lunes, 21 de mayo de 2012

UNSa y Geología en el 40º aniversario

Dr. Ricardo Alonso, 21/may/2012 para El Tribuno

Un entusiasta de la creación, origen y evolución de la Universidad Nacional de Salta, el periodista y exlegislador Luis A. Borelli, nos pidió a egresados de distintas carreras que contemos a El Tribuno, apelando a la memoria, y al correr de la pluma, lo que recordamos de nuestro paso por la noble institución que en este mayo de 2012 cumple cuarenta años de vida. Digo con certeza que una de las carreras que ha trascendido las fronteras nacionales es la de Geología. Y esto tiene que ver con varios aspectos, entre ellos sus tempranas raíces. Recordemos brevemente que, en 1950, el profesor Amadeo Rodolfo Sirolli creó la Escuela Superior de Ciencias Naturales con un reducido grupo de profesores ad honorem, entre ellos el Ing. Rovalleti, Pompilio Guzmán, Humberto Sirimarco, Juan José Ortiz, el padre Colalunga y otros entusiastas docentes. En 1952, Sirolli logró que se convierta en Facultad de Ciencias Naturales dependiente de la Universidad de Tucumán. Entre los primeros profesores se contaron a Jorge Daud, Francisco Sepúlveda, Bernardo Schain, Telmo Moya, Humberto Sirimarco, Juan Russo y Leónidas Cabrera, junto a personal de apoyo como Carlos Aibar, Elsa Arroyo, Eduardo Moya, Alberto López, Eduardo Robino, Asencio Gerónimo y Martín Chocobar. En 1954, la Universidad de Tucumán nombra delegado interventor a Víctor Elías acompañado por el geólogo Carlos H. Moreno Espelta, como secretario, y Eduardo M. Chambeau como responsable administrativo. En 1955, la “Revolución Libertadora” echó a Sirolli y también a Francisco Artacho, Orlando del Valle Cecilia y al geólogo Jaime Hernán Figueroa. Este último, en la década de 1980, llegaría a ser vicegobernador de Salta junto a don Roberto Romero. Hacia finales de la década de 1950 enseñaban en la proto-UNSa los geólogos César Pagés, Jorge Daud, Carlos Moreno Espelta, Alejandro Nevestine, Juan M. López Escribano, Francisco Briatura, acompañados por químicos, matemáticos, físicos y topógrafos, entre ellos José Ruiz, Carlos Sastre, María Rodríguez de Sastre, Alfredo Chiericotti, Carlos Cadena, José García, Miguel Riba, Humberto Sirimarco, Juan Russo, Agustín Villarino, Matilde Gemesio de Zaffanella, Alfredo Rodríguez, Rodolfo Parodi Bustos, Ramón De la Vega, Manuel Sánchez y Raúl Berlingieri. Por supuesto que esta lista no agota la enorme cantidad de nombres que formaron parte de los inicios de los estudios de ciencias naturales en Salta y que por suerte han sido rescatados en dos gruesos volúmenes históricos que escribiera María S. Rodríguez de Sastre. En 1972 se crea la Universidad Nacional de Salta y la carrera de Geología se nutre de algunos viejos profesores y también de otros provenientes de diferentes ciudades argentinas que van a insuflarle aires nuevos. Quién esto escribe ingresó en 1973 en la primera camada de estudiantes de la flamante universidad. Entre los viejos profesores se encontraban los cuatro que constituían el basamento de la carrera y que eran los doctores Carlos Moreno Espelta en Introducción a la Geología, Marcelo Figueroa Caprini en Geología Estructural, Antonio P. Igarzábal en Geomorfología y Domingo Jakúlica en Petróleo y Combustibles Fósiles.
Todos ellos han fallecido, y los recordamos porque fueron grandes maestros que dejaron una huella imborrable en quienes fuimos sus alumnos. Entre los que llegaron de otras universidades y dieron un fuerte impulso a las ciencias geológicas estaba el Dr. Juan Luis Benedetto, quién se hizo cargo de la enseñanza de la paleontología junto a la Lic. Margarita Toro; el Dr. José G. Viramonte que se hizo cargo de la enseñanza de la petrología ígnea y metamórfica con el Lic. David Plaza; el Dr. Ricardo J. Sureda, quién enseñó (desde 1973) y enseña todavía, mineralogía, cristalografía y óptica, con el Lic. José Solís en los trabajos prácticos, y la valiosa colaboración, en el laboratorio, de los técnicos Ricardo Domínguez, Julio Chocobar y Luis Cardona; el Dr. Arturo Castaños que enseñaba sedimentología con la Lic. Norma Orce en los trabajos prácticos; el Lic. Víctor Marcón que enseñaba carteo geológico; también se sumaron los geólogos Ricardo Omarini y Miguel Galliski, quienes se hicieron cargo de la