, también, “la mentalidad reinante, en todas partes, propugna la mayor cantidad de ganancias posibles, a cualquier tipo de costo y de manera inmediata. No sólo provoca la pérdida de la dimensión ética de las empresas sino que olvida que la mejor inversión que se puede realizar es invertir en la gente, en las personas, en las familias. La mejor inversión es crear oportunidades”.

Dentro de la precariedad laboral podemos mencionar los casos vinculados al populismo latinoamericano reciente, donde una gran parte de la población es rehen de las políticas de dádivas sin contraprestación laboral o de servicios. Lo que se lanzó como un paliativo frente a emergencias alimentarias o de salud y vestido, se convirtió en costumbre y miles de ciudadanos esperan el día mensual donde el estado deposita su óvolo sin más trabajo que hacer la cola frente a un cajero automático. Lo que sería interesante hacer un estudio psicosocial para ver la repercusiòn que tiene en la gente esta nueva especie de dependencia de estado y en no pocos casos, una nueva esclavitud política. El trabajo no es sólo para recibir una paga, hace a la dignidad misma de la persona, y ese método populista va erosionando la dignidad de la persona y atrofiando la creatividad para imaginar y generar nuevas formas de superación personal y de servicio a la sociedad. Un ciudadano con la autoestima baja, sin ocupación y con dependencia política del estado es tambièn la victima propicia para la delincuencia y el mundo de la droga. El trabajo dignifica, es saludable y es el mejor método para cerrar las grietas de uan sociedad agónica y cansada.

La memoria de trabajo digno conquistada el 1 de mayo, aún hoy es un anhelo o una expresión de deseo. En la era de las grandes comunicaciones se abren nuevas grietas por falta de diálogo cordial y de consenso. Es necesario crear nuevos paradigmas donde el hombre, la persona humana y su armonía existencial, sean el eje de la producción y las ganancias y no a la inversa. 

Feliz memoria de los derechos de los trabajadores.

martes, 24 de abril de 2018

Una Ingeniería para transformar un Ingenio






Félix González Bonorino









En la década de los 80 irrumpe en Francia un personaje de lo más curioso y controversial. Empresario joven, actor, cantante, se hace famoso reestructurando empresas, la más famosa de ellas, al menos por estas costas fue la alemana Adidas. Se reunía con los propietarios o accionistas, generalmente empresas familiares, y les ofrecía conservar su nombre, su estilo, su creación. En realidad compraba una marca, aunque estuviera a punto de cerrar.
Cualquier empresa que se desarrolló en años de petrodólares y otras inestabilidades corría el riesgo de tener fuertes problemas financieros y él los resolvía. Los ’70 habían sido un vendaval para las economías europeas. La Guerra Fría, que obligaba a mantener un nivel de inversión en Defensa muy alto, la OPEP que surge como un actor nuevo que vino a desestabilizar el modelo de expoliación petrolífera que Occidente tenía sobre los países árabes, la competencia de empresas europeas entre sí junto a la aparición en el horizonte de Japón con su Kaizen, sus robots y otras novedades que produjeron, entre todos una crisis económica tremenda. Hacia fines de los ’70 y principios de los ’80 muchas empresas habían quedado tecleando y Bernard Tapie se lanza a la adquisición de las mismas.
Tapie era un pícaro de aquellos, mejor dicho un estafador. Al dictador de la República Centroafricana, Bokassa, lo estafa comprándole un castillo muy barato, filtrándole la información mentirosa de que el Estado Francés se lo iba a confiscar. Tuvo que devolverlo junto con el dinero y costas.
Tuvo su programa de televisión “AMBICIÓN” por breve tiempo al estilo de Donal Trump, empujando a los jóvenes a transformarse en empresarios, en una parodia de negociaciones cruzadas que eliminaba concursantes. Una especie de reality antes de los realities. Luego fue gerente del Club de Fútbol Olimpique Marseille, Legislador Nacional, Europeo y finalmente lo metieron preso.


En los ’80 lo que resultaba asombroso para los legos era el modelo de negocios que Tapie instrumentaba. Buscaba empresas en quiebra, ya lo dije y las compraba por 1 (un) Franco Francés, las reformaba y las vendía por millones. Recuerdo: Look otra empresa deportiva que revende a 125 millones de francos. Era todo así. Tuvo que ver con la creación del Club Med, empresas de construcción, de cosmético, etc. Yo vi como al lado de mi casa, una de sus empresas remodelaba un colegio completamente, conservando solo las paredes exteriores y los pisos, ¡en tres meses de verano! El primer día de clases por la puerta principal entraban los alumnos y por el fondo pintaban la reja.


Todo un personaje que avanzó a fuerza de imagen, hiperactividad y corrupción que lo terminó metiendo en la cárcel.