parte práctica de las materias de petrología y mineralogía respectivamente y que además realizaron en Salta sus tesis doctorales. El plantel docente se completaba con el Dr. José Salfity en la enseñanza de la estratigrafía y la geología histórica, quién tuvo que hacerse cargo de la cátedra ante el fallecimiento del eximio geólogo boliviano Dr. Celso Reyes, con la colaboración del Lic. Willy Gutiérrez Solís en los trabajos prácticos; los licenciados Armando Rubén Nadir, Teodoro Chafatinos y Gladys Herrera en la cátedra de suelos, los profesores Oscar Ballivián, Antonio Arias, Mario Raskovsky, Jorge Daroca, Carlos Morello y Rafael Argañaraz sucedieron al Ing. Berlingeri en el dictado de Yacimientos Minerales; el Lic. Alfredo Fuertes en Hidrogeología; los profesores Ing. Manuel Sánchez y Dr. Juan Carlos Apaza en Geotecnia, el Lic. Miguel Chain Betancourt en las prácticas de Geomorfología, el Lic. Carlos Barcat en las prácticas de Petróleo, el Lic. Carlos D. Taballione en las prácticas de Geología Estructural, entre muchos otros. El golpe de Estado en marzo de 1976 produjo un verdadero desastre, ya que muchos profesores fueron obligados a renunciar e incluso a exiliarse en otros países. Arturo Castaños y Margarita Toro se fueron a Bolivia; Juan Benedetto y su esposa, la bióloga Teresa Sánchez, recientemente fallecida, se fueron a Venezuela; Oscar Ballivián y Antonio Arias se fueron a Francia, y otros perdieron su trabajo.
Para que los alumnos no perdiéramos nuestras carreras se contrataron profesores de otras universidades y así tuvimos en Salta a grandes maestros como los doctores Mario Teruggi y Bruno Baldis.
Las cátedras fueron rearmándose lentamente durante la década de 1980 con los propios egresados de la universidad y así se hicieron cargo de Paleontología la Lic. Susana Malanca; de Sedimentología, el Dr. Miguel Boso (actual vicerrector de la UNSa); de Carteo Geológico, el Lic. Marcelo Brandán; de Fotogeología, los doctores Víctor Omar Viera y Rodolfo Amengual; de Geotecnia, Ernesto Valle; en las prácticas de Geología Argentina, el Dr. Sergio Gorustovich; en las prácticas de Introducción a la Geología, el Lic. Angel Chávez Manrique; el Geól. Luis Alvarez sucedió al Dr. Jakúlica en Petróleo y Combustibles Fósiles, entre otros. A ellos deben sumarse otros profesores que fueron ocupando las cátedras ante el fallecimiento, la jubilación de sus titulares o simplemente por el sistema de concursos públicos y abiertos. Así como también los profesores que enseñaron química, física y matemáticas, entre ellos Roque Riggio, María Isabel Ibañez, Norma Zorrilla de Salas, Rina Eguez, Lic. Héctor Funes, Oscar Andrada, Rosa de Plaza, entre otros. La universidad cuenta hoy con un plantel de geólogos de excelencia, entre los que se destacan, además de los ya nombrados; Sureda, Salfity, Viramonte, Omarini, Boso, Valle, Brandán, Alvarez, Gorustovich y Amengual, la Dra. María Cristina Moya, Dr. Julio Monteros, Dra. Rosa Marquillas, Dr. Alfredo Castillo (actual vicedecano), Dr. Raúl Seggiaro, Dra. Teresita Ruiz, Dra. Cristina Sánchez, Dra. Vanina López, Lic. Felipe Rivelli, Geól. Alicia Quiroga, Geól. Cristina Paredes, Lic. Néstor Vitulli (hoy director de la carrera de Geología), Lic. Juan Carlos Fernández, Lic. José Sastre, Geól. Roger Soler, Dr. Raúl Becchio, Geól. Eduardo Gallardo, Geól. Néstor Aguilera, Dr. Guillermo Baudino, Dr. Rodolfo García, Dr. José Arnosio, Dr. Fernando Hongn, Dra. Roxana Alarcón, Dra. Alicia Kischbaum, Lic. Ciro Camacho, Lic. Josefina Aris, Geól. Jorge Marcuzzi, Geól. Verónica Rocha, Lic. José Medina, Geól. María Visich, Geól. Celia Barrientos, Géol. Alba Ramírez, Geól. Mauro de la Hoz, Dra. Silvina Guzmán, Dr. Alfonso Sola, Geól. Pablo Gómez, Geól. Andrea Barrientos, y el suscripto, entre muchos otros docentes y auxiliares.
Seguramente este breve repaso histórico, desde 1950 a la actualidad, dejó involuntariamente olvidados muchos nombres. Finalmente diremos que el hallazgo o la identificación de las riquezas minerales metalíferas, no metalíferas y nucleares, petróleo, gas, aguas subterráneas, suelos agrícolas, fundaciones de obras civiles, hallazgos paleontológicos, identificación de riesgos naturales, etcétera, han estado directa o indirectamente vinculados con geólogos egresados de la UNSa.

viernes, 18 de mayo de 2012

Inversión e inflación, una ecuación muy preocupante

Dr. Julio Moreno, 18/may/2012 para El Tribuno

En nuestro país el nivel de inversión en las últimas décadas se ha mantenido entre un 20% a un 25% del PBI.
Los últimos datos de la Cepal sobre las Inversiones Extranjeras Directas (IED) muestran una tendencia declinante.
El viceministro de Economía y la presidenta del Banco Central de la República Argentina opinan que la inflación que padecemos los argentinos es una consecuencia de la falta de inversiones y no es producida por las políticas expansivas que utiliza el Gobierno.
Es decir, responsabilizan por la inflación a los empresarios que no invierten lo suficiente, culpándolos de generar las condiciones para que por la falta de oferta los precios tiendan a subir, ya que el Gobierno está empeñado en garantizar una fuerte demanda de bienes y servicios.
En este esquema de razonamiento me permito citar un ejemplo muy simple. Lo que afirman los funcionarios equivale a decir que si una familia pudo durante el 2011 comprar con 10 pesos dos kilogramos de pan, y durante el 2012, con el aumento de sus remuneraciones, dispondrá de 12 pesos para comprar pan, si el panadero no aumenta su producción (inversión), la familia pagará un 20% más caro el precio de sus dos kilos solamente porque aumentó la demanda y la oferta de pan no la acompañó. En su interpretación, si el panadero hubiera aumentado un 20% su producción, no tendría por qué subir el precio.
Los empresarios no piensan de la misma manera. Los argumentos para justificar la falta de las inversiones necesarias son muchos. En primer lugar afirman que la rentabilidad ya no es la misma. La lista continúa con la falta de seguridad jurídica, el aislamiento internacional, la incertidumbre, el retraso cambiario, el aumento del costo del capital y las restricciones energéticas, entre los más importantes.
Aunque no lo reconozca el Gobierno, también es causal de inflación la emisión monetaria para financiar gastos y los grandes estímulos a la demanda (por ejemplo los subsidios y los planes sociales). Es decir, no es una sola causa la que genera inflación, sino que son varias.
Si el Gobierno decide bajar la inflación, debe reducir la emisión monetaria y disminuir los gastos que realiza. Y por supuesto, generar un shock de inversiones para que los empresarios puedan acompañar el crecimiento de la demanda.
Inversiones y crecimiento
Después de comparar en varios países la tasa de crecimiento de su economía con su nivel de inversión respecto al producto bruto interno (PBI), observamos lo siguiente: cuando las inversiones van del 20% al 25% del PBI, la economía tiene un crecimiento de entre el 3 al 5%. Los que invierten del 25% al 30%, crecen entre un 5% y un 7%; y los que invierten del 30% al 50%, pueden llegar a crecer del 8% al 11%. Como ejemplo podemos citar a China, que invierte un 45% de su PBI.
En nuestro país el nivel de inversiones en las últimas décadas se ha mantenido entre un 20% a un 25% del PBI (sin computar las crisis), siendo las más importantes:
a) la construcción que representa aproximadamente un 58% de la inversión bruta total, y
b) la importación de bienes de capital (maquinaria y equipos) con el 25%, quedando solo un 17% para las restantes inversiones.
Es importante destacar que las inversiones en construcción -a pesar de que esta actividad es una de las mayores generadoras de trabajo- no es autosustentable, ya que depende de la intención de los inversores públicos o privados y tienen un principio y fin. Sería interesante que el grueso de las inversiones sean emprendimientos que perduren a través del tiempo y generen trabajos genuinos. Es todo un desafío.
El Estudio Orlando Ferreres & Asociados elabora un índice de inversiones internas brutas mensual (IBIM), determinando que en términos de volumen físico las inversiones durante marzo de 2012 cayeron un 5,3% respecto al índice del año anterior.
Los síntomas de enfriamiento o amesetamiento de la economía ya empezaron a sentirse. Si se enfría significa que disminuirá la actividad, lo que por lógica significa que los comerciantes venderán menos y el Gobierno recaudará también menos. El resultado: mucha gente quedará sin trabajo y buscarán planes sociales o subsidios. Esto implica que aumentarán los gastos del Estado, y entraríamos en un círculo difícil de salir por el alto costo social que representa.
Varios economistas estiman que durante este año nuestra economía crecerá entre un 2% a un 3% y el nivel de inversión respecto al PBI rondará el 22%. En este contexto, son varias las razones para pensar que la inversión privada no crecerá significativamente este año como lo espera el Gobierno.
Inversión extranjera directa
Los últimos datos de la Cepal sobre las inversiones extranjeras directas (IED) ratifican la tendencia declinante de estas inversiones. El organismo determinó que a mediados de la década pasada, del total de las inversiones realizadas en nuestro país el 10% correspondían a las IED. En cambio, actualmente solamente son el 7%.
Esa misma fuente informa que durante el 2011 las IED en Latinoamérica aumentaron un 31%, y la región fue la de mayor crecimiento a nivel global. Pero el crecimiento de estas inversiones en Argentina solo fue del 3%.
La expropiación de YPF puede marcar un antes y un después de las inversiones extranjeras directas (IED). Por un lado están los que piensan que es un cierre inexorable directo a las oportunidades de inversiones extranjeras. En cambio otros opinan que YPF puede ser un disparador para estas inversiones, ya que las oportunidades de negocios en petróleo y gas son enormes. Hay que recordar que Argentina cuenta con la tercera reserva mundial comprobada de shale-gas.
Las inversiones actualmente muestran una tendencia declinante. La inflación de los últimos doce meses fue de al menos 21,2% y la devaluación de nuestra moneda del 8,1%. Es evidente que esto quita competitividad a nuestra producción.
El cerrojo cambiario para evitar la fuga de divisas, el enfriamiento de la economía, las paritarias aún sin definir, los conflictos sociales, la disminución de nuestra producción agrícola y la falta de inversiones, son algunos de los temas que deberán resolverse en los próximos meses que, les aseguro, serán bastante dinámicos.

lunes, 14 de mayo de 2012

La minería de Salta con viento a favor

Dr. Ricardo Alonso, 14/may/2012 para El Tribuno

El pasado 7 de mayo de 2012, todo el arco minero nacional estuvo festejando en Salta el Día de la Minería, que por otra parte, feliz coincidencia, concuerda con el cumpleaños de Eva Perón, quien fuera una férrea militante a favor de la minería argentina. Salta fue elegida por ser una provincia coherente con lo que manda su Constitución, y en donde todos y cada uno de los actores políticos, empresarios, obreros, entre otros, apuestan a un crecimiento firme de la actividad. Actividad que está haciendo que regiones como el norte de Chile o la provincia de San Juan alcancen hoy los más altos estándares económicos.