Wall Street se proyectó en 1987. Michael Douglas interpreta a Gordon Gekko, uninescrupuloso empresario americano que desarrollaba con éxito, las tácticas de Bernard Tapie. Las mismas que Tapie seguramente copiaba de otros tiburones globales. Si no vio esta película se la recomiendo, duele el estómago, pero es instructiva. No le cuento el final de la peli, vale la pena. (Hay secuela)
La base de este tipo de operaciones se encuentra en información clasificada que es utilizada ilegalmente por los operadores económicos. Conocer cuál es la verdadera situación económica por la que está pasando una familia o sociedad propietaria permite ser más o menos agresivos en la compra. No tenemos que ir a las grandes empresas, esto se da a todo nivel. Pero el tráfico de información privada, puede, en algunas sociedades más organizadas, constituir un delito.
Este recuerdo vino a mi mente cuando leí tristemente que el Grupo Gloria, propietarios peruanos del Ingenio San Isidro de Campo Santo decidió cerrar la empresa. Lo hizo con un “banner” en la puerta el 19 de enero de 2018 y lo ratificó ante el Ministerio de Trabajo el 1 de febrero. Los 730 empleados directos y los 1900 indirectos, junto a productores pequeños del Departamento Güemes quedan “en la lona”, devastados.
El Ingenio San Isidro es la industria más antigua del país. Allá por 1760 un Cornejo plantó las primeras cañas traídas de Perú. Así, se cierra el círculo. Aquellos que nos dieron las primeras cañas cierran el trapiche.
El Grupo Gloria sostiene que hace 4 años que tienen pérdidas en esta unidad productiva. Una de las razones esgrimidas es que los salarios de los trabajadores son demasiado altos. Se escucha como los medios locales de Salta, comparan los valores con Tabacal, que está despidiendo a 181 trabajadores y se habla de sueldos menores en Tucumán. Supongo que hay varias razones confluyentes. Sería muy interesante estudiar qué pasó realmente para tratar de evitar el colapso generalizado. Sería muy interesante saber si los costos financieros, que son parecidos desde hace 4 años, justamente, tienen algo que ver. Sería interesante conocer cómo hacemos para tener la mejor industria azucarera del país, aquella que brinda ganancias suficientes a los propietarios y salarios dignos y justos a los trabajadores.

Bernard Tapie compraba una empresa quebrada por 1 Franco Francés y, en el marco de una reestructuración,  proponía la reducción de todos los beneficios alcanzados por los trabajadores durante los años de post guerra. Antigüedad, calificación laboral, presentismo y otras conquistas eran reestructuradas de manera de brindarle a la empresa una reducción de “costos operativos” y por ende un valor de mercado apetecible, para después entregarla a sus verdaderos dueños.
Los trabajadores, a fin de conservar los empleos en una sociedad con crecimiento estancado, caída del saldo exportable, endeudamiento creciente y desempleo también creciente (¿les suena?), aceptaban un trabajo, cualquiera, al desempleo. ¿Y quién no?
Ya lo dijo Prat Gay en su momento, “arriesgar salarios a cambio de empleos”. ¡Han sido tan explícitos!
¿Quién o quiénes serán los Bernard Tapie o los Gordon Gekko salteños, argentinos o de otro lado que harán el trabajo sucio de limitar las ganancias del obrero para maximizar las de los CEO’s?
¿Quién comprará el Ingenio San Isidro?

El nuevo rostro de la revolución


Felipe Hipólito Medina


Cuando analizamos los cambios de valores en la sociedad, uno puede estrellarse en la letra de Cambalache compuesto por Enrique Santos Discépolo en el año 1934, "hoy resulta que es lo mismo, ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso, estafador...Todo es igual!, ­Nada es mejor! Lo mismo un burro que un gran profesor"
La sombra de Gramsci
 Sucede que existe en la cultura actual una fuerte influencia del pensamiento gramsciano. Pensamiento que tiene su origen con el teórico comunista italiano Antonio Gramsci (1891-
1937), quien trazó líneas para el necesario aggiornamento del comunismo. Desarrolló el concepto de que la toma del poder debe ser precedida por un cambio de la mentalidad de las personas. Con esta nueva visión, los intelectuales se convirtieron en combatientes; la enseñanza se convirtió en el arma más importante, y la escuela en el campo de batalla.