Las políticas de crecimiento minero que llevan adelante Chile y Perú fueron resaltadas por los representantes de esos países Alberto Salas y Hans Flury, respectivamente, quienes brindaron sendas conferencias en el salón de convenciones del Hotel Alejandro I, en un desayuno de trabajo que reunió a 200 invitados. Conferencia a la que asistieron empresarios mineros de todo el país y funcionarios políticos, entre ellos el senador nacional Juan Carlos Romero, el diputado nacional Walter Wayar, el ministro de ambiente y desarrollo económico, Alfredo De Angelis; el secretario de Minería de Salta, Ricardo Salas; el juez de Minas Dr. Daniel Marchetti y hombres del sector minero como el presidente de la Cámara de Minería de Salta, Geól. Facundo Huidobro, y el señor presidente de la Cámara de Proveedores Mineros de Salta, Diego Pestaña. A salón repleto, estas conferencias de los visitantes internacionales sirvieron para poder comparar y compararse en el sentido de las inversiones que recibirán nuestros países hasta el 2020.

Así, Chile estima que recalarán en su territorio inversiones por 100 mil millones de dólares; Perú recibirá inversiones por 58 mil millones de dólares; mientras que Argentina, con todo el viento a favor, puede estar en el orden de los 10 mil millones de dólares para igual período. Y esto siempre y cuando se mantenga un marco de seguridad y estabilidad jurídica que lo permita. Al mediodía la cita fue en el Club 20 de Febrero, donde se sirvió un almuerzo de camaradería al que asistieron el señor gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey; el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner; el vicegobernador de Salta, Andrés Zottos; el vicegobernador de Catamarca, Dalmacio Mera; el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral; el embajador de Finlandia en Argentina, Jukka Pietikainen; el anfitrión fue el Dr. Martín Dedeu, presidente de la Cámara Argentina de Minería (CAEM). Los gobernadores de las demás provincias mineras argentinas estaban representados por los respectivos secretarios de Minería nucleados en el Consejo Federal de Minería (COFEMIN). Y acompañados además por legisladores nacionales (senador Pérez Alsina, diputados Vilariño y Kosiner), ministros del gabinete, funcionarios del ejecutivo, hombres de los medios y por supuesto el grueso de los empresarios mineros y representantes de empresas de servicios.

Los obreros mineros de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) estuvieron presentes y a la vez representados por su máximo dirigente en Argentina, el Sr. Héctor Laplace. Los discursos de los gobernadores de Salta y Jujuy, del secretario de minería de la Nación y del presidente de CAEM fueron contundentes en el apoyo a la actividad minera por parte del Gobierno nacional y de los gobiernos provinciales. Se destacó la importancia de la actividad en la generación de riqueza genuina y empleo genuino. La sustentabilidad, la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente también fueron temas resaltados por todos en el sentido de cumplir y hacer cumplir la ley.

El gobernador Urtubey remarcó: “Estamos conmemorando este día en Salta; lo que hay de común denominador es que tenemos un PBI per cápita por debajo del nacional. No es motivo de queja o lamento, sino es señalar todo lo que tenemos que trabajar juntos para lograr pleno desarrollo; apostamos a esta actividad para que los niveles de desarrollo se vean realizados”. Luego se explayó sobre el trabajo minero y cómo él mismo se ponía al frente como un trabajador más para alcanzar el éxito. En este sentido señalaba que: “Apelamos a que no solo produzcan como se debe, sino que en un marco de integración con la comunidad hagamos que los actores sociales se sientan parte y dueños de eso. Eso solo se consigue dando trabajo. Tengan la certeza que encontrarán en quien habla un trabajador incansable para que tengan éxito y detrás de esto tenga éxito Argentina, aseguró”.

Luego se refirió a la generación de valor agregado y dijo en su discurso: “Entendemos como un desafío la generación de valor agregado porque no hay otro mecanismo para llegar a ese sueño de generaciones de argentinos planteando la necesidad de dar empleo en cada rincón de nuestra amada Argentina”. Finalmente, valoró la posición de la presidente Cristina Fernández en defensa de la actividad minera. Luego del almuerzo los actos se trasladaron a Ferinoa, donde se firmó un convenio de cooperación comunicacional entre el Gobierno y la Cámara de la Minería de Salta, a los efectos de llevar claridad a los ciudadanos, que son muchas veces confundidos con el mensaje distorsionado de algunas organizaciones ambientalistas altamente ideologizadas, muchas de las cuales responden a intereses foráneos.

Luego de Ferinoa las reuniones se trasladaron al Hotel Casa Real, donde se llevó adelante una convocatoria del grupo de empresas mineras de exploración de la República Argentina (GEMERA), donde se repasó la actividad de búsqueda de minerales (exploración) a lo largo y ancho del país, con los nuevos descubrimientos o redescubrimientos y el aumento de las reservas por mayores perforaciones, entre otros aspectos. Se destacó que Salta haya llegado a los 200 mil metros de perforaciones mineras en un año de trabajo, o que una sola mina de San Juan, Gualcamayo, tenga mil proveedores, al punto que uno de ellos, Fabricaciones Militares, puso allí una fábrica de explosivos para poder abastecer al emprendimiento minero y de paso sustituir importaciones en ese rubro. El próximo gran evento será la prestigiosa Argentina Mining, en septiembre de 2012, que también eligió a Salta para su realización. Digno de destacar es que el país minero en su conjunto se haya dado cita en Salta y que nuestra provincia haya sido elegida para festejar el Día de la Minería por su trayectoria y reconocida política de estado en la materia.

jueves, 10 de mayo de 2012

Subsidios al empleador: Flexibilización y aportes patronales

Dr. Julio Moreno, 10/may/2012 para El Tribuno

Ya se empezaron a sentir los primeros síntomas de desaceleración de la economía. Las ventas en los shoppings bajaron en marzo un 9%, la producción automotriz se redujo un 24% el pasado mes de abril y el comercio registro una baja del 3,6% en el mismo mes. Si a esto le agregamos que también se reducirá el ingreso de divisas de la producción agrícola en esta temporada, el panorama no es de lo mejor.

Entre las causas, podemos citar los aumentos en los servicios que produjo la quita de subsidios al consumo de luz, agua y gas; la inflación, cuyos mayores perjudicados son los trabajadores con remuneraciones fijas; la disminución de los créditos por las altas tasas de interés; la poca inversión que genera nuevos puestos de trabajo; la gran cantidad de trabajadores, cuyos salarios aún no aumentaron porque no concluyeron las paritarias; y factores externos como la crisis de los países europeos o la poca predisposición de inversores a iniciar nuevos emprendimientos en nuestro país. La consecuencia de todo esto es que el crecimiento de la economía será mucho más bajo que en años anteriores.
Desempleo y trabajo informal
Durante el año pasado, el desempleo en Argentina se redujo al 7,2% según el Indec. Pero lo que no ha podido descender es la cantidad de trabajadores informales o en negro, que está aumentando a pesar del crecimiento de la economía.

De acuerdo a un estudio realizado en el sector privado con datos oficiales, sin computar los empleados del sector público y el servicio doméstico, observamos que la mayor cantidad de trabajadores informales se encuentra en las pequeñas y medianas empresas (pymes), en general con menos de 25 empleados.
Las cifras son las siguientes:
- En 1966, el empleo informal privado era del 42%, con una tasa del 16% en empresas de más de 100 trabajadores y de 52% en empresas con menos de 25 trabajadores.

- En 2004, la tasa general era de 46%, con una tasa del 12% para las empresas con más de 100 trabajadores y 62% para las empresas con menos de 25 trabajadores.

- En 2011, la tasa general disminuyó al 35%, con una tasa de 8% para las empresas con más de 100 trabajadores y de 53% para las empresas con menos de 25 trabajadores.
Al analizar estos datos oficiales, observamos con preocupación que la informalidad para las empresas grandes (más de 100 empleados) se redujo casi a la mitad. En cambio, las pequeñas empresas mantienen los mismos niveles de informalidad de hace 15 años, a pesar de la bonanza económica que permitió el gran crecimiento a tasas chinas en nuestro país hasta el año pasado.
La informalidad
Debemos ser conscientes de que el empleo informal existe y es una realidad en nuestra economía, especialmente en el sector pymes. Pero debe ser tratado como tal y no como un sector marginal que solo debe ser sancionado. Tenemos que convencernos de que la penalización no genera un cambio en la situación actual. Para que el empresario se incorpore al sector formal, tenemos que cambiar la actitud y generar las condiciones económicas para pasar de lo informal a lo formal. Existen varias causas del porqué no se termina con el trabajo informal. Entre las más importantes, podemos citar:

a) El impuesto al trabajo, que financia a la seguridad social, es en muchos casos inaccesible para las pequeñas empresas por sus altos costos. Es decir, los montos vigentes están por encima de las posibilidades de la economía argentina actual.

b) Si a los altos costos que implica contratar un trabajador en blanco le debemos sumar la burocracia que existe para inscribirlo y mantenerlo (en la mayoría de los casos es necesario el trabajo de un contador), seguimos aumentando los costos.

c) Generalmente, un trabajador en negro es un joven con poca experiencia o escasamente calificada, razón por la cual se debe apostar a la capacitación para que mejore y pasar de la cantidad a la calidad.
Propuestas
Uno de cada tres trabajadores es informal debido a los altos costos que significa tener trabajadores en blanco. Por eso es necesario eliminar las regulaciones e incentivar la contratación de trabajadores formales.
Se deben buscar medidas correctivas y de gran impacto, especialmente para las micro y pymes, que son las mayores generadoras de empleos genuinos. Para ello propongo a nuestros gobernantes y legisladores la implementación de medidas que ayuden a disminuir los costos del trabajo formal y contribuyan a bajar la cantidad de trabajadores informales. Algunas de ellas serían:

a) Aportes patronales cero. Sí, propongo rebajar a cero los aportes o el impuesto que debe pagar el empleador al contratar a sus trabajadores, ya que en algunos sectores alcanza al 50% del salario pagado al trabajador, quitándole competitividad respecto a otros que contratan trabajadores informales. Esta quita puede ser general o para incentivar a determinados sectores o regiones que necesiten bajar sus costos.

b) Reducción del impuesto a las Ganancias (35%) a los contribuyentes que decidan contratar nuevos trabajadores o reinvertir utilidades.

c) Que haya un pago único por trabajador formal (o monotributo laboral). Esto disminuirá la pesada carga burocrática que significa su declaración y pago mensual.