Para Gramsci, las masas deben deshacerse de los "prejuicios y tabúes", que son parte de la visión del mundo de la clase dominante. Así, nos damos cuenta de que la educación se va tornando cada vez más gramsciana. Es el nuevo rostro de la revolución, donde los militantes no deben pensar, solo sentir y ejecutar. Se trabajan las problemáticas sociales desde el nivel puramente emocional, de tal modo que las víctimas aparecen como victimarias y, a la inversa, los transgresores de la ley son sólo víctimas del sistema.
En este cuadro dantesco de la subversión de los valores donde la ley es una entelequia y sólo está pintada impera el consumismo absoluto que incluye también a las personas no solo como sujeto de consumo, sino también como un mero objeto.
Otras perspectivas
Podemos contemplar al mundo como un planeta errante. Pero no debemos resignarnos a una visión negativa, a un sentido trágico de la vida y del momento histórico. Es un momento desafiante para quienes pretendemos construir y escribir una nueva historia. Es un tiempo de esperanza.
Hay indicadores de que algo está cambiando y ello nunca justificará una contrarrevolución, mucho menos en el sentido de estigmatizar todos los cambios sociales y culturales. Es necesario discernir, aprender a escuchar, a observar, a contemplar.

En el cambio del siglo XIX al XX, las instituciones escolares, sociales, religiosas y deportivas acompañaron el paso de un siglo al otro y los procesos revolucionarios de ese tiempo. Surgieron sociedades de fomento, escuelas públicas y privadas, congregaciones educacionistas en la iglesia católica y en otras confesiones. Todo el mundo miraba al progreso con esperanza.

En cambio, en este paso al siglo XXI, estuvo y está signado por la revolución comunicacional que con las nuevas tecnologías alcanzó niveles impensados. Con ello, la globalización borró fronteras y jurisdicciones territoriales a no pocas instituciones, que veían desvanecer su poder de control sobre la formación de las conciencias.


Paradojas del siglo XXI
Un planeta errante lleno de paradojas, por un lado rico en nuevas tecnologías y potencialidades, pero al mismo tiempo en él, mueren antes de cumplir los 5 años más de 8 millones de niños por año, uno cada 3 segundos simplemente por ser pobres, según afirma un informe de la ONU. Donde, a pesar de los avances médicos que permiten una maternidad segura perecen por año 350 mil madres, el 99% en países en desarrollo, 1400 millones de personas no tienen electricidad y 2400 millones no tienen instalaciones sanitarias, 1000 millones padecen hambre.
A pesar de alta escolaridad en la Unión Europea el 22% de los jóvenes no tienen trabajo y el 50 % no termina el secundario y la mayoría de los jóvenes trabajan precariamente con sueldos pobres. Una nueva generación NI-NI, o mejor dicho NO-NO. A este fenómeno podemos sumarle el agravante avance de la droga - dependencia y el imperio del narcotráfico.
Nuestro continente sudamericano alcanza cifras alarmantes. Para los gramscianos esta situación es un sabroso caldo de cultivo de la revolución contra los valores de la sociedad occidental. No se acaba el tiempo ni el mundo tampoco. Pero hay un movimiento de cambio cuestionante.
Podríamos seguir dando indicadores de la crudísima realidad. Estamos en una bisagra de la historia, donde nuestra generación, la de los libros impresos, la Generación Gutenberg, debemos entregar la posta a la nueva Generación Net o Ciber.
A las puertas del futuro
Las instituciones, iglesias, escuela o clubes, las entidades intermedias, se encuentran incapacitadas para acompañar el cambio, muchas de ellas en profundas crisis de identidad o pérdida de autoridad. Muchas fueron heridas, y si quieren acompañar este proceso deberán hacer primero someterse a la autocrítica, a un reciclado a fondo, e intentar volver a sus propias fuentes para encontrar los objetivos perdidos. Los intelectuales, los que gobiernan, los que administran justicia, los que construyen las leyes, los que educan, deben pensar nuevos métodos de abordajes a las graves problemáticas sociales que plantean jóvenes desafiantes sedientos de la verdad y el bien. Jóvenes que pertenecen a una nueva generación que razona con una lógica no deductiva, con un pensamiento más práctico, con metas inmediatas. No están perdidos, es un mundo nuevo.
Algunos un poco trasnochados piensan que todo tiempo pasado fue mejor, y pretenden el retorno a la educación prusiana, al puntero y la obligatoriedad de la lectura, y a decir verdad, el tiempo pasado fue sólo un tiempo que no tiene retorno.
Ante el fracaso de las ideologías imperantes en el siglo pasado y su intento de reciclado, no pocos piensan en dar batalla con una contrarrevolución. No es necesaria, sólo se trata de acompañar este proceso de cambio con valores humanos, con sentido de trascendencia comprometida, pensando siempre que lo más importante es la gente, la persona humana y su dignidad.

En plena Pandemia, ¡A reformar la Constitución se ha dicho!

Lic. Félix González Bonorino Sociólogo Nos llega la noticia de que el Gobierno Provincial ha pesentado su propuesta de modificac...