d) Flexibilización de las disposiciones vigentes en materia laboral.
Así como se subsidian otras actividades para impulsar el consumo, sería interesante que los verdaderos generadores de empleos también se beneficien justo ahora cuando la economía está mostrando síntomas de enfriamiento y las inversiones que generan trabajo genuino no son suficientes. Apostemos a nuestros empresarios, dándoles mayores herramientas para que siga creciendo la economía con trabajo registrado.

viernes, 4 de mayo de 2012

Trabajo informal en una economía formal

Dr. Julio Moreno, 4/may/2012 para El Tribuno

Es más que significativo el porcentaje de trabajadores que no pagan impuestos ni hacen aportes a una obra social ni al pago de jubilaciones, es decir, son trabajadores informales o en “negro”. Según los datos del Indec para el tercer trimestre del año pasado, el 34,6% de los trabajadores activos estaban en esas condiciones y actualmente estos porcentajes van en aumento.
Este fenómeno es relativamente reciente. Se inició a fines del siglo pasado con consecuencias directas en la economía, especialmente de los países subdesarrollados. Entre las causas de este gran crecimiento podemos citar:
a) El intenso proceso de migración rural-urbano que dio origen a la creación de grandes centros urbanos sin infraestructura, generando problemas de hacinamiento y marginación;
b) El modelo industrializador y de sustitución de mano de obra, que junto a las políticas públicas han generado gran cantidad de desocupados;
c) El cada vez mayor número de pequeños productores o microemprendedores que no aportan a ningún sistema de seguridad social, previsional y no pagan impuestos.
El trabajo informal está relacionado con el aumento de la demanda de trabajo y empleo, que no pudo compensar la mayor oferta de trabajo generada por el crecimiento poblacional y por la migración.
Entre las características de los sectores informales podemos citar el difícil acceso al crédito, la no propiedad de los medios de producción y los escasos niveles de formación educativa, entre otros. Recordemos, además, que este sector aporta trabajadores al sector formal cuando este lo necesita y los recibe cuando son expulsados. También, en algunos casos, no contribuye con el medio ambiente por los métodos de producción utilizados. En definitiva, se debe tratar de disminuir este segmento a través de políticas públicas, de capacitación, planes de fomento, etcétera.
Debemos ser conscientes de que los sectores informales se dan por factores económicos, culturales, sociales y políticos.
Algunos números
Si estimamos en nuestro país la fuerza activa en 19 millones de trabajadores y, según los datos del Indec para el tercer trimestre del 2011, la tasa de desocupación fue del 6,7% y el porcentaje de trabajadores informales alcanzan al 34,6% de esa fuerza activa, tenemos los siguientes números:
Fuerza activa total: 19 millones de trabajadores (estimada).
Desocupados: 1.273.000 trabajadores.
Trabajadores formales: 11.069.600 trabajadores.
Trabajadores informales: 6.657.400 trabajadores.
Es muy significativa la cantidad de trabajadores informales que existen en nuestro país y, al no pagar impuestos ni contribuir con la seguridad social, es la economía formal la que soporta el gasto en Educación, Salud, Justicia y otros servicios para todos los habitantes.
Los trabajadores informales no solo son los que no poseen un trabajo digno en relación de dependencia, sino, además, son los que realizan algún tipo de actividades individuales o en grupo, como artesanos o pequeños productores agropecuarios.
La economía informal, también llamada “en negro”, “subterránea” o en ”B”, es donde se refugia la producción de bienes y servicios a pequeña escala.

El costo salarial

El costo de los aportes patronales y los aportes personales de un trabajador en blanco representa el 40% de lo que percibe el asalariado (su salario de bolsillo) y representa casi un 30% del costo salarial total para el empleador.
Durante el segundo trimestre del 2011, para una remuneración bruta promedio del sector privado de algo más de 5.500 pesos, el costo no salarial (incluye aportes patronales) fue de 2.000 pesos. Estos datos fueron aportados en un reciente informe de SEL Consultores.
Después de analizar los costos de los trabajadores formales, podemos explicar y también llegar a justificar la alta incidencia de trabajadores informales en la economía.

Disminuir el trabajo informal
Una de las mejores formas de disminuir el trabajo informal es reduciendo el costo del trabajo formal, es decir bajar lo máximo posible el monto de los aportes patronales y a la seguridad social. Se trata, en definitiva, de crear las condiciones para que a los empleadores les convenga económicamente mantener a los trabajadores en el sistema formal. Esto se logra con convicción y decisiones políticas.
En Argentina necesitamos que se generen muchas más fuentes de trabajo genuino en una economía formal, y para lograr este objetivo se deben disminuir los aportes patronales, como así también los aportes a la seguridad social y algunos tramos del impuesto a las ganancias. Solo implementando estas medidas se logrará en el mediano plazo que la economía informal vaya perdiendo importancia relativa respecto de la formal.
Por un lado, el trabajador informal o el empleador que contrate trabajadores informales ingresarán en la economía formal y no correrán el riesgo de perder un juicio o pagar indemnizaciones o multas que puedan llevarlo a perder todo su capital, especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (pymes)
Desde el Gobierno se tiene que hacer el siguiente análisis: lo que deja de percibir por la disminución de aportes al trabajo lo recuperará con otros impuestos como el impuesto al valor agregado (IVA), a las ganancias, bienes personales, etcétera, porque se blanqueará un porcentaje importante de la economía como consecuencia de haber ingresado al circuito formal buena parte del sector informal que desarrolla sus actividades en la economía informal o subterránea.

jueves, 3 de mayo de 2012

URANIO ARGENTINO: y la matriz energética

Dr. Ricardo Alonso, 10/Oct/2011, para El Tribuno

Corría 1950, el “Año del Libertador General San Martín”, cuando el general Juan Domingo Perón decidió la creación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Ese mismo año, se pusieron en marcha numerosas comisiones de geólogos para prospectar el país en busca de uranio. Una de esas comisiones llegó hasta Cachi y estaba formada por tres reconocidos geólogos e investigadores: Eduardo Oscar Harispe, Gregorio Gagarin y Roberto Félix Camps. Una curva traicionera del camino tronchó en Salta la vida de estos tres profesionales, mártires involuntarios de la naciente energía atómica argentina. Años después, cerca de allí, en el Valle del Tonco, se descubrirían las minas de uranio salteñas, entre ellas la mina Don Otto que estuvo en producción por más de veinte años y proveyó de combustible nuclear a nuestras centrales atómicas.

Días pasados, la señora Presidenta de la Nación puso en marcha un nuevo sector de Atucha II, al menos un paliativo en la recuperación del programa atómico que venía largamente postergado. Con ello, la matriz energética argentina, que hoy largamente depende de los hidrocarburos, tendrá un aporte extra de megavatios. De esta manera, la energía eléctrica de origen nuclear llegará al 10% de esa matriz nacional. Todavía queda por seguir adelante con Atucha III y con el reactor Carem en Formosa. Ahora bien, tenemos las plantas nucleares pero hace falta alimentarlas con el combustible atómico. Para eso necesitamos uranio. Como decíamos al principio, desde la década de 1950 hasta la de 1980, los geólogos recorrieron el país prospectando minerales nucleares.

De esta búsqueda surgió la identificación de 5.000 manifestaciones radiactivas naturales, de las cuales al menos tres fueron las más importantes. Todavía hoy se calculan en más de 15.000 las toneladas de reserva de uranio disponible en el país. En Salta, se explotó la mina Don Otto y otras manifestaciones menores en los valles de Tonco y Amblayo. Con el hallazgo en Mendoza de Sierra Pintada toda la atención se volcó en la explotación de ese rico yacimiento con reservas suficientes para abastecer las necesidades nacionales, dejando de lado otros en Córdoba, La Rioja y también en Salta. Finalmente, el depósito de Cerro Solo en Chubut, otro valioso depósito en la meseta patagónica, quedó sin ser explotado y aguarda su futura puesta en marcha.

Lo cierto es que la República Argentina, con un plan atómico en marcha desde 1950, no produce hoy ni un solo kilogramo de uranio propio. Por el contrario, estamos exportando de Kazajistán, una de las repúblicas de la ex-URSS, el 100% del uranio que usamos como combustibles en nuestras plantas atómicas. Téngase presente que Atucha II demandará un consumo anual de 100 toneladas de uranio, lo que obligará al país a duplicar las importaciones de mineral. Si bien el uranio todavía se consigue en el mercado internacional, la fluctuación de su precio puede generar serios problemas en el futuro.

Por un lado China tiene un ambicioso plan de crecimiento geométrico de su energía nuclear con un régimen de construcción de 16, 32, 64, etc., centrales nucleares a lo largo del siglo XXI, que busca la instauración de un sistema energético en red para la generación de energía ilimitada para un crecimiento ilimitado. Se trata de la creación de un “Sol artificial” diseñado en toda su superficie continental. Muchos otros países siguen avanzando con sus planes nucleares, entre ellos nuestros vecinos Brasil y Chile. Esto hará que, a la larga, el precio del uranio alcance valores importantes. En el año 2000, la libra de uranio se cotizaba en unos 10 dólares. En el 2005, explotó el precio que comenzó a crecer aceleradamente alcanzando a 140 dólares la libra en el 2007. Luego se produjo otro bajón por la retracción de la demanda energética mundial y el precio volvió a caer, ubicándose actualmente alrededor de 40 a 50 dólares la libra.

Urge entonces volver la vista hacia los propios yacimientos uraníferos, que son del país, que los explota un organismo del Estado como es la CNEA y que permitirían crear trabajo genuino, riqueza genuina y electricidad barata para todos los argentinos. Hemos sufrido la demonización de organizaciones internacionales, como Greenpeace, que atacan sin fundamentos a la energía atómica (y en el fondo a cualquier desarrollo genuino de energía como lo demostraron con el carbón de Río Turbio o las presas hidroeléctricas del Paraná). Y lo hacen, entre otras cosas, para vender sus productos verdes, entre ellos los foquitos de bajo consumo que son muy inferiores ecológicamente a los viejos foquitos de filamento de tungsteno.

La energía atómica, a pesar de todo lo que se diga, es barata, es segura, no es contaminante (produce fundamentalmente vapor de agua), no genera gases de efecto invernadero, sus residuos son perfectamente tratables y las plantas gozan de altos estándares de seguridad internacionales. Véase como ejemplo el caso de Japón, donde un inesperado terremoto de grado 9.1, seguido de un tsunami, no pudo destruir a la central de Fukushima. Le produjo averías menores, lo cual es lógico por la intensidad asombrosa del sismo y la liberación de energía desatada. Pero así y todo, los sofisticados controles funcionaron y bien. El caso de Alemania es diferente. El plan de la señora canciller Merkel y de sus socios verdes para frenar la energía nuclear se va a evaporar junto con el propio gobierno. Es imposible sostener el desarrollo alemán con molinitos de viento o panelitos solares. Las energías alternativas ayudan pero no definen.

El desafío

Nuestro país finalmente tiene que ponerse los pantalones largos y cerrar completamente su ciclo del uranio, desde el yacimiento minero hasta la producción de energía, pasando por su procesamiento en las plantas nucleares y el aprovechamiento de todos los derivados, incluidos el tema de los isótopos radiactivos para la cura del cáncer y otras enfermedades malditas del último siglo.

La República Argentina debe estar orgullosa de su rol pionero en la energía atómica a escala global, de su desarrollo desde el Estado nacional, de sus empresas privadas como Invap (entre las mejores del mundo en la construcción de reactores para radioisótopos), de la potencialidad presente y futura de sus yacimientos minerales y, sobre todo, de los fines pacíficos que se le da al tema atómico en nuestro país desde hace ya 60 años.

Vamos por todo

Dr. Armando Frezze, 2/may/2012 para El Tribuno



No se tiene demasiada certeza que aquella consigna: “El pueblo quiere saber...” fuera gritada por los criollos durante los sucesos de mayo de 1810; en cambio existe plena evidencia respecto de que la libertad de imprenta fue otorgada al pueblo por vez primera al año siguiente por el Estatuto de 1811, flamante derecho que evolucionó y es hoy el derecho a la información: poder opinar, conocer y preguntar libremente. Tan natural es ese ejercicio que hasta en el fútbol resulta habitual una conferencia de prensa del técnico con los periodistas después de cada partido de cierta relevancia. Es impensable que un director técnico rehuya invariablemente de hacerse cargo de las preguntas, responsabilidad que forma parte de sus deberes.

Algo similar ocurre en la política, los dirigentes tienen deberes y uno de ellos consiste -aquí y en todo el mundo democrático- en habilitar los espacios destinados para contestar los interrogantes de la prensa, orientada a conocer de boca de los responsables el porqué, el cómo o el cuándo de las acciones -o de las omisiones- de la gestión de gobierno.

Ese saludable ejercicio ya no se practica aquí a nivel presidencial: desde hace casi una década tanto el fallecido presidente Kirchner como su sucesora le han esquivado el bulto al periodismo de una manera sistemática, rayana en la cobardía política, disimulada apelando a varias explicaciones y adobada con recurrentes ataques al periodismo. Esta tirria morbosa fue elevada a categoría de principio general: “Los periodistas ya no son intermediarios necesarios”, como afirmó el exsecretario de Medios Enrique “Pepe” Albistur a un diario en 2007. Albistur fue funcionario de ambos Kirchner. La titular del Poder Ejecutivo, al igual que su antecesor, solo comunica hechos de su gestión durante actos públicos que no admiten preguntas. El vicepresidente de la Nación tampoco las permite, aun en las ruedas de prensa que convoca para dar explicaciones sobre hechos poco claros.

Sin embargo, la prensa es una intermediaria, no exclusiva pero sí informal y necesaria. El escritor Hans Magnus Enzenberger señaló una paradoja política: a mayor responsabilidad política mayor encapsulamiento del funcionario, que tendrá vuelos especiales, rutas liberadas, escoltas, helicópteros, guardaespaldas y apretadas agendas sin tiempos para escuchar al ciudadano de a pie. A mayor encumbramiento menos conoce de primera mano el político los temas básicos de la vida real: el precio del tomate, los problemas de viajar en ómnibus, el saber descifrar trámites municipales para cumplir con la burocracia que le permita pagar una multa.

Es entonces cuando la pregunta en rueda de prensa puede descubrir tanto los problemas de la vida cotidiana como los temas que la ciudadanía quiere conocer en detalle sobre la gestión de gobierno. Es gracias a la prensa libre que la opinión pública, no solo argentina, conoció graves sucesos como la valija con 800 mil dólares, los negocios que vinculan a la familia del gobierno con los Eskenazi, Cirigliano o con Cristóbal López, las causas de la tragedia de Once, la censura larvada en la ley de Papel Prensa, el affaire Ciccone-Boudou, por citar escasos ejemplos.

Los periodistas extranjeros, por su parte, no son embajadores, pero trabajan para lograr que otros pueblos conozcan lo mejor posible cómo es el país enviando sus crónicas, que pueden o no coincidir con las de los discursos oficiales. Y al igual que sus colegas argentinos, ellos quiere conocer, enterarse, saber sobre la actualidad, pero no de un modo unidireccional, con esa versión única que llega certificada desde el atril.

Hoy la divisa del cristinismo -“Vamos por todo”- parece poner en la bolsa también a la prensa libre. Los indicios son cada vez más graves. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) pocos días atrás dio a conocer un documento en el que se señala el hostigamiento gubernamental hacia la prensa en Argentina, utilizando la publicidad estatal o los discursos para acusar, con nombre y apellido, a periodistas o la falta de sanción de leyes sobre el acceso a la información pública y la publicidad oficial.

De no cesar esos desvaríos autoritarios, una carta abierta como la publicada por la senadora Estenssoro el miércoles 25 de abril, de descarnado contenido, sobrio estilo y fundamentadas reflexiones, en poco tiempo más no podrá llegar a la ciudadanía, no por haber censura previa sino porque ya no habrá papel. No al menos para determinados diarios, esos que comunican lo que este gobierno quiere que callen.

En plena Pandemia, ¡A reformar la Constitución se ha dicho!

Lic. Félix González Bonorino Sociólogo Nos llega la noticia de que el Gobierno Provincial ha pesentado su propuesta de modificac